Mientras que buena parte de los documentales históricos o retrospectivos se basan en una multiplicidad de material de archivo de diferentes fuentes, terreno fecundo por antonomasia de la vertiente expositiva clásica del formato, Beatles ’64 (2024), obra de David Tedeschi orientada a retratar el impacto cultural de aquella primera visita de dos semanas de la banda británica a los Estados Unidos, está construida en su enorme mayoría desde una filosofía parasitaria típica de la posmodernidad a partir de una bella versión restaurada en 4K de The Beatles: The First U.S. Visit (1991), la relectura cinematográfica a cargo de los hermanos Albert y David Maysles del material que ellos mismos filmaron en ocasión de la seminal What’s Happening! The Beatles in the U.S.A. (1964), un episodio especial documental que fue transmitido por la cadena CBS en el contexto de The Entertainers (1964-1965), show televisivo de variedades de la época que en aquella oportunidad interrumpió su estructura estándar -recitales en estudio y sketchs cómicos- para aventurarse en la locura que despertó en yanquilandia el primer atisbo de la Beatlemanía y de esa Invasión Británica que coparía el país y casi todo el globo en términos simbólicos comunales. Tan grande es la deuda a los Maysles de Tedeschi y su productor, el inefable Martin Scorsese, en cuanto al generoso volumen de material utilizado/ reciclado que nuestra Beatles ’64, distribuida por el servicio de streaming Disney+, está de hecho dedicada a los hermanos, en esencia hoy recordados como artífices del “cine directo”, una variante norteamericana del cinéma vérité de Edgar Morin y Jean Rouch que popularizaron junto a gente como Robert Drew, D.A. Pennebaker y Frederick Wiseman, entre otros cineastas que construyeron una retahíla de documentales observacionales magistrales centrados en la paradoja de buscar la verdad sin filtro alguno y al mismo tiempo trastocar los acontecimientos retratados mediante la simple presencia de las cámaras, por entonces atravesando innovaciones cruciales vinculadas a la portabilidad y un sonido sincrónico que abarataba costos y permitía cierta invisibilidad o quizás disimulo a ojos de toda la fauna humana heterogénea que desfilaba delante de los aparatos técnicos.
En sintonía con los otros cuatro trabajos pioneros y más famosos del esquema retórico de los Maysles, nos referimos a Meet Marlon Brando (1966), retrato del legendario actor con motivo de su bizarro encuentro con la prensa a raíz de Morituri (1965), de Bernhard Wicki, Salesman (1969), un análisis de un vendedor de Biblias de Nueva Inglaterra llamado Paul Brennan y sus dificultades laborales/ económicas, Gimme Shelter (1970), odisea en torno a la presentación de The Rolling Stones en el Altamont Free Festival de 1969 y el asesinato de Meredith Hunter por parte de Alan Passaro, un miembro de aquellos Hells Angels que habían sido contratados por Mick Jagger y compañía como los encargados de la seguridad del evento, y Grey Gardens (1975), film sobre un par de mujeres que responden al nombre de Edith Beale, madre e hija, y habitan una mansión derruida de Nueva York a pesar de ser tía y prima de Jacqueline Kennedy Onassis, hoy el díptico de The Beatles: The First U.S. Visit y What’s Happening! The Beatles in the U.S.A. se cuela sistemáticamente en Beatles ’64 al extremo de que si no fuera por la presencia de flamantes entrevistas del montón, las cuales contextualizan el paso de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey alias Ringo Starr por Nueva York, Washington D.C. y Miami para una infinidad de encuentros con periodistas y una serie de recitales en teatros varios y The Ed Sullivan Show (1948-1971), uno podría homologar todo el asunto a aquel refrito del neozelandés Peter Jackson en formato de serie también para Disney+ y también con una restauración digital a cuestas, The Beatles: Get Back (2021), que surgió del cuantioso metraje rodado y después descartado por Michael Lindsay-Hogg para Let It Be (1970), otro clásico del cine directo símil mosca en la pared/ “fly on the wall”. La realización que nos ocupa bebe del material documental intimista de The Beatles -y de la histeria de las fans gritonas de la época- de los hermanos Maysles más algo de metraje de las actuaciones del tour, reportajes a los distintos involucrados y algunas sorpresas, como esas palabras de Ronnie Spector de The Ronettes, registradas en 2014, y de Jack Douglas, ingeniero y productor histórico del Lennon solista.
