Marianne & Leonard: Words of Love

Canciones de amor y desencuentro

Por Martín Chiavarino

Con Marianne & Leonard: Words of Love (2019), el realizador británico Nick Broomfield regresa a los documentales alrededor de la vida de los músicos para adentrarse esta vez en una historia de primera mano, retratos que por cierto ya había encarado en Whitney: Can I Be Me (2017), sobre la vida de la intérprete norteamericana Whitney Houston, y en el documental sobre la vida del cantante, guitarrista y principal compositor de la banda grunge Nirvana, Kurt Cobain, y su relación con la cantante Courtney Love, líder de la banda Hole, Kurt & Courtney (1998).

 

El documental de Broomfield intenta reconstruir la atmósfera de libertad que se vivió en la Isla de Hidra en el Golfo Sarónico durante las décadas del sesenta y setenta, un lugar de inspiración de músicos y escritores que se asentaron allí buscando el paraíso en el bucólico paisaje heleno lejos del mundanal caos cotidiano de las portentosas urbes. Fue en este contexto de despertar de una generación con ansias de vivir la vida al máximo que un joven escritor y poeta canadiense, Leonard Cohen, conocería a Marianne Ihlen, una joven noruega separada de su primer marido, el escritor Axel Jensen, y con un hijo pequeño, así con el tiempo la mujer se convertiría en la pareja y musa del popular compositor de Hallelujah.

 

Las críticas negativas a sus publicaciones llevan a Cohen a abandonar sus pretensiones literarias y a iniciar tímidamente una carrera musical a fines de la década del sesenta, que despega con grandes canciones como Suzanne, So Long, Marianne y Hey, That’s No Way to Say Goodbye, las dos últimas inspiradas en su relación con Ihlen.

 

Marianne & Leonard: Words of Love está construido en base a audios con la voz de Leonard Cohen y Marianne Ihsen y a entrevistas a personajes que interactuaron con la pareja o con alguno de ellos para crear un lienzo sobre las vicisitudes que minaron la relación, que se prolongó a lo largo de muchos años con muchas pausas y amoríos paralelos hasta la muerte de ambos por leucemia en 2016 con tres meses de diferencia.

 

Broomfield reconstruye la relación de intensidad y distancia entre Cohen e Ihlen desde que se conocen en la isla griega hasta la muerte de ambos recorriendo la carrera de Cohen, desde sus excesos con las drogas y el sexo hasta su reclusión en un templo budista y la bancarrota que lo llevó a regresar a los escenarios con un gran éxito de público.

 

Si por un lado hay un excelente retrato de ambos personajes por parte de los entrevistados y una serie de archivos realmente valiosos, por el otro lado el documental abusa un poco de la importancia de la relación entre Marianne y Cohen, que se fue deteriorando con los años, dejando muchas cuestiones sobre Cohen en el tintero o con un desarrollo demasiado somero, como por ejemplo su proceso de composición, el vínculo de las canciones con sus otras relaciones o su perspectiva acerca de la religión. Los archivos de sus conciertos son extraordinarios y las entrevistas al guitarrista Ron Cornelius, con quien Cohen grabó y tocó a fines de la década del sesenta y principios de los setenta, al manager de los primeros tours, Billy Donovan, y las filosas palabras de la viuda del poeta Irving Layton, Aviva Cantor, son realmente interesantes y divertidas. La compositora Judy Collins, que instó a Cohen a perseguir una carrera musical tras escuchar Suzanne, también forma parte del plantel de entrevistados en un documental demasiado dependiente de ellos.

 

Sin lugar a dudas Marianne & Leonard: Words of Love es un cálido homenaje del director a Marianne Ihlen y a la intensa relación que Cohen tuvo con ella, pero se basa demasiado en las anécdotas de dos o tres personajes y no relaciona tanto la irrupción de la música de Cohen con el clima cultural de fines de los sesenta y principios de los setenta, ni hay nada sobre su regreso, salvo unas imágenes de un recital de Cohen en Oslo al que Marianne asistió con su marido y algo del mítico concierto en Londres de 2009.

 

Broomfield no logra aquí mantener mucho la objetividad respecto al dúo y se pierde en narrar el derrotero del hijo de Marianne y anécdotas de la pareja de Cohen que la cosifican muchas veces como una especie de musa inspiradora de escritores y directores que alienta a sus amantes a proseguir sus carreras artísticas sin otorgarle otro lugar. En todo el documental hay huecos, elecciones fallidas, anécdotas que se descarrilan o historias demasiado cortas y confusas como el despido por parte de Columbia del productor John Lissauer, que produjo y arregló junto a Cohen uno de sus grandes éxitos, Hallelujah. Marianne & Leonard: Words of Love sirve como punto de partida para indagar en una faceta poco conocida de Leonard Cohen y solo reservada para los que se interesan en ese capítulo específico de su vida personal, dejando lo mejor, la carrera de Cohen, para el contexto. A pesar de esto el devenir profesional de Cohen se impone en todo el documental por jerarquía, dejando la relación de pareja en una dimensión complementaria o lejana aunque Broomfield intente por todos los medios traerla de vuelta a los primeros planos.

 

Marianne & Leonard: Words of Love (Reino Unido/ Canadá, 2019)

Dirección: Nick Broomfield. Guión: Nick Broomfield y Marc Hoeferlin. Elenco: Leonard Cohen, Marianne Ihlen, Nick Broomfield, Nancy Bacal, Jeffrey Brown, Judy Collins, Ron Cornelius, Billy Donovan, Julie Felix, Helle Goldman. Producción: Nick Broomfield, Kyle Gibbon, Shani Hinton y Marc Hoeferlin. Duración: 102 minutos.

Puntaje: 6