Mujer en Guerra (Kona fer í Stríð)

Combatiendo al capital

Por Martín Chiavarino

Una activista ecológica y directora de un coro en Reykjavík emprende una serie de sabotajes contra el suministro eléctrico de una planta de aluminio para interrumpir los negocios de una corporación energética china que pretende transformar el agreste y bucólico paisaje islandés. El realizador Benedikt Erlingsson, que había debutado con la extraordinaria Historias de Caballos y de Hombres (Hross í Oss, 2013), regresa con Mujer en Guerra (Kona fer í Stríð, 2018), un film sobre el valor de los ideales, la conciencia social y ecológica, la importancia de los lazos familiares y el amor por la naturaleza.

 

Halla (Halldóra Geirharðsdóttir) es una mujer madura e independiente en todo sentido que combina su profesión de directora de un coro con una actividad clandestina, atacar los pilones eléctricos que abastecen de electricidad a la planta de aluminio Río Tinto, en Islandia. Sus sabotajes ponen en riesgo una millonaria operación de cooperación con China necesaria para la estabilización de la volátil economía islandesa que tiene en la producción de aluminio su principal industria pesada. En medio de este trajín Halla recibe la noticia de que su solicitud de adopción fue aprobada y en Ucrania la espera una niña de cuatro años, Nika, que ha perdido a toda su familia en la guerra civil que se libra desde la Revolución de Maidán en 2014 en el este del país. La hermana gemela de Halla, Asa, una profesora de yoga de la capital islandesa, no sabe nada de la actividad ilegal de su hermana y también desea adoptar pero está a punto de partir a la India para emprender un intenso curso de meditación de dos años. Halla conoce a un presunto primo, Sveinbjörn (Jóhann Sigurðarson), un granjero que la ayuda como puede en su cruzada, mientras que un joven turista mexicano con una remera del Che Guevara que siempre se encuentra en el lugar equivocado, Juan Camilo (Juan Camilo Román Estrada), es arrestado incesantemente como sospechoso de los ataques por su apariencia.

 

Durante toda la película las actividades de Halla son acompañadas por un trío compuesto por el acordeonista Davíð Þór Jónsson, que además compuso la banda sonora del film, el baterista Magnús Trygvason Eliassen y el saxofonista Omar Gudjonsson, que la siguen a todas partes en su recorrido por las calles de Reykjavík y el campo islandés sin importar el lugar al que vaya. Al trío de instrumentistas se le suma un coro ucraniano de mujeres conformado por Iryna Danyleiko, Galyna Goncharenko y Susanna Karpenko, vestidas como campesinas que acompañan el viaje de Halla hacia la maternidad. La música representa en el film una forma idealista, soñadora y hasta mágica de ver el mundo de una mujer que tiene una conexión muy especial con la naturaleza y un compromiso militante con la causa ecológica. En este sentido, Halla puede ser vista como una precursora de militantes ecologistas recientes como la mediática adolescente sueca Greta Thunberg.

 

Mujer en Guerra es una parábola en clave de realismo mágico y crítica social sobre la crisis que afronta la relación entre la naturaleza y el hombre, la necesidad de dejar de atacarla por parte de los conglomerados industriales y la imposibilidad de las sociedades urbanas industriales de vivir en armonía con ella, o al menos de respetarla para poder lograr un equilibrio. Halldóra Geirharðsdóttir realiza una doble interpretación maravillosa como Halla (y también como su hermana Asa), una protagonista que combina la fortaleza de una guerrera que combate por sus ideales ecológicos y la vulnerabilidad de una fémina que desea convertirse en madre y se ve envuelta en un entramado del que no puede salir sola.

 

Excelentes actuaciones, dicotomías progresistas y un simpático pastor australiano que acompaña a los personajes se combinan en esta propuesta de Erlingsson, quien escribió el guión en colaboración con Ólafur Egilsson, una película para reflexionar sobre los presupuestos sobre los que se construye el sentido común de nuestras sociedades industriales.

 

El realizador trabaja sobre las tradiciones y la mitología de una nación insular de raíces nórdicas marcada por su recurrente actividad volcánica. La fotografía, que pone gran énfasis en los horizontes de las mesetas islandesas, busca contrastar la imagen de un país idílico -con sus montañas, glaciares, aguas termales y ríos- con el retrato de una Ucrania devastada por la guerra civil y las inundaciones, ejemplo del abuso del hombre sobre los recursos limitados de la naturaleza. El film propone al espectador una reflexión consciente a través de un juego de géneros que conforman una aproximación a la situación que la protagonista enfrenta. Aventura, drama, thriller y hasta comedia se combinan en esta ágil y cálida película ecologista que expone las distintas caras del progresismo ante sus contradicciones confrontando la actualidad de los discursos ecológicos en Europa.

 

Mujer en Guerra (Kona fer í Stríð, Islandia/ Francia/ Ucrania, 2018)

Dirección: Benedikt Erlingsson. Guión: Benedikt Erlingsson y Ólafur Egilsson. Elenco: Halldóra Geirharðsdóttir, Jóhann Sigurðarson, Juan Camilo Román Estrada, Jörundur Ragnarsson, Sólveig Arnarsdóttir, Gunnar Bersi Björnsson, Helga Braga Jónsdóttir, Charlotte Bøving, Iryna Danyleiko, Vala Kristin Eiriksdottir. Producción: Benedikt Erlingsson, Carine Leblanc y Marianne Slot. Duración: 101 minutos.

Puntaje: 8