Si bien es probable que Emma Thompson no tenga las “ganas locas” de Liam Neeson de reinventarse como héroe del cine vertiginoso y/ o de suspenso, algo que el actor norirlandés efectivamente hizo a partir del éxito internacional de Búsqueda Implacable (Taken, 2008), de Pierre Morel, lo cierto es que Thompson reproduce al milímetro la movida profesional en su última película, Muerte en Invierno (Dead of Winter, 2025), un thriller de acción dirigido por el también norirlandés Brian Kirk que se centra en el rapto de una adolescente, al igual que Búsqueda Implacable. Kirk, en esencia un realizador televisivo con una larga experiencia en el rubro y muy poca en el séptimo arte, literalmente Middletown (2006), drama religioso que no tuvo distribución masiva, y Nueva York sin Salida (21 Bridges, 2019), un policial de conspiraciones que sería el último trabajo en estrenarse en vida del intérprete afroamericano Chadwick Boseman, en Muerte en Invierno no alcanza sin duda las cúspides cualitativas de la odisea de Morel que reinventó a Neeson aunque por lo menos tampoco pasa vergüenza con la historia de Barb (Thompson), una veterana que vive en el gélido Estado de Minnesota y viaja al Lago Hilda para pescar y esparcir las cenizas de su difunto marido, Karl (Paul Hamilton), misión que se ve interrumpida por un matrimonio tan estrafalario como ella, conocido en los créditos por su ropa como Purple Lady (Judy Greer) y Camo Jacket (Marc Menchaca), que tiene secuestrada a una adolescente llamada Leah (Laurel Marsden), todo para extirparle el hígado y trasplantárselo a la agonizante fémina.
La propuesta por un lado no tiene nada que ver con la obra del mismo título de 1987 de Arthur Penn, otro thriller pero cercano al terror con Mary Steenburgen y Roddy McDowall que sí era una remake, en ese caso de Mi Nombre es Julia Ross (My Name Is Julia Ross, 1945), gran film noir de Joseph H. Lewis, y por el otro lado por momentos parece una comedia debido a la estupidez de los personajes, su sustrato estereotipado o la catarata de graciosos insultos, comentarios misóginos/ misándricos y situaciones tramposas o escapes un tanto inverosímiles en la tradición de Looney Tunes (1930-1969) y aquellas Fantasías Animadas de Ayer y Hoy (Merrie Melodies, 1931-1969). Lamentablemente la narración principal, un juego del gato y el ratón entre la criatura de Thompson, una anciana que se enreda bastante al hablar y arrastra el extravagante acento de Minnesota, y la pareja de los asimismo bizarros Menchaca y Greer, el primero completamente dominado por la segunda, sufre las constantes interrupciones de los flashbacks que nos presentan la versión joven de Barb (Gaia Wise) y su esposo, Karl (Cúán Hosty-Blaney), quienes efectivamente tuvieron su primera cita en el Lago Hilda y convivieron muchos años hasta el fallecimiento del hombre en los momentos previos al comienzo del relato, escenas que sabotean la tensión construida dentro del terreno del suspenso porque resultan demasiado melosas, rutinarias o redundantes al extremo de que el choque de los géneros, el thriller de acción y la tragedia vinculada al amor de larga data y el luto durante la tercera edad, no cuadra nunca del todo.
Estamos frente al típico exponente de acción ochentosa/ noventosa que hace del delirio su razón de ser, amén del instinto camaleónico de una Thompson que se adapta a cualquier cosa y se las arregla para seguir trabajando en el edadismo del aparato hollywoodense de ayer, hoy y siempre, algo que ya podía verse en sus escasos protagónicos recientes, como las mediocres Buena Suerte, Leo Grande (Good Luck to You, Leo Grande, 2022), obra de Sophie Hyde, y Ellas Mandan (Late Night, 2019), de Nisha Ganatra, y en sus secundarios para bodrios de la talla de Bridget Jones: Loca por él (Bridget Jones: Mad About the Boy, 2025), film de Michael Morris, Matilda, de Roald Dahl: El Musical (Matilda: The Musical, 2022), de Matthew Warchus, ¿Y que Tendrá que ver el Amor? (What’s Love Got to Do with It?, 2022), de Shekhar Kapur, Cruella (2021), de Craig Gillespie, Last Christmas: Otra Oportunidad para Amar (Last Christmas, 2019), de Paul Feig, Cómo se Hace una Chica (How to Build a Girl, 2019), de Coky Giedroyc, y Hombres de Negro: Internacional (Men in Black: International, 2019), de F. Gary Gray, sin olvidarnos de su comentado desnudo en Buena Suerte, Leo Grande, una jugada poco habitual en el mainstream puritano del Siglo XXI tanto en actores experimentados como en intérpretes de menor edad. En Muerte en Invierno ella ataca como una experta para liberar a la púber, sabe de supervivencia, se sirve de la sandez del enemigo e incluso se cose a sí misma para cerrar una herida por un disparo, como si fuese Sylvester Stallone en Rambo (First Blood, 1982), de Ted Kotcheff.
Se podría decir que el film de Kirk retoma ingredientes muy específicos del popurrí helado de Riesgo Total (Cliffhanger, 1993), de Renny Harlin, Fargo (1996), de los hermanos Joel y Ethan Coen, y Un Plan Simple (A Simple Plan, 1998), de Sam Raimi, estas dos últimas asimismo situadas en Minnesota, para volcarlos hacia el terreno de una guerra rosa entre Barb, señora con un corazón sensible hoy marchito, y Purple Lady, una arpía dictatorial y egoísta que castra/ controla al marido y por ello oficia de opuesto exacto del personaje de Thompson, en completa sintonía con su Karl. La introducción tardía de un par de rescatistas malogrados que pretendían ayudar a la protagonista pero son rápidamente asesinados por la psicópata de Greer, aquellos cazadores sin nombres conocidos (Brían F. O’Byrne y Dalton Leeb), se condice con el ABC del slasher y de las aventuras de horror y supervivencia en general, recurso aquí desaprovechado debido a la pobreza o falta de ideas novedosas del guión del mencionado Leeb y Nicholas Jacobson-Larson, dos debutantes en la escritura que se dedican a otras cosillas varias, el primero precisamente a la actuación y el segundo a la musicalización para TV y cine. Los diálogos son bastante lelos, desde las dispersiones de ella hasta las puteadas producto de la ansiedad de todo el resto, y la previsibilidad abarca el planteo narrativo, cada uno de sus capítulos y un desenlace muy melodramático y apenas correcto, tan de medio pelo como la película en su conjunto, sin embargo el realizador usa a la perfección los hermosos paisajes de Alemania y sobre todo una sorprendente Finlandia…
Muerte en Invierno (Dead of Winter, Estados Unidos/ Alemania/ Canadá, 2025)
Dirección: Brian Kirk. Guión: Dalton Leeb y Nicholas Jacobson-Larson. Elenco: Emma Thompson, Judy Greer, Marc Menchaca, Laurel Marsden, Gaia Wise, Cúán Hosty-Blaney, Dalton Leeb, Brían F. O’Byrne, Paul Hamilton, Lloyd Hutchinson. Producción: Greg Silverman, Maximilian Leo, Jonas Katzenstein y Jon Berg. Duración: 98 minutos.