La Lengua de las Mariposas

El gorrión y el profesor

Por Emiliano Fernández

Se podría aseverar que la enorme mayoría de las películas sobre la Guerra Civil Española (1936-1939) suelen centrarse en el desarrollo y/ o las consecuencias políticas, sociales y culturales a corto y largo plazo porque en general tienden a apuntar al retrato insistente de los corolarios símil venas sangrantes que dejó la victoria de los sublevados, la restauración de la patética monarquía, la imposición del tradicionalismo católico como estilo de vida y la decisión de no juzgar en democracia a nivel masivo los múltiples crímenes -secuestros, torturas, asesinatos, exilio, prohibiciones, denigración, etc.- de la dictadura franquista, esa que se mantuvo en el poder entre 1939 y 1975. Las causas del conflicto y sobre todo el período previo a la Guerra Civil en algunas ocasiones fueron analizados por el cine pero de manera marginal, abstracta o simplemente como un trámite para pasar rápido al agite bélico y/ o el marco de represión posterior contra esos civiles y militares que podrían despuntar en oposición contra el absolutismo, de allí que La Lengua de las Mariposas (1999), neoclásico de José Luis Cuerda, resulte toda una rareza porque literalmente su eje es el último año de la Segunda República Española en paz, aquel 1935, y los “roces” permanentes entre por un lado los partidarios del gobierno, en esencia los progresistas y ateos que pretendían dejar de lado el oscurantismo religioso, monárquico y ultra chauvinista de la España de la época con vistas a ampliar y solidificar los derechos del pueblo, y por el otro lado los guardianes del statu quo clerical y aristocrático que no pretendían ceder ni un ápice frente a lo que veían, con mucha paranoia y autojustificación narcisista de por medio, como un enfrentamiento abierto en pos de conservar los valores tradicionales de la familia y la Iglesia Católica ante una avanzada de socialistas, anarquistas y comunistas, frente electoral que puso en alerta al corazoncito fascista y retrógrado de estos energúmenos y los impulsó a la opción armada y al comienzo del ciclo de las masacres y de las muchas violaciones a los derechos humanos.

 

La Lengua de las Mariposas no sólo es la mejor realización por lejos del siempre errático Cuerda sino una de las más extrañas y líricas porque en esencia el realizador y guionista se especializó en comedias y especialmente en las absurdas, fantásticas, bizarras o surrealistas, rubro en el que de hecho asimismo supo brillar mediante la recordada trilogía de El Bosque Animado (1987), Amanece, que no es poco (1989) y Así en el Cielo como en la Tierra (1995), trío que se puede llegar a expandir a pentalogía porque existe un par de obras más, una anterior y otra posterior, que reclaman a gritos esta sutil relación de parentesco, Total (1983), film televisivo con insólitos ribetes de ciencia ficción, y Tiempo Después (2018), por cierto la que terminaría siendo la última propuesta del director porque fallecería en 2020 a la edad de 72 años por una embolia. El resto de la filmografía de Cuerda va desde lo desparejo o fallido, léase Pares y Nones (1982), Tocando Fondo (1993) y Todo es Silencio (2012), hasta lo apenas correcto o quizás afable, en clara sintonía con La Viuda del Capitán Estrada (1991), La Marrana (1992), La Educación de las Hadas (2006) y Los Girasoles Ciegos (2008), manteniendo especialmente La Viuda del Capitán Estrada y Los Girasoles Ciegos puntos de contacto con La Lengua de las Mariposas porque comparten en general la temática de la Guerra Civil y el franquismo aunque desde perspectivas más conservadoras o clasicistas en términos discursivos, la primera explorando la represión sexual de la etapa y la segunda metiéndose con la hipocresía católica y la persecución hacia opositores políticos durante la dictadura, lo que a la postre obligó a muchos a esconderse durante años y años para no ser apresados por la Guardia Civil o los servicios de inteligencia. El guión, firmado por nada menos que Rafael Azcona, colaborador muy asiduo de Carlos Saura, Luis García Berlanga y Marco Ferreri, adapta tres relatos del libro ¿Qué me Quieres, Amor? (1996), de Manuel Rivas, Carmiña, Un Saxo en la Niebla y el susodicho La Lengua de las Mariposas.

