Kill: Masacre en el Tren (Kill)

No te metas con los comandos

Por Emiliano Fernández

Bollywood, léase la industria cinematográfica de la India en idioma hindi, y en general el resto de las ramas del séptimo arte del país, aquellas especializadas en las otras lenguas del subcontinente, mueven fortunas y cuentan con un público muy fiel de millones y millones de espectadores como casi ninguna otra industria nacional del Siglo XXI, una época en la que la globalización impuso la uniformidad norteamericana en todo el planeta y cuando ésta entró en crisis, hace apenas un puñado de años, nos dejó sin ningún reemplazo a la vista en buena parte de Occidente, una comarca apática y sin ideas renovadoras o valentía para ya implementarlas en pantalla. Las pretensiones de Bollywood de llegar al resto de nuestra esfera terrestre siempre estuvieron presentes aunque honestamente nunca llegaron a materializarse del todo salvo en contadas excepciones vía contextos históricos distintos, como aquel “parallel cinema” del enorme Satyajit Ray de mediados y fines de la centuria pasada o quizás la mamarrachesca pero muy popular RRR (2022), ese despropósito de tres horas de Koduri Srisaila Sri Rajamouli alias S.S. Rajamouli que quiebra la regla y al mismo tiempo ejemplifica el gran escollo a la hora de estrenar en salas de Occidente, nos referimos a la combinación muy poco sutil de géneros propia de las denominadas “películas masala”, siempre muy exitosas en la India y totalmente desconcertantes a ojos del resto del planeta.

 

A diferencia de otras regiones varias que también gustan de arrojar un poco de todo en la licuadora del arte y/ o los productos masivos, como toda Asia Oriental, a los hindúes les encanta el trazo grueso y el hecho de combinar lo que sea que esté de moda en Hollywood con el melodrama exacerbado, la comedia tontuela, las escenas lunáticas de acción, alguna intriga al paso y desde ya los infaltables segmentos musicales, casi siempre equiparando al pop hueco del mainstream con sensiblería, danzas típicas y ceremonias de la más diversa envergadura y según los “puntos de inflexión” de la vida de los sujetos. Bollywood, con la tranquilidad de la autosuficiencia en base al mercado doméstico, de a poco está intentando exportar más realizaciones y para ello le está copiando la fórmula a los países del Sudeste Asiático, un enclave que no renuncia a los condimentos folklóricos pero sabe atenuar las transiciones entre géneros para redondear obras más universales volcadas al terror o a la acción, estrategia astuta que en el caso de Kill: Masacre en el Tren (Kill, 2023) rinde sus frutos porque la obra que nos ocupa de Nikhil Nagesh Bhat es una interesante mixtura de Asalto al Precinto 13 (Assault on Precinct 13, 1976), de John Carpenter, Rambo (First Blood, 1982), de Ted Kotcheff, Duro de Matar (Die Hard, 1988), de John McTiernan, y John Wick (2014), de Chad Stahelski, entre otros clichés del film de acción más ampuloso.

 

Sólo los primeros quince minutos del metraje se condicen con el romance telenovelesco e hilarante del cine hindú, donde descubrimos que la bella Tulika Singh (Tanya Maniktala) fue prometida por su padre Baldeo Singh Thakur (Harsh Chhaya), un oligarca mafioso del gremio del transporte, a un muchacho cualquiera que logra poner en alerta al novio real, Amrit Rathod (Laksh Lalwani alias Lakshya), ese mortífero comando de la Guardia de Seguridad Nacional que decide seguir a la ninfa junto con su colega y mejor amigo, Viresh Chatwal (Abhishek Chauhan), en un viaje en tren hacia Nueva Deli que muta en pesadilla porque un ejército de bandidos toma posesión de varios vagones para desvalijarlos de todo objeto de valor. Más allá de la premisa central, de hecho la cruzada de venganza de Amrit contra el líder psicopático de los ladrones, un sádico conocido como Fani (Raghav Juyal) que no sólo se carga a la señorita sino también al cofrade del protagonista, la película nos ahorra el slapstick musical y en esencia nos ofrece una andanada prodigiosa de escenas de acción construidas alrededor de la destreza de Lakshya, célebre por la serie Porus (2017-2021), unas coreografías muy imaginativas, a mitad de camino entre Yuen Woo-ping y La Redada (The Raid, 2011), aquel neoclásico de Gareth Evans filmado en Indonesia, y una edición que evita tanto la toma fija como la cámara lenta y lo hiperquinético videoclipero.

 

Con un título que aparece recién a los 45 minutos, justo después del tremendo fallecimiento de Tulika, Kill: Masacre en el Tren le hace honor a semejante promesa aunque siempre prestándole atención a los personajes y sus tragedias, para que la sangre derramada tenga sentido o valga la pena, y trabajando muy bien en simultáneo el “balance” de debacles de ambos bandos, el de los pasajeros y el de los facinerosos, y la oposición conceptual entre la resistencia a toda pompa de los dos comandos, nuestros capitanes Rathod y Chatwal, y la docilidad expectante del resto de los viajeros, en general unos cobardes que ocupan el rol del espectador del otro lado de la pantalla. Así como por un lado el romance y la acción en esta oportunidad están complementados por el drama familiar cruel, el suspenso de entorno cerrado, la gesta de venganza e incluso el horror cuasi gore, mucha arma blanca de por medio, por el otro lado nos encontramos con el miedo, el cansancio y las heridas en tanto factores debilitantes en espiral que se unifican con el binomio paradigmático del cine de acción, la tranquilidad de las deliberaciones y la ferocidad de las carnicerías con one-liners apenas maquilladas. Si bien no aporta nada original y se hace un poco larga y estereotipada, la propuesta nos regala un excelente villano y una matanza entretenida que paradójicamente incluye ribetes humanistas y morales, de reflexión sobre la violencia y sus consecuencias…

 

Kill: Masacre en el Tren (Kill, India/ Estados Unidos, 2023)

Dirección: Nikhil Nagesh Bhat. Guión: Nikhil Nagesh Bhat y Ayesha Syed. Elenco: Lakshya, Raghav Juyal, Tanya Maniktala, Abhishek Chauhan, Ashish Vidyarthi, Pratap Verma, Harsh Chhaya, Adrija Sinha, Meenal Kapoor, Mukesh Chandelia. Producción: Hiroo Johar, Guneet Monga Kapoor, Apoorva Mehta, Karan Johar y Achin Jain. Duración: 106 minutos.

Puntaje: 6