A sus 55 años de edad y luego de muchas contusiones y heridas serias de múltiple origen, Philip John Clapp alias Johnny Knoxville pone un punto final a la saga que lo hizo famoso mediante Jackass: La Última y nos Vamos (Jackass: Best and Last, 2026), nueva faena a cargo del realizador de siempre, Jeff Tremaine, que es tanto una flamante colección de barrabasadas masoquistas como una antología de momentos memorables de todos los eslabones de la franquicia, esa que nació con la serie de MTV de tres temporadas cortas, Jackass (2000-2001), y a posteriori logró expandirse a cinco films, Jackass: La Película (Jackass: The Movie, 2002), Jackass Número Dos (Jackass Number Two, 2006), Jackass 3D (2010), Jackass por Siempre (Jackass Forever, 2022) y El Abuelo Sinvergüenza (Bad Grandpa, 2013), esta última un spin-off centrado en un personaje del amigo Johnny, el anciano muy desinhibido de 86 años Irving Zisman. Si bien la franquicia giraba en términos prácticos alrededor de proezas estrafalarias, stunts, atentados contra la autoridad, sketchs, bromas internas y cámaras ocultas en la calle, a decir verdad el corazón del asunto pasaba por una combinación de contracultura de vieja cepa, delirios surrealistas, escena alternativa noventosa, chiquilinadas estudiantiles y slapstick o comedia física esperpéntica digna del cine mudo, mixtura que ya estaba en el mismo origen del proyecto porque fue en esencia una combinación del espíritu de aquellos cuatro videos de Big Brother, una revista centrada en la cultura del skateboarding/ patinaje en tabla con Tremaine como editor, y los cuatro homólogos responsabilidad de Camp Kill Yourself o CKY, una troupe encabezada por Bam Margera -más familia, vecinos y amigos- que también registró una serie de videos caseros en torno a acrobacias, chistes pesados y monopatinaje, entre otras yerbas del underground.
Jackass, en sí una creación de Knoxville, Tremaine y aquel Spike Jonze que posibilitó el acuerdo con la popular cadena especializada en videoclips para el ecosistema juvenil, de hecho sufrió sistemáticamente la censura de MTV y por ello la idea en general encontró un hogar definitivo en el séptimo arte y sus criterios mucho más laxos en cuanto a lo que se podía o no hacer en función de un acuerdo de distribución con Paramount Pictures que amplió las libertades creativas, algo aquí fundamental ya que la peligrosidad de los stunts ejecutados suele ser tan elevada como la condena de algunos mojigatos del público y la crítica, quienes se espantan frente a la posibilidad de que los mocosos, adolescentes u otros adultos traten de imitar lo visto a pesar de las constantes advertencias al respecto por parte de todos los productos con el sello de Jackass. El nivel de calidad siempre fue muy parejo a lo largo de la andanada de realizaciones, dignas sucesoras de la hilarante serie primigenia, y se podría aseverar que este es efectivamente el instante apropiado para bajar la persiana debido al largo derrotero del formato, anteriormente centrado en el trasfondo shockeante de los episodios y luego en su pata humorística demencial, y en especial por la edad avanzada del elenco, el cual está compuesto por un lado de un colectivo estable que se mantuvo hasta Jackass 3D, léase Knoxville, Margera, Chris Pontius, Ryan Dunn, Dave England, Preston Lacy, Jason “Wee Man” Acuña, Ehren McGhehey y Stephen Gilchrist Glover alias Steve-O, y por el otro lado una retahíla de nuevos miembros que llegaron en ocasión de Jackass por Siempre y que se mantienen en esta última aventura, en concreto Jasper Dolphin, Zach Holmes, Sean “Poopies” McInerney y Rachel Wolfson, típica mujer de relleno para que no lloren las femirulas/ feminazis del montón en relación al olor a huevo de nuestra franquicia.
