Turbulencia: Pánico en el Aire (Turbulence)

La confianza ya no es lo que era

Por Emiliano Fernández

A pesar de que siempre viene enmarcado en formatos complementarios varios como el terror, la ciencia ficción, el thriller, las aventuras, la odisea bélica, el melodrama y el cine catástrofe paradigmático de los años 70, este último rubro debido al darwinismo social del neoliberalismo en adelante o suplantación de la solidaridad del Estado de Bienestar por el egoísmo y la especulación a gran escala, el motivo de la supervivencia rankea en punta como uno de los grandes fetiches de la posmodernidad y en especial del séptimo arte del Siglo XXI, todo cortesía de una seguidilla de películas que alcanzaron el corazón de sus respectivos segmentos del mercado, hablamos de Náufrago (Cast Away, 2000), de Robert Zemeckis, Gerry (2002), de Gus Van Sant, La Habitación del Pánico (Panic Room, 2002), de David Fincher, y Mar Abierto (Open Water, 2003), epopeya de Chris Kentis. El asunto eventualmente generaría un efecto contagio que pondría de moda una claustrofobia amiga de la acción tanto puertas adentro como en el exterior, pensemos en el barco misterioso de El Triángulo (Triangle, 2009), de Christopher Smith, aquel tanque de Líbano (Lebanon, 2009), de Samuel Maoz, la estación minera de En la Luna (Moon, 2009), de Duncan Jones, el ataúd de Enterrado (Buried, 2010), de Rodrigo Cortés, el ascensor de La Reunión del Diablo (Devil, 2010), de John Erick Dowdle, esa aerosilla de Muerte bajo Cero (Frozen, 2010), de Adam Green, y el cañón traicionero de 127 Horas (127 Hours, 2010), de Danny Boyle, entre otras propuestas en la misma sintonía de una paranoia extrema y/ o bizarra.

 

Por supuesto que todo iría en aumento de manera exponencial y algunos típicos ejemplos son el velero oceánico de Cuando Todo Está Perdido (All Is Lost, 2013), de J.C. Chandor, el desierto de Ruta Panorámica (Scenic Route, 2013), de los hermanos Kevin y Michael Goetz, el mismísimo cosmos de Gravedad (Gravity, 2013), de Alfonso Cuarón, el Planeta Marte de Misión Rescate (The Martian, 2015), de Ridley Scott, la roca aislada de Miedo Profundo (The Shallows, 2016), de Jaume Collet-Serra, una piscina en A 3 Metros y Medio (12 Feet Deep, 2017), de Matt Eskandari, la espesura verde de Jungla (Jungle, 2017), de Greg McLean, una linda jaula contra tiburones en A 47 Metros (47 Meters Down, 2017), de Johannes Roberts, la insólita luna boscosa de Prospect (2018), de Christopher Caldwell y Zeek Earl, aquella torre de telecomunicaciones de Vértigo (Fall, 2022), de Scott Mann, la tienda por departamentos del rubro hogareño de Cacería Sangrienta (Wake Up, 2023), de Anouk Whissell y Yoann-Karl Whissell, el propio cuerpo en No te Muevas (Don’t Move, 2024), de Brian Netto y Adam Schindler, y esa supuesta isla inhóspita de ¡Ayuda! (Send Help, 2026), de Sam Raimi. La popularidad de las películas centradas en la supervivencia y sus decenas de ámbitos pone de manifiesto hasta qué punto en el nuevo milenio se ha naturalizado el “sálvese quien pueda” más individualista y en todos los contextos posibles, remarcando que la incertidumbre y el darwinismo de las crisis cíclicas y cada vez más y más angustiantes del capitalismo se han transformado en la flamante “normalidad” social.

 

El último agregado a la interminable lista es Turbulencia: Pánico en el Aire (Turbulence, 2025), film dirigido por el suizo Claudio Fäh y escrito y producido por el estadounidense Andy Mayson, dúo que en esta oportunidad intercambia por un globo aerostático de aire caliente aquella cabina sumergida de avión símil bolsa de aire de su trabajo en conjunto inmediatamente previo, Atrapados en lo Profundo (No Way Up, 2024), ahora superando lo hecho meses atrás aunque sin redondear ninguna maravilla del cine, apenas un producto mediocre que no aburre, cuasi proeza en estos días de tedio a toda hora y en toda pantalla. Una vez más la historia es inexistente y el meollo se resume en los cuatro bípedos a merced del viento: primero tenemos a Zach (Jeremy Irvine), un oligarca capitalista de corta edad de Zúrich que heredó todo su dinero y viene de desencadenar el suicidio de Jens Fischer (Peter Gantzler), ex empleado veterano al que despidió, y a posteriori se acumulan Emmy (Hera Hilmar), maestra de jardín de infantes y esposa del anterior que vive en Los Ángeles y no quiere tener sexo desde un aborto espontáneo, Julia (esa genial Olga Kurylenko), femme fatale con la que el hombre protagoniza un affaire de una noche en Suiza, y Harry (Kelsey Grammer), el encargado de esta bolsa voladora de aire caliente que recorre los Dolomitas, región montañosa de los Alpes Italianos. Julia extorsiona a Zach por 500 mil euros para no contarle a Emmy sobre el “desliz” y en una batalla en las alturas termina con quemaduras severas por un incendio, para colmo después empuja a Harry por accidente hacia el vacío.

 

Fäh, responsable de una colección de chatarra que incluye a Coronado (2003), El Hombre sin Sombra II (Hollow Man II, 2006), Hombres del Norte: Una Saga Vikinga (Northmen: A Viking Saga, 2014), Más allá de la Operación Valquiria: El Amanecer del Cuarto Reich (Beyond Valkyrie: Dawn of the 4th Reich, 2016) y dos films de la franquicia que comenzó con Blanco Perfecto (Sniper, 1993), faena de acción de Luis Llosa con Tom Berenger y Billy Zane, aquí consigue buenas actuaciones de los cuatro intérpretes centrales y hace todo lo que puede para aprovechar la belleza de los Dolomitas y la precariedad absoluta del guión de Mayson, dividido en dos partes muy claras ya que el primer capítulo apuesta por el thriller y la segunda mitad por el relato de supervivencia a bordo del globo aerostático por parte de la parejita en esta luna de miel tardía y catastrófica. Apelando a recursos como aliviar el peso, evitar el choque contra las formaciones rocosas, emparchar la tela rasgada o sobrevivir a la niebla y a una tormenta, la película gira alrededor de la dinámica del globo, utilizando el quemador para ascender y la válvula superior para descender, y se sirve de la convivencia forzada para subrayar la irresponsabilidad/ infantilización de todas las nuevas generaciones y la costumbre de la mafia capitalista a la hora de garantizar su impunidad, ya sea el affaire o la expulsión de Fischer, efectivamente el padre de una Julia vengativa como se ve venir desde el minuto uno, amén de remarcar la desaparición de una confianza mutua general que en otra época era sinónimo de lealtad, apoyo o un respeto sutil e inteligente…

 

Turbulencia: Pánico en el Aire (Turbulence, Estados Unidos/ Reino Unido, 2025)

Dirección: Claudio Fäh. Guión: Andy Mayson. Elenco: Olga Kurylenko, Jeremy Irvine, Hera Hilmar, Kelsey Grammer, Peter Gantzler, Alessandro De Cominato, Lionel Robert Blanc, Arianna Calgaro, Elena Bushueva, Kevin Jarvis. Producción: Andy Mayson, Molly Conners y Amanda Bowers. Duración: 96 minutos.

Puntaje: 4