I See You (2019), tercer film de Adam Randall, es hasta la fecha la mejor película del realizador inglés, responsable del thriller Level Up (2016) y de iBoy (2017), un muy buen trabajo de ciencia ficción. El opus es también el debut como guionista del actor Devon Graye y tiene a Helen Hunt como una de sus protagonistas dentro de una propuesta que remite en materia de originalidad a los exponentes más interesantes del cine surcoreano de nuestros días, sin lugar a dudas el mejor y más complejo del ámbito internacional en lo que atañe a los thrillers.
El film comienza con una escena que a simple vista parece presuponer que la película tendrá un componente sobrenatural en una bella y pequeña ciudad suburbana, pero la historia se decanta por el drama de una familia en crisis debido a una infidelidad. La mujer, Jackie Harper (Hunt), ha tenido una relación extramatrimonial con otro hombre, lo que ha enfurecido al esposo Greg (Jon Tenney), el cual no quiere saber nada con ella, y al hijo adolescente de la pareja, Connor (Judah Lewis), que se ha puesto del lado de su padre, no obstante la debacle de la parentela queda en segundo plano ante la sensación de que hay alguien más en la casa vigilándolos y jugándoles bromas más o menos pesadas. Paralelamente un par de niños han desaparecido en esta idílica comarca rodeada por un bosque y cascadas y Greg es el detective encargado de la investigación junto al oficial Spitzky (Gregory Alan Williams), quien descubre distintas similitudes entre estas desapariciones y unos crímenes ocurridos hace varios años y resueltos por él mismo.
El principal atractivo de I See You es su gran estructura narrativa que tiene dos giros importantes que cambian toda la perspectiva y un uso de cámara impecable que genera el suspenso que el film propone. La trama comienza planteando interrogantes lentamente en un relato que por momentos parece que no conducirá a ninguna parte pero que de un instante al otro cambia completamente el ángulo de aproximación, desencajando todas las piezas para canalizar una nueva narración a través de un trastrocamiento del relato que puede no ser el último ni el más importante.
A pesar de usar clichés del horror como la cámara que emula el ojo que vigila, al darle una vuelta de tuerca la propuesta funciona a la perfección y el recurso suma en lugar de restar creando en todo momento climas muy perturbadores, especialmente cuando se confirma la presencia de unos intrusos que ponen en cuestión el marco ético de los distintos personajes y terminan conectando las tres líneas retóricas, léase la infidelidad, el acoso subrepticio y las mismas desapariciones de chicos que padece la región. La típica sonsera conservadora de Hollywood de centrarse en el personaje femenino principal, algo que en este caso recaería sobre la anodina a propósito Hunt, hoy desaparece porque todo se vuelca de modo progresivo hacia unos Libe Barer y Owen Teague que en última instancia dominan el metraje.
El film cuenta también con muy buenas actuaciones, una excelente dirección de parte de Adam Randall, que prioriza los primeros planos y construye escenas de suspenso muy logradas, y un guión sorprendente que plantea varias posibilidades para dejar boquiabierto al espectador en el final. El director logra crear una odisea de gran nerviosismo con una segunda mitad vertiginosa que pone en jaque distintos planteos ideológicos respecto de la inseguridad y la evolución del movimiento okupa. El manejo del factor sorpresa a través de los giros narrativos y el trabajo de cámara edifica una sensación de vigilancia sobre los personajes típica del cine de terror, efecto que no siempre se materializa con eficacia en el mainstream y el indie, aunque en esta oportunidad remite a la cuestión social de la desocupación, la falta de políticas de vivienda y la ausencia de perspectivas de una juventud que prefiere vivir por fuera del sistema laboral a insertarse con magros salarios y beneficios. Los problemas de seguridad de la tecnología, que deja todo en manos de los usuarios, una verdadera invitación a los piratas informáticos, también aparecen en una historia que simula estancarse al principio con el fin de proveer falsas pistas al espectador para arrollarlo en la segunda parte, revelándole todo el quid del asunto.
I See You (Estados Unidos, 2019)
Dirección: Adam Randall. Guión: Devon Graye. Elenco: Helen Hunt, Jon Tenney, Judah Lewis, Owen Teague, Libe Barer, Gregory Alan Williams, Allison Gabriel King, Erika Alexander, Jennifer Grace, Adam Kern. Producción: Matt Waldeck. Duración: 96 minutos.