Heart Eyes

Conociéndonos entre los cadáveres

Por Emiliano Fernández

El equipo ocasional de Christopher Landon y Michael Kennedy, a veces trabajando juntos y en otras oportunidades por separado pero manteniendo las obsesiones temáticas de siempre, construyó una especie de pyme alrededor de la idea de combinar distintas variantes de la comedia ochentosa con el terror modelo slasher, amén de la utilización de algún que otro género adicional aunque de manera más o menos “decorativa”. Kennedy, un guionista, y Landon, hijo del célebre Michael Landon y también libretista pero en este caso abarcando además la dirección de largometrajes, fueron los responsables de Happy Death Day (2017) y su secuela Happy Death Day 2U (2019), trabajos simpáticos que reflotaron la estructura de bucle temporal, Freaky (2020), opus desparejo centrado en el latiguillo del intercambio de cuerpos/ “body swap”, It’s a Wonderful Knife (2023), film muy flojo de Tyler MacIntyre de dimensión paralela, y Time Cut (2024), bodrio de Hannah Macpherson que pretendía recuperar algo de la magia de la reciente Totally Killer (2023), de Nahnatchka Khan, al compás de los viajes en el tiempo. La última colaboración de la dupla, Heart Eyes (2025), no sólo recupera el aceptable nivel de los odiseas de Landon, léase las dos Happy Death Day más Freaky, sino que redondea la que quizás sea la mejor propuesta del lote que nos ocupa, este de risas sarcásticas que se mezclan con entrañas, festividades y a veces detalles que se lanzan de cabeza en la ciencia ficción o en la fantasía tontuela semi family friendly.

 

Para Heart Eyes los señores, aquí productores y guionistas, eligieron al realizador Josh Ruben, un actor y humorista de larga data que se pasó a la dirección de hecho en ocasión de un par de comedias de horror, las amenas aunque bastante olvidables Scare Me (2020) y Werewolves Within (2021), en esencia un estadounidense como ellos que demuestra ser un socio interesante porque sabe aprovechar el material y la fórmula de base, hablamos de una mixtura de comedia romántica de los años 80, una pizca de parodia posmoderna del terror mainstream en general y mucho del slasher de festividades en sintonía con la Navidad de It’s a Wonderful Knife y el cumpleaños de Happy Death Day pero volcándolo todo hacia aquel Día de San Valentín de My Bloody Valentine (1981), clásico del slasher del cineasta canadiense George Mihalka. Como corresponde a toda carnicería yanqui a su vez derivada del giallo italiano, la trama de Landon, Kennedy y Phillip Murphy, artífice del mamarracho Hitman’s Wife’s Bodyguard (2021), de Patrick Hughes, es muy sencilla y nos presenta el cruento accionar de un homicida en serie, conocido efectivamente como Ojos de Corazón (Heart Eyes), que en la mismísima primera escena se carga a una parejita de burgueses en pleno proceso de pedirse casamiento más el fotógrafo del evento y un guardia de seguridad de una bodega vitivinícola cercana, todo en San Valentín y tracción a flechas retráctiles, una ballesta y un cuchillo voluminoso con manopla similar a un machete hecho y derecho.

 

Ojos de Corazón ha estado “trabajando” en diferentes ciudades de Estados Unidos y ahora le toca a Seattle, metrópoli del Estado de Washington, donde viven los dos protagonistas, Ally McCabe (Olivia Holt) y Jay Simmons (Mason Gooding), ejecutivos publicitarios que compiten entre sí dentro de la compañía de Crystal Cane (Michaela Watkins), dueña de una joyería, y por supuesto se gustan mientras el loquito anda suelto reventando a un montón de enamorados y mientras otro dúo aunque detectivesco, Jeanine Shaw (Jordana Brewster) y Zeke Hobbs (Devon Sawa), trata de detenerlo. Luego de un desastroso comercial de anillos con referencias macabras a Romeo + Juliet (1996), de Baz Luhrmann, Titanic (1997), de James Cameron, y Bonnie and Clyde (1967), de Arthur Penn, Cane obliga a congeniar a Ally y Jay y así tienen una suerte de cita laboral en un restaurant que deriva en pelea y un beso improvisado por celos cuando la chica se topa de casualidad con su ex novio, Collin (Ben Black), y su nueva pareja, Sienna (Karishma Grebneff). Nuestro psicópata, que estaba observando la situación, pasa de querer matar a Collin y Sienna a decidirse por Jay y Ally a raíz de la química en cuestión, un poco lunática pero química al fin, por ello empieza una cacería nocturna que arranca en el departamento de la muchacha, salta a un carrusel y una comisaría, cuando los policías arrestan por error a Simmons en calidad de sospechoso, y finiquita en un autocine ultra retro primero y una capilla abandonada de casorios después.

 

Entre un insólito homenaje a Lucio Fulci mediante su obsesión con los ojos destrozados, en pantalla el izquierdo del fotógrafo inicial, Nico (Latham Gaines), y la excelente utilización de personajes cómicos de relleno como Crystal o la mejor amiga de McCabe, Mónica (Gigi Zumbado), Heart Eyes entrega muy buenas actuaciones por parte de todo el elenco, con Holt y Gooding sosteniendo con destreza la estantería narrativa, y jamás fuerza los chistes en materia de tamaña interrelación de géneros, planteo que abarca un inusitado respeto para con los dos protagonistas, sus motivaciones y su integridad dramática porque a medida que se conocen en esta incesante evasión, siempre rodeados de cadáveres, mucho peligro y un gore maravillosamente profuso, se apuntala de a poco la psicología de cada uno, él siendo un romántico incurable para contradecir a unos padres que no se querían para nada y ella enmarcada en cierto cinismo porque sus progenitores fueron la pareja perfecta hasta que el fallecimiento del padre dejó a la madre en una situación de desamparo emocional extremo. El desenlace está sobrecargado de ironía a lo Kevin Williamson modelo Scream (1996), de Wes Craven, o I Know What You Did Last Summer (1997), de Jim Gillespie, ahora con la friolera de tres asesinos que desde ya incluyen a un esbirro sádico de la ley, un secundario intercambiable y un fan bobo de los dos anteriores, sin embargo el film se las arregla para vitalizar/ mundanizar con astucia la masacre, aquí producto de la fetichización del amor…

 

Heart Eyes (Estados Unidos/ Nueva Zelanda, 2025)

Dirección: Josh Ruben. Guión: Christopher Landon, Michael Kennedy y Phillip Murphy. Elenco: Olivia Holt, Mason Gooding, Gigi Zumbado, Michaela Watkins, Devon Sawa, Jordana Brewster, Chris Parker, Yoson An, Vinnie Bennett, Latham Gaines. Producción: Christopher Landon, Michael Kennedy, Axel Paton, Adam Hendricks, Pamela Harvey-White y Greg Gilreath. Duración: 97 minutos.

Puntaje: 7