Aquí el carisma, la inteligencia y el sarcasmo eterno de los muchachos aparecen como las grandes justificaciones -las de siempre, en suma- para repasar una vez más el talento de The Beatles y la primera gira en verdad monumental de sus carreras, por cierto un pretexto más atractivo que el mito histórico baladí que sólo le importa a los yanquis y que el documental pretende construir de manera poco sutil, eso de que con la visita de 1964 le devolvieron la alegría a la nación de América del Norte -o la ayudaron a sobrellevar el luto- luego del asesinato de John Fitzgerald Kennedy en noviembre de 1963, de allí que el seguimiento de los hermanos Maysles, a su vez parte de la campaña de prensa por el estreno vernáculo de A Hard Day’s Night (1964), de Richard Lester, se termine comiendo los dignos esfuerzos en conjunto de Tedeschi y Scorsese, el primero socio del segundo en otras faenas musicales rockeras de alto perfil porque codirigió con su mentor Personality Crisis: One Night Only (2022), sobre David Johansen de New York Dolls, y editó para el maestro la seguidilla de Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story by Martin Scorsese (2019), George Harrison: Living in the Material World (2011) y Shine a Light (2008), concert movie de los queridos Stones, amén de asimismo haber colaborado en The Blues (2003), genial serie documental para el Servicio Público de Radiodifusión de los Estados Unidos acerca del derrotero y los orígenes del blues. En pantalla se ensayan diferentes explicaciones y/ o factores en crudo para tratar de entender el fervor que despertaban los ingleses en Estados Unidos y el mundo durante los años 60, como por ejemplo la brecha generacional, aquel racismo que quebraba el rock, la diferenciación en inmediatez con respecto al jazz, el look tan particular a través de vestimenta y peinados, la ubicuidad radial de la banda, esas primeras canciones de dejo romántico, la vocación nada disimulada de comediantes de los cuatro ingleses, las melodías y las letras sensibles que se alejaban de la masculinidad brusca o avasallante de la etapa, la universalidad desde el vamos del lenguaje musical popero masivo y aquella sinceridad que se movía por detrás de una juventud inconformista, ardorosa y siempre descontracturada.
Los principales hallazgos se vinculan al metraje de Lennon y Harrison de entrevistas tardías de los 70, 80 y 90, ese McCartney contemporáneo recorriendo una exposición fotográfica sobre el período 1963-1964, el Ringo actual conversando con nada menos que Scorsese, las palabras de David Lynch retratando el primer show en territorio estadounidense del grupo y por supuesto las entrevistas a Ronald Isley de The Isley Brothers en relación a Twist and Shout (1963) y a Smokey Robinson de The Miracles en torno a You Really Got a Hold on Me (1963), dos de los muchos covers grabados en aquella fase primigenia, con este último afirmando que “la música es el lenguaje internacional” y a posteriori, en 1968, devolviendo la gentileza cuando interpreta Yesterday (1965) en The Ed Sullivan Show, más allá de las filmaciones en sí de los Maysles y dos episodios específicos, primero el gracioso de una tal familia González que disfruta en vivo la primera presentación en The Ed Sullivan Show, así vemos a las hijas adolescentes muy emocionadas y al padre enojado en el fondo, y segundo la agridulce visita a la Embajada Británica en Washington D.C., donde el embajador los recibió con cortesía y el resto del plantel los denigró de diferentes formas por su juventud y la enorme fama que habían cosechado entonando canciones que poco y nada tenían que ver con la hipocresía y las frustraciones de las generaciones anteriores. En lo que respecta a lo estrictamente musical y ya dejando de lado estas dos semanas de febrero de 1964 y las 73 millones de personas que vieron el debut en The Ed Sullivan Show del día nueve de febrero, lo que domina en general son los primeros singles y el repertorio reglamentario de Please Please Me (1963) y With the Beatles (1963), sin excluir del todo composiciones posteriores como In My Life (1965), Strawberry Fields Forever (1967) y la citada Yesterday. Si bien el análisis de la llegada concreta a -o la influencia en- los fans resulta algo rutinario porque no pasa de lo superficial mainstream, a veces apela al melodrama y en otras oportunidades cae en antiguas redundancias de la catarata de documentales sobre The Beatles al equipararlos con la libertad y la igualdad en un ecosistema social hasta entonces ultra rígido, un planteo que resulta valedero aunque se ha trabajado en innumerables ocasiones, Beatles ’64 sitúa en primer plano el poder de la primera generación verdaderamente moderna o dependiente/ rodeada de tecnología de diversa ascendencia histórica, hablamos del Súper-8, la radio y el teléfono pero también de la TV, la publicidad cual industria global y el peso del mercado infantil, púber o de jóvenes adultos, e indaga en aquella coyuntura británica de surgimiento, marcada por la clase obrera sin conscripción de Inglaterra, la fascinación con el rhythm and blues, el pop y el rock estadounidenses, un conservadurismo cultural, económico, social e idiosincrásico exacerbado y la amenaza de un aparato represivo que atacaba todo gesto de rebeldía, por más que el grupo visto de manera retrospectiva en esos primeros años fuese bien inofensivo ya que es Lennon quien lo llevaría mucho más allá en materia de militancia política contracultural y de ideología de izquierda con el arribo del nihilismo post hippie…
Beatles ’64 (Reino Unido/ Estados Unidos, 2024)
Dirección: David Tedeschi. Guión: David Tedeschi y Martin Scorsese. Elenco: John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr, Smokey Robinson, Ronald Isley, Jack Douglas, Ronnie Spector, David Lynch, Joe Queenan. Producción: Martin Scorsese, Paul McCartney, Ringo Starr, Olivia Harrison, Sean Lennon, Margaret Bodde, Jonathan Clyde y Mikaela Beardsley. Duración: 106 minutos.
