Wildwood: El Bosque Salvaje (Wildwood)

Nacida de la magia

Por Martín Chiavarino

Wildwood: El Bosque Salvaje (Wildwood, 2026), la última proeza técnica del stop motion, es la primera película de la productora independiente Laika, responsable de Coraline (2009), de Henry Selick, en recibir una calificación de no apta para todo público debido a algunas cruentas escenas, algo impensado hasta hace unos años en una propuesta animada para el público masivo. Dirigida por Travis Knight, el responsable de Amos del Universo (Masters of the Universe, 2026), Bumblebee (2018) y Kubo y la Búsqueda del Samurái (Kubo and the Two Strings, 2016), la película es la adaptación de la novela fantástica homónima publicada en 2011, escrita por Colin Meloy e ilustrada por su esposa, Carson Ellis, que en 2012 tuvo su secuela y en 2014 su final, en lo que hoy se conoce como Las Crónicas de Wildwood, por lo que cabe esperar que el film tenga otras dos partes si resulta rentable.

 

Desde su popularización industrial hasta su presente, el CGI ha eliminado muchos de los trazos artesanales que caracterizaban al stop motion, perdiendo un poco de su diseño tan particular y borrando los límites de la textura física para tomar un carácter que se percibe más digital, sin embargo afortunadamente Wildwood: El Bosque Salvaje ha sido creada artesanalmente, aunque con algunos retoques visuales que alteran la percepción de su diseño. El resultado es deslumbrante por sus detalles, el tratamiento del color y el respeto de la ilustración original. Aunque algunas escenas parecen generadas digitalmente la imagen se destaca por sus colores opacos y la extraña proeza del director de fotografía, Caleb Deschanel, que impone un tratamiento digital que emula el grano y la textura del celuloide, con un resultado cálido pero levemente forzado que funciona mejor en las tomas panorámicas y los planos abiertos que en los primeros planos.

 

El guión de Chris Butler se ciñe al popular libro, que comenzó a escribirse antes de que Meloy formara The Decemberists, nombre que por cierto alude al intento de Golpe de Estado por parte de las facciones más liberales y progresistas de la aristocracia y la milicia rusa en diciembre de 1825 durante el período de transición entre la muerte del zar Alejandro I y el ascenso de Nicolás I al trono del Imperio Ruso, lo que causó la ruptura entre una parte de la aristocracia y los Romanov. La actividad musical de la banda y el trabajo como ilustradora de Ellis pospusieron la conclusión del primer libro durante casi diez años. El éxito instantáneo de la novela en Estados Unidos generó el interés de las productoras y Laika rápidamente se hizo con los derechos, pero el proyecto recién comenzó a materializarse a partir de 2021, cuando Meloy y Ellis ya habían concluido la trilogía, que antes del estreno de la película era una obra de culto apreciada en Oregon por su ambientación en los bosques reales de Portland y su oscura narrativa folklórica.

 

La trama sigue el secuestro de un bebé, Mac, por parte de una bandada de cuervos con una finalidad macabra pergeñada por la viuda del anterior gobernador fallecido de las tierras salvajes del bosque de Portland, Alexandra (Carey Mulligan), que vive en un permanente estado de desconsuelo por la muerte de su único hijo en un accidente cabalgando en el bosque. Prue (Peyton Elizabeth Lee), la hermana preadolescente de Mac que presencia el secuestro junto a un compañero de clase al que no aprecia demasiado, Curtis (Jacob Tremblay), se lanza a la persecución de los cuervos junto al chico, adentrándose en el bosque al que sus padres le han prohibido acercarse. Sin medir el peligro y angustiada por la culpa de haber sacado a jugar a su hermano, Prue descubre un mundo fantástico con coyotes antropomórficos al servicio de Alexandra que los persiguen, búhos que hablan, águilas gigantes, ratas parlanchinas y todo tipo de simpáticos y amenazantes personajes. Así se inicia la travesía que los llevará a descubrir los peligros de un territorio mágico en el que se convierten en protagonistas impensados de una guerra entre los habitantes del bosque y las huestes de Alexandra, que busca recuperar el cuerpo inerte de su hijo para intentar devolverle la vida mediante artes oscuras.

