Durante más de treinta años la segunda novela del escritor estadounidense William S. Burroughs, Queer (1985), rechazada por obscena y por su contenido homosexual por la editorial asociada a libros de fantasía, misterio y ciencia ficción ACE Books, fue considerada un mito, salvo para los pocos iniciados beatniks como Allen Ginsberg o Jack Kerouac, que habían recibido una copia del manuscrito original o habían accedido al mismo a través de algún contacto directo con el autor de Expreso Nova (Nova Express, 1964). Escrita en 1952 luego de asesinar por accidente un año antes a su esposa de hecho (no estaban casados bajo ningún ritual o trámite estatal), Joan Vollmer, con una pistola en un episodio confuso alegando estar ebrio, Queer fue canibalizada por el propio Burroughs, utilizando varias partes para completar la novela que hoy conocemos como Yonqui (Junkie, 1953), publicada bajo el seudónimo de William Lee, su alter ego y protagonista, obra que ya venía escribiendo desde 1950 a instancias de Lucien Carr, otro de los miembros de la Generación Beat de Nueva York. Ambas novelas, al igual que El Almuerzo Desnudo (Naked Lunch, 1959), su siguiente obra, son crónicas de las experiencias de Burroughs, personaje reverenciado por los integrantes de aquella Generación Beat. En Yonqui describe en primera persona con una visión clínica su adicción a las drogas, mientras que en Queer sus aventuras escritas en tercera persona narran el viaje a México y Latinoamérica de Lee, sus experiencias homosexuales y su infructuosa y obsesiva búsqueda de la ayahuasca, tema extensamente desarrollado en las cartas entre Burroughs y Ginsberg publicadas bajo el título de Cartas del Yagé (The Yage Letters, 1963).
El realizador italiano Luca Guadagnino, consagrado en el cine norteamericano luego del éxito de Llámame por tu Nombre (Call Me by Your Name, 2017), escrita por James Ivory y protagonizada por Timothée Chalamet y Armie Hammer, colabora nuevamente con el guionista Justin Kuritzkes, al igual que en Desafiantes (Challengers, 2024), el film anterior del director, para adaptar la novela corta de Burroughs escrita durante su exilio en México, debido a su temor a una potencial condena por un arresto por posesión de narcóticos y armas en Luisiana.
Al igual que Yonqui, Queer es una novela directa, visceral, sardónica, de oraciones breves y contundentes, sobre la desesperación y la ansiedad por encontrar una nueva obsesión en el proceso de desintoxicación, en este caso a través de la conquista de un público con la técnica que Burroughs denomina “el número”, una representación grotesca para hacer reír y llamar la atención de un otro al que se pretende impresionar. La primera parte de la película de Guadagnino es prácticamente un calco de la novela de Burroughs, con los mismos diálogos y las mismas escenas cortas de William Lee (Daniel Craig), el protagonista, recorriendo bares buscando pareja e intentando forzar el contacto con Eugene Allerton (Drew Starkey), un joven asiduo al Ship Ahoy, un bar donde los homosexuales norteamericanos se encontraban en el Distrito Federal de México a principios de la década del cincuenta.
Teniendo en cuenta que Guadagnino enunció en varias oportunidades que su sueño desde la adolescencia siempre fue filmar Queer, su novela favorita, se podría afirmar que Llámame por tu Nombre es una versión romántica del libro de Burroughs, dado que la obra del autor de Ciudades de la Noche Roja (Cities of the Red Night, 1981) se condice con un intento de encontrar su voz como escritor narrando caóticamente sus memorias, con la finalidad de aplacar el dolor del rechazo de Allerton, por un lado, y el remordimiento por el asesinato accidental de Vollmer, personaje neurálgico de las tertulias de la Generación Beat, por el otro.
A pesar de que Kuritzkes había comenzado a escribir el guión durante la filmación de Desafiantes, no fue completado hasta que Guadagnino se reunió con Oliver Harris, la mayor autoridad literaria en la obra de Burroughs, autor de extensos prólogos para sus libros y editor de una docena de ellos. El mayor desafío del director de Suspiria (2018) fue respetar la visión de Burroughs, que odiaba la novela, de hecho había abandonado el manuscrito y no tenía ninguna intención de publicarla después del rechazo inicial de ACE Books. Pero la admiración y aliento de sus colegas, el cambio de época (en su momento probablemente Burroughs y el editor hubieran terminado presos por el contenido inconformista de la novela) y el lucrativo contrato con una prestigiosa editorial fundada en Nueva York, Viking Press, conseguido a mitad de la década del ochenta por su nuevo agente literario, Andrew Wylie, conocido por su apodo El Chacal, cambiaron su opinión, logrando que Burroughs escribiera una incómoda introducción para el manuscrito que el escritor había abandonado hace muchos años y que tanto sufrimiento le había causado.