Como si se tratase de una versión corregida de algunos collage films que trabajaron sobre mucho material propio y se sintieron definitivamente forzados u oportunistas, en línea con la tendencia a refritar para rellenar metraje de El Amor en Fuga (L’Amour en Fuite, 1979), de François Truffaut, y La Pista de la Pantera Rosa (Trail of the Pink Panther, 1982), de Blake Edwards, Jackass: La Última y nos Vamos por suerte toma distancia y se parece a Un Gato en el Cerebro (Un Gatto nel Cervello, 1990), del Lucio Fulci tardío, en materia de ofrecer un montaje sensato/ naturalista que pone en interrelación el presente con los retazos de las epopeyas anteriores, dejándonos con una experiencia muy gratificante que va desde una intro que parodia el videoclip de Virtual Insanity, hit de Jamiroquai perteneciente al álbum Travelling Without Moving (1996), mientras escuchamos Holding Out for a Hero (1984), mega clásico ochentoso de Bonnie Tyler, hasta el desenlace con el carro gigante de supermercado del primer opus, una catarata de explosiones y My Way (2016), en la voz de Sal Valentinetti, sonando de fondo. Vale recordar que el grupete ya no incluye a Dunn, fallecido en 2011 a sus 34 años de edad en un espantoso accidente automovilístico, ni a su amigo cercano Margera, quien fuera expulsado de Jackass en aquel 2020 por sus problemas psicológicos y con las drogas y el alcohol, cuya contracara luminosa es un Steve-O que de hecho pudo superar sus adicciones y constituye el corazón del grupo por tener una risa muy contagiosa, en este sentido la personalidad avasallante del elenco tradicional no encuentra equivalente en los agregados posteriores salvo en el caso de McInerney, un bufón temerario que fue mordido en su mano izquierda por un tiburón cuando falló un salto y cayó en el agua durante el rodaje de Jackass Shark Week (2021), un especial para Discovery Channel.
Tremaine, asimismo artífice de una simpática biopic sobre Mötley Crüe, The Dirt (2019), combina segmentos clásicos -algunos inéditos- como el disparo en el pecho de Knoxville con un revólver para Big Brother, la bocina de aire en el campo de golf, Johnny como un preso fugado, aquellos “cócteles de mierda” estelarizados por el mandamás y Steve-O, la pantomima con las serpientes de cascabel y El Silencio de los Inocentes (The Silence of the Lambs, 1991), de Jonathan Demme, el recordado capítulo de Zisman con los testículos a la intemperie en un club de striptease, aquel viaje de Knoxville en un cohete rojo sobre un lago, su caída por una escalera adentro de una caja, la legendaria radiografía de Dunn con un cochecito metido en el culo, el secuestro nocturno e hiper absurdo de Brad Pitt en plena calle, el golpe con una mano gigante -y de sorpresa- contra Margera, esa pelea de faldas entre enanos en un bar que deriva en la intervención de policías y paramédicos diminutos y aquel encuentro de Johnny con un par de toros terroríficos que lo lastimaron seriamente, visto en la odisea de cuatro años atrás, y novedades disfrutables vinculadas al examen de próstata de Steve-O a manos de un robot con la voz de Adam Ray, la afeitada muy eléctrica de McInerney, el tatuaje sobre Holmes también con voltaje de por medio, el sketch de las marionetas tracción a petardos y una pistola Taser, el momento de los dolorosos cabezazos por parte de un macho cabrío, aquel salto de altura de un Pontius desnudo y revoleando la verga, el juego de preguntas con Paul Walter Hauser de invitado y el culo de Zach bajando de a poco vía un arnés, ese instante de Steve-O expulsando una pelota de ping pong por el ano, el balanceo de Poopies sobre unas barras fijas improvisadas con una picana en la zona genital, el juego de los colores en el suelo con un súper laxante condimentándolo todo y por supuesto el triple stunt final, ese que incluye un hoyo hacia el culo de Holmes, unas patadas mecánicas en la entrepierna y una infaltable silla eléctrica. El film le hace honor a su título en inglés sacando a relucir lo mejor del pasado y los últimos sketchs de nuestra factoría del dolor, la anarquía, el desenfreno, la imaginación y las carcajadas, hoy apuntalando el eje circense con recuerdos, impresiones y comentarios inteligentes varios mediante entrevistas que ofician de puente entre las escenas. Jackass: La Última y nos Vamos sin duda alguna constituye una autocelebración semejante a Este es el Documental de Tom Green (This Is the Tom Green Documentary, 2025), trabajo bajo la batuta del responsable de una de las influencias indisimulables de Jackass, The Tom Green Show (1994-2000), del mismo modo que la pandilla de Knoxville supo jugar un rol crucial en los comienzos de los hermanos australianos Danny y Michael Philippou, luego devenidos en cineastas de renombre, en el dúo canadiense de Matt Johnson y Jay McCarrol, sobre todo para los proyectos alrededor de Nirvana the Band the Show, e incluso en el francés Quentin Dupieux de El Accidente de Piano (L’Accident de Piano, 2025), maravilla protagonizada por Adèle Exarchopoulos y Jérôme Commandeur que debería considerarse un homenaje hacia los estadounidenses…
Jackass: La Última y nos Vamos (Jackass: Best and Last, Estados Unidos, 2026)
Dirección: Jeff Tremaine. Guión: Jeff Tremaine y Johnny Knoxville. Elenco: Johnny Knoxville, Steve-O, Chris Pontius, Jason Acuña, Preston Lacy, Dave England, Bam Margera, Ryan Dunn, Sean McInerney, Zach Holmes. Producción: Jeff Tremaine, Johnny Knoxville, Spike Jonze y Shanna Zablow Newton. Duración: 92 minutos.