 

El grueso del metraje se centra en la relación educativa y amistosa entre Don Gregorio (un sublime Fernando Fernán Gómez), maestro de escuela primaria y viudo desde hace muchos años, y Moncho (el genial Manuel Lozano), nene pequeño que en un principio tiene miedo de concurrir al colegio por el fantasma de palizas, nada más alejado de la realidad porque el docente quiebra el paradigma violento del período al ser un bonachón con gran paciencia, ideales republicanos y vocación de biólogo/ naturalista/ entomólogo. De a poco la trama se va abriendo cual faena coral y así conocemos a la parentela del mocoso, hablamos de su madre católica ferviente, la ama de casa Rosa (Uxía Blanco), su padre de idiosincrasia atea y republicana, el sastre Ramón (Gonzalo Uriarte), y el hermano mayor de Moncho, el púber adepto al saxo Andrés (Alexis de los Santos), quien se incorpora a un colectivo musical especializado en fiestas y eventos semejantes, la Orquesta Azul, que a su vez ensaya en una graciosa fábrica de chocolates. Moncho se suma a la banda como percusionista, se acerca inocentemente a una nena que le gusta, Aurora (Lara López), se hace amigo de otro chico y compañero de clase, Roque (Tamar Novas), hijo del tabernero del mismo nombre de este pueblito de Galicia (Eduardo Alberto Rodríguez Cunha alias Tatán), y se apasiona por las clases al aire libre de Don Gregorio, donde le cuenta acerca de la espiritrompa o probóscide o lengua enrollada de las mariposas, a las que atrapa con una red para mostrarle sus rasgos y después deja en libertad sin dañarlas. Entre alguna que otra pelea del muchacho con José María (Alberto Castro), vástago del oligarca y ricachón de la región, Don Avelino (Jesús Castejón), y una relación platónica entre Andrés y una muchacha muda de su misma edad que fue atacada cuando pequeña por un lobo (Milagros Jiménez), hoy esposa esclavizada de un hombre acre y mayor, el Alcalde (Antonio Lagares), el relato deriva en el arresto de los militantes republicanos -Don Gregorio incluido, ya jubilado- cuando estalla la Guerra Civil.

 

Azcona respeta los cuentos de Rivas, quien volvería a ser adaptado por Cuerda en ocasión de la fallida Todo es Silencio, aunque vuelca el asunto hacia un sustrato político que señala tanto la complicidad del cura (Celso Bugallo) en la censura y represión de los simpatizantes socialistas como el fariseísmo sexual en un contexto donde la exuberancia y el coito fuera del matrimonio eran pecados graves, algo trabajado mediante el puritanismo popular y la marginación que padece una hija ilegítima de Ramón a la que todos consideran una puta, Carmiña (Elena Bagutta), la cual suele acostarse con un tarado y proto psicópata/ fascista, O’lis (Guillermo Toledo), que mata al perro de la chica, Tarzán, en las postrimerías de la Segunda República en paz. No obstante La Lengua de las Mariposas esquiva los clichés del cine sobre la minoridad en la Guerra Civil, muy asentados en El Espíritu de la Colmena (1973), de Víctor Erice, y Cría Cuervos (1976), de Carlos Saura, porque no sólo indaga en el combate identitario entre las dos Españas sino en su caldo de cultivo, esta inmovilización que impide el diálogo entre bandos presos de su ortodoxia, y en el oportunismo de ciertos sectores poblacionales burgueses, desde ya sintetizados en la parentela de Moncho porque una vez que comienza la represión contra los ateos la madre del clan toma la voz cantante, oculta la militancia republicana del marido e incluso obliga al hombre y a sus dos hijos a insultar a los martirizados de turno mientras son transportados desde la prisión local hacia otro destino, dialéctica de la supervivencia de lo más dolorosa que sella uno de los grandes desenlaces de la historia del cine español, ese de Don Gregorio recibiendo epítetos varios y piedras de parte del purrete, de apodo Gorrión por una frase inicial de una Rosa que en el colegio lo homologaba a un pajarillo fuera del nido familiar, una traición imperdonable que despedaza la integridad moral futura de un nene que no entiende lo que hace o dice porque entre los insultos hacia el maestro mezcla a los rojos con la espiritrompa de las mariposas…

 

La Lengua de las Mariposas (España, 1999)

Dirección: José Luis Cuerda. Guión: Rafael Azcona. Elenco: Fernando Fernán Gómez, Manuel Lozano, Uxía Blanco, Gonzalo Uriarte, Alexis de los Santos, Jesús Castejón, Guillermo Toledo, Elena Bagutta, Tamar Novas, Celso Bugallo. Producción: José Luis Cuerda, Mónica Martínez y Myriam Mateos. Duración: 94 minutos.

Puntaje: 9