 

Esta es una historia para adolescentes y preadolescentes que los adultos pueden disfrutar y que toma muchas de sus ideas de la literatura fantástica precedente hoy considerada canónica del Siglo XX, creando así un universo del que pueden trazarse las influencias para el lector del género, retomando elementos, personajes y cuestiones de la obra fantástica del filólogo inglés J.R.R. Tolkien, El Señor de los Anillos (The Lord of the Rings, 1954-1955) y El Hobbit (The Hobbit, 1937), la saga de Las Crónicas de Narnia (The Chronicles of Narnia, 1950-1956), de su colega C.S. Lewis, y las estadounidenses Las Crónicas de Prydain (The Chronicles of Prydain, 1964-1968), de Lloyd Alexander, y La Magia de Xanth (The Magic of Xanth, 1977-2026), de Piers Anthony, todas obras señaladas por el propio autor como inspiración. En la entrada de la decidida Prue y el torpe pero valiente Curtis al bosque también hay algo de la obra de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas (Alice’s Adventures in Wonderland, 1865), y de muchos trabajos fantásticos que van desde La Historia Interminable (Die Unendliche Geschichte, 1979), la novela de Michael Ende, hasta el cine de Hayao Miyazaki y Laberinto (Labyrinth, 1986), el maravilloso film de Jim Henson protagonizado por David Bowie.

 

El resultado narrativo de esta combinación es desparejo, con grandes momentos, algunas escenas cómicas, algunos personajes entrañables, otros desperdiciados y un folklore oscuro de impronta medieval y mágica, siempre anteponiendo la experiencia visual al relato. La idea central de la película y de la novela es la persistencia ante la adversidad, pero también explora la lealtad, el no abandono de las ideas y los amigos en peligro y la lucha por una buena causa, lo que se refuerza en la letra de la hermosa y relevante canción del final de The Decemberists compuesta especialmente para el film, The Better Part of Bravery, que aboga por aprender a aferrarse a lo que verdaderamente amamos, dejando de lado lo que impide avanzar y arruina la propia vida y la de los demás. Dentro de este tópico hay subtramas como la fragilidad de la convivencia, la indolencia y la locura del poder, la defensa del hogar en peligro, la angustia al perder un ser querido, el amor filial, la amistad y la necesidad de no juzgar a los demás con preconceptos y construir lazos comunales para defenderse de los poderosos.

 

Si hay una enseñanza en Wildwood: El Bosque Salvaje, además de que hay que aprender a elegir las buenas causas y defenderlas, es que no se puede dialogar o razonar con los gobernantes dementes que están cegados por su poder o por sus delirios de grandeza o sus ambiciones, lo que finalmente conduce en la película a un cruento enfrentamiento entre las huestes de Alexandra y los habitantes del bosque junto a sus nuevos héroes, Prue y Curtis. La trama central no desarrolla demasiado a los personajes secundarios, que parecen sacados de la galera para luego desaparecer o seguir sin demasiada justificación, pero la belleza general de la película, la espectacular fotografía que realza la proeza artesanal y la brillante atmósfera de la música del compositor Dario Marianelli compensan esta cuestión con creces.

 

Hay, por supuesto, un pequeño guiño a The Decemberists, una gran banda poco conocida por el público masivo, en un afiche en el cuarto de Prue de la hermosa tapa de What a Terrible World, What a Beautiful World (2015), el séptimo álbum de estudio de la banda, con muchas de sus mejores y más aclamadas canciones. Las voces de Tom Waits, Awkwafina, Angela Bassett y Mahershala Ali, en algunos de los personajes secundarios, conforman un elenco único para una película que no reviste originalidad alguna pero combina distintos elementos conocidos para ofrecer un relato de gran belleza estética y cierta profundidad narrativa más cercana a las temáticas preadolescentes que a las adultas respecto de la heroicidad, redondeando una propuesta para que padres e hijos compartan una gran historia juntos y descubran el mundo fantástico de Wildwood: El Bosque Salvaje.

 

Wildwood: El Bosque Salvaje (Wildwood, Estados Unidos/ Reino Unido/ Canadá, 2026)

Dirección: Travis Knight. Guión: Chris Butler. Elenco: Peyton Elizabeth Lee, Jacob Tremblay, Carey Mulligan, Mahershala Ali, Richard E. Grant, Angela Bassett, Tom Waits, Amandla Stenberg, Charlie Day, Blythe Danner. Producción: Travis Knight y Sam Wilson. Duración: 130 minutos.

Puntaje: 8