Guadagnino y Kuritzkes abrazan este dolor y son respetuosos y empáticos con la obra, cambiando el final, especialmente gran parte del viaje por Sudamérica en busca de la ayahuasca que Burroughs desarrolla muy brevemente, y utilizando para ello las Cartas del Yagé antes mencionadas entre Burroughs y Ginsberg, así encuentra en el ciempiés, insecto odiado por el autor de Los Chicos Salvajes (The Wild Boys, 1971), un símbolo de toda esta mala época y el trauma y la angustia que rodea al protagonista.
En esta película pletórica en sueños y alucinaciones, Daniel Craig realiza una gran labor interpretando al ampuloso, pero a la vez reservado William Lee, componiendo un personaje que tiene algunas semejanzas con el perspicaz detective Benoit Blanc, creado por Rian Johnson para Entre Navajas y Secretos (Knives Out, 2019) y Puñales por la Espalda: El Misterio de Glass Onion (Glass Onion, 2022). Jason Schwartzman también se destaca como Joe Guidry, otro de los personajes de Burroughs del Ship Ahoy, que constantemente esta narrando historias con otros homosexuales que terminan en escándalos, abandonos y robos. Drew Starkey también compone muy bien a Eugene Allerton, según Oliver Harris, personaje inspirado en Lewis Marker, el amigo de Burroughs con el que viajó a México y que estaba presente cuando el escritor norteamericano mató a Vollmer. Lesley Manville interpreta a la Doctora Cotter, que en la novela es un hombre y aquí una mujer y el director del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, Andrés Duprat, y el director de cine Lisandro Alonso tienen dos papeles pequeños.
La música original de Trent Reznor y Atticus Ross, los responsables del soundtrack de Red Social (Social Network, 2010) y La Chica del Dragón Tatuado (The Girl with the Dragon Tatoo, 2011), ambas de David Fincher, quienes ya habían trabajado con Guadagnino en Dasafiantes y Hasta los Huesos (Bones and All, 2022), oscila entre las melodías románticas, la música etérea y las disonancias electrónicas mientras se mezcla con las canciones seleccionadas de Nirvana, Prince, New Order, Sinéad O’Connor y la banda italiana de rock alternativo Verdena, las cuales le otorgan a las escenas una conexión con los valores del individualismo y la crítica de las cínicas normas sociales hegemónicas y de la alienación que estas causaban, en esencia recuperando referencias musicales que fueron influidas por las ideas de Burroughs y de la Generación Beat para retroalimentar la historia con la música. La película también incluye una canción de Reznor y Ross interpretada junto a Caetano Veloso, Vaster than Empires, cuya letra fue extraída de las cartas de Burroughs.
Queer (2024) es un homenaje a William Burroughs, a su producción artística y a su influjo y legado en el movimiento contracultural que socavó los cimientos del tradicionalismo y el conservadurismo en Estados Unidos, para expandirse luego a gran parte de la cultura occidental. Guadagnino logra aquí una obra a la vez respetuosa del original y provocadora en su contenido erótico homosexual. La única decisión discordante es la utilización de maquetas para el despegue del vuelo de Lee y Allerton a Sudamérica y algunas otras animaciones que no tienen demasiado sentido, pero que tampoco afectan el desarrollo del relato, dado que son contextuales y duran solo unos pocos segundos. Con el visto bueno de Oliver Harris, Queer puede considerarse otra gran adaptación de la literatura de Burroughs al cine, al igual que El Almuerzo Desnudo (Naked Lunch, 1991), la genial traducción de su obra magna por parte del extraordinario e intenso David Cronenberg, que combinó partes de la novela con elementos de la vida del autor, como el asesinato de Vollmer, o su trabajo como exterminador de insectos, hasta el estreno de Queer la única traslación de Burroughs al cine en formato largometraje.
Queer (Italia/ Estados Unidos, 2024)
Dirección: Luca Guadagnino. Guión: Justin Kuritzkes. Elenco: Daniel Craig, Drew Starkey, Daan de Wit, Jason Schwartzman, Henrique Zaga, Colin Bates, Simon Rizzoni, Drew Droege, Ariel Schulman, Andra Ursuta. Producción: Luca Guadagnino y Lorenzo Mieli. Duración: 136 minutos.