Three… Extremes (Saam Gaang Yi, 2004) es un excelente film colectivo que agrupa tres historias de horror realizadas por tres de los mejores y más interesantes exponentes asiáticos del género en la actualidad, el coreano Park Chan-wook, el japonés Takashi Miike y el chino Fruit Chan. La película en sí es un “volumen dos” de Three (Saam Gaang, 2002), otra colección terrorífica que no tuvo el éxito esperado a nivel internacional por no contar con apellidos de renombre. Estamos ante una propuesta abierta a múltiples interpretaciones, tan movilizante como espeluznante, que alcanza una genial e infrecuente nivelación en cuanto a la calidad artística de sus distintas partes.
El primer episodio se llama Dumplings y fue dirigido por Fruit Chan. Se centra en la preocupación de una actriz retirada por recuperar su vitalidad perdida, para lo cual visita regularmente a una mujer que le prepara unos “bollos” con supuestas propiedades rejuvenecedoras. Lo terrible del caso es el ingrediente secreto. Cut es la segunda parada de este tren del susto, ahora bajo la batuta de Park Chan-wook. Aquí tenemos a un director de cine cuya vida aparentemente ideal se viene abajo cuando un buen día es secuestrado, junto a su mujer, por un extra desquiciado con la decidida intención de someterlos a una espantosa sesión de tortura. El tercer y último capítulo tiene la firma de Takashi Miike. Box es la onírica historia de una mujer acechada por los recuerdos de su niñez y la presencia inquietante de su hermana muerta. Para la pobre protagonista los sueños y la realidad se funden sin posibilidad de diferenciación.
Estos tres mediometrajes de 40 minutos cada uno son un prodigio en cuanto a variedad estilística, sadismo exacerbado y una realización extremadamente cuidada y apabullante, tanto desde el punto de vista visual como sonoro. Mientras que Cut se caracteriza por un logrado trabajo de cámara y un humor por momentos absurdo, por momentos bizarro, en Dumplings son muy importantes para construir la sensación de repugnancia los sonidos generados al masticar los exquisitos bocados. Box, por otro lado, representa el cine de miedo más esperable viniendo de los asiáticos, los relatos de fantasmas y venganzas sobrenaturales. Llama la atención el curioso enroque de estilos que se da en el film, principalmente a nivel conceptual: hay un cierto espíritu en el segmento de Park Chan-wook que lo emparenta a los trabajos de Miike y viceversa.
Como ocurre con todos los géneros, y no solo con el terror como dicen algunos infelices, la estandardización de determinados elementos rectores y la repetición de esquemas paradigmáticos en las tramas terminan uniformizando los contenidos y las formas. Este clásico fenómeno por sí solo no tiene nada de malo, solo genera seguridad y previsibilidad en producción y visionado. El problema surge cuando los realizadores se toman todo tan al pie de la letra que consideran que cualquier movimiento fuera del patrón preestablecido condenará la película al fracaso, lo que genera la misma estructura y la misma anécdota una y otra vez hasta el infinito. Introduciendo aunque sea pocos cambios y/ o variando el tono y ritmo general se pueden hacer maravillas, prueba de esto es sin lugar a dudas Three… Extremes. También ayuda en este sentido la naturaleza misma del “cuento corto”, esa capacidad necesaria para condensar en poco tiempo una historia que atrape al espectador. Aquí por suerte esta aptitud está presente detrás de cámaras.
El film consigue perturbar y molestar a partir de tópicos tan diferentes como la ambición desmedida (Dumplings), el fracaso revanchista (Cut) y la sombra imperturbable del pasado (Box). Por supuesto que los ejes que atraviesan estas tres descripciones exhaustivas del dolor propio y ajeno son la violencia y el sexo, los eternos infaltables en todo horror generado por el ser humano (sea ficción o no). Desde el realismo poético cargado de humor negro de Fruit Chan, pasando por el preciosismo meticuloso e irreverente de Park Chan-wook, hasta el surrealismo trastornado de Takashi Miike, Three… Extremes cumple con creces su propósito al derribar la monotonía, desequilibrar aparentes certezas y horrorizar con lo cotidiano.
Three… Extremes (Saam Gaang Yi, Hong Kong/ Japón/ Corea del Sur, 2004)
Dirección: Fruit Chan, Takashi Miike y Park Chan-wook. Guión: Haruko Fukushima, Pik Wah Lee y Park Chan-wook. Elenco: Bai Ling, Pauline Lau, Meme Tian, Lee Byung-hun, Lim Won-hie, Kang Hye-jeong, Kyoko Hasegawa, Atsuro Watabe, Mai Suzuki, Mitsuru Akaboshi. Producción: Ahn Soo-hyun, Peter Ho-Sun Chan, Fumio Inoue, Naoki Satô y Shun Shimizu. Duración: 118 minutos.