Los responsables de una de las mejores películas animadas de los últimos años, Lluvia de Hamburguesas (Cloudy with a Chance of Meatballs, 2009), Phil Lord y Christopher Miller, regresan con una combinación de ciencia ficción y comedia en una obra sobre amistades impensadas, tanto en el espacio como en la Tierra.
Un biólogo molecular despierta con amnesia de un coma inducido en una nave espacial para descubrir que sus dos compañeros de viaje han muerto. De a poco el Doctor Ryland Grace (Ryan Gosling) va recordando los incidentes que desencadenaron su periplo intergaláctico hacia una estrella lejana, Tau Ceti, para investigar la razón detrás de la buena salud del único sol conocido que no ha sido afectado por un microbio espacial que amenaza con enfriar nuestro planeta en los próximos años, los astrófagos. En su misión, el científico entabla contacto con un simpático extraterrestre rocoso, con forma de cangrejo y ecos de Wall·E (2008), en sus mismas condiciones, ser que perdió a todos sus compañeros intentando descubrir cómo evitar la destrucción de su hogar. Juntos emprenden la difícil tarea de salvar a sus civilizaciones de un potencial colapso en un divertido y dramático ida y vuelta entre estos inusuales amigos.
Al igual que en Misión Rescate (The Martian, 2015), la película de Ridley Scott basada en la novela debut de 2011 de Andy Weir, Drew Goddard, un especialista en la traducción al cine de obras de ciencia ficción que escribió los guiones de Cloverfield (2008) y Guerra Mundial Z (World War Z, 2013) y dirigió las archiconocidas La Cabaña del Terror (The Cabin in the Woods, 2011) y Malos Momentos en el Hotel Royale (Bad Times at the El Royale, 2018), fue el encargado nuevamente de la adaptación de la tercera novela del estadounidense Weir, Proyecto Hail Mary (Project Hail Mary, 2021), relato de ciencia ficción con muchos toques de humor que combina el dramatismo y la aventura con una buena dosis de emoción. El guión es bastante fiel al libro, con un buen trabajo actoral de Sandra Hüller como la líder del proyecto, Eva Stratt, y con la voz de James Ortiz como Rocky, el extraterrestre. El canadiense Gosling sortea muy bien la difícil misión de hacer reír en el espacio exterior en una película que pasa rápidamente -tal vez demasiado rápido- sin dejar procesar cada escena, de la comedia a la tragedia y de la acción a la reflexión científica.
En los flashbacks en la Tierra la propuesta se centra en la investigación, en la metamorfosis del protagonista de un entusiasta profesor de ciencias en un colegio secundario a un renombrado especialista que intenta probar una teoría heterodoxa y poco probable acerca de la vida en un experimento del que depende el futuro de nuestro mundo. La relación platónica con la líder del proyecto, una mujer de una gran entereza completamente dedicada a su trabajo, y con uno de sus ayudantes, el guardia de seguridad Carl (Lionel Boyce), es uno de los puntos más importantes de ese segmento del relato. En la narración del viaje espacial Gosling realiza una transición a un personaje fuera de sí, gracioso por estar fuera de lugar, que encuentra solaz en la relación con su amigo espacial.
La premisa de Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary, 2026) pasa por el retrato de la amistad masculina y una historia clásica que puede encontrarse en la cultura popular, tanto cinematográfica como literaria, ya sea en Robinson Crusoe (1719), la novela del inglés Daniel Defoe, o en películas como Silent Running (1972), de Douglas Trumbull, Moon (2009), de Duncan Jones, o E.T. El Extraterrestre (E.T. the Extra-Terrestrial, 1982), de Steven Spielberg, de las que tanto el libro como el film retoman varias ideas. Principalmente hay que mencionar que la obra tiene coincidencias con El Astronauta de Bohemia (Spaceman of Bohemia, 2017), libro del escritor checo Jaroslav Kalfař que fue adaptado al cine en 2024 por Johan Renck, con un guión de Colby Day y la actuación de Adam Sandler, en una versión muy mediocre que no le hizo justicia al trabajo de Kalfař.
Si por momentos la película amaga con convertirse en un desastre debido a la ligereza con que aborda ciertas cuestiones, de repente condensa otros elementos como la comunicación con el ente extraterrestre con mucha maestría, lo que se fusiona con un gran manejo en los efectos especiales y sonoros, esenciales para que las epopeyas de ciencia ficción no se transformen en un fiasco. La banda sonora es muy heterogénea, pasando de Harry Styles a Mercedes Sosa y de Bill Conti a Kris Kristofferson, utilizando muy bien temas de Scorpions, Neil Diamond, Ella Fitzgerald, Ike & Tina Turner, The Beatles, Dennis Wilson y hasta un tango de Roberto Firpo en un cocoliche que milagrosamente no desentona con la propuesta.
Proyecto Fin del Mundo es una película ágil, incluso vertiginosa por momentos, que combina eficazmente los elementos de la ciencia ficción, léase los viajes espaciales y las referencias a las distintas disciplinas alrededor de la física y la mecánica, con un humor infantil aunque simpático, que descomprime para luego pasar a momentos de gran dramatismo y de excesivo e innecesario sentimentalismo. El desenlace es demasiado extenso y cinematográficamente hubiera sido mejor cerrar la historia varios minutos antes, dado que el relato ya estaba definido. En su lugar la película opta por ser explícita, respetando la trama de la novela al pie de la letra. Al igual que en Blade Runner (1982), un final abrupto hubiera sido más acertado que una escena final, como la que le agregaron innecesariamente al film de Ridley Scott en su primera versión y la que también eligieron aquí. Al igual que en La Gran Aventura Lego (The Lego Movie, 2014), Comando Especial (21 Jump Street, 2012) y su secuela de 2014, Phil Lord y Christopher Miller buscan ante todo entretener con odiseas que sean atractivas en las salas de cine, que lleven al espectador a experimentar sensaciones más que reflexionar, apoyándose en una excelente novela que le da un sustento a un film que logra mantener el interés durante todo su metraje a pesar de su extensa duración gracias a una acertada combinación de géneros y un buen trabajo en todos los rubros, especialmente edición, fotografía, musicalización, actuación y dirección.
Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary, Estados Unidos, 2026)
Dirección: Phil Lord y Christopher Miller. Guión: Drew Goddard. Elenco: Ryan Gosling, Sandra Hüller, James Ortiz, Lionel Boyce, Milana Vayntrub, Ken Leung, Priya Kansara, Mia Soteriou, Annelle Olaleye, Maya Eva Hosein. Producción: Phil Lord, Christopher Miller, Ryan Gosling, Andy Weir, Rachel O’Connor, Aditya Sood y Amy Pascal. Duración: 156 minutos.