Aliène, de Phoebe Hadjimarkos Clarke

Conjuro contra el miedo

Por Martín Chiavarino

La joven escritora y traductora de ensayos de arte y ciencias sociales francesa Phoebe Hadjimarkos Clarke, especializada en Estética por la Universidad de París 1 Panthéon-Sorbonne, comenzó su carrera literaria con la publicación de su primera novela, Tabor (2022), una obra de ciencia ficción con una temática queer que le labró un nombre dentro de los círculos literarios franceses, trabajo al que le siguieron las poesías de Cadavres (2022) y el libro experimental 18 Brum’Hair (2023), pero no fue hasta la publicación de Aliène (2024) que conseguiría el éxito comercial vernáculo e internacional gracias a los galardones otorgados por el Prix du Livre Inter y el Prix Littéraire Jesus Paradis en sus ediciones de 2024, que le permitieron emerger desde el ámbito subterráneo en el que navegaba hacia el panteón de los escritores traducidos a múltiples idiomas y editados en todo el mundo.

 

Narrada en tercera persona, la trama de Aliène se centra precisamente en la alienación y el miedo como los motores de la acción de unos personajes que no pueden superar unos traumas que los paralizan ante el mundo que los rodea. Fauvel, una mujer de treinta años que ha perdido un ojo por el disparo de una bala de goma policial en una represión salvaje contra una manifestación universitaria, se siente desdichada y sin propósito luego del incidente, con un vacío que nada puede suplir, alienada de todo el entramado social, como un paria. Su pérdida la hace sentirse asfixiada en una ciudad hostil que parece perseguirla y ensañarse con ella. Para alejarse de esta sensación persecutoria viaja a Cournac, un pueblo de la campiña francesa, con la excusa de cuidar por algunas semanas a Hannah, la perra clonada de Luc, el padre de su mejor amiga, Mado, que se va de vacaciones con una vieja amiga millonaria, Hélène. Físicamente igual a su antecesora, Hannah es una pastora mallorquina impredecible, odiada por los lugareños, que la acusan de las matanzas de animales que ocurren en el campo, percepción acentuada por las intempestivas huidas del can, que siempre regresa de la misma manera misteriosa en la que desaparece. Pero el plan bucólico de recluirse en el campo para enajenarse de sus emociones es por supuesto una utopía sin sentido, y la vida en la campiña está más regida por la brutalidad de unos cazadores, quienes alegan estar en contacto con una entidad extraterrestre, que por el idilio romántico que Fauvel conjetura.

 

Deambulando por la pequeña ciudad rural, Fauvel conoce a Michel, un compañero de colegio de Mado, que la invita a acompañarlo en su objetivo de conseguir testimonios de abducciones extraterrestres entre los adustos cazadores para su tesis. Lo que parecen testimonios descabellados asociados a una psicosis colectiva desatan el pánico que Fauvel lleva en su interior cuando el jardín de la casa de Luc aparece destruido por alguna bestia salvaje y una sustancia mucosa viscosa desconocida es encontrada en los animales mutilados. ¿Qué o quién destruye los campos y mata a los animales, un oso, los extraterrestres, los cazadores con sus perros o Hannah poseída por un espíritu de venganza ancestral? Fauvel es presa de acuciantes pesadillas sobre una criatura que la persigue, sobre la pérdida de su ojo y sobre los abusos sufridos en su infancia, e incluso atraviesa alucinaciones que pueden ser producto de la marihuana o la sugestión, lo que acrecienta su estado de miedo paralizante.

 

En medio de todo esto, Julien, el líder de los cazadores, otrora gerente de una empresa embotelladora de agua mineral despedido en medio de protestas relacionadas con la falta de agua en los campos, y ahora devenido miembro de los chalecos amarillos, comienza una relación con Mado, a pesar de los escalofriantes descubrimientos de Michel en la casa del cazador. ¿Es cierta la historia de los extraterrestres o todo se remonta a una huelga contra la codicia empresarial y los extraterrestres han funcionado como una metáfora sobre la explotación y el control corporativo? En medio de todo este maremágnum de sensaciones Fauvel encuentra un salvavidas en Hannah, con la que, luego de la reticencia inicial, emerge el amor incondicional de los perros por sus cuidadores humanos, logrando lo que parecía imposible, que la mujer encuentre solaz rodeada de tanta locura.

 

Violentos cazadores que alegan haber sido abducidos por extraterrestres, cuartos tenebrosos repletos de armas, una perra misteriosa, sueños perturbadores y reality shows ecologistas son algunos de los elementos de esta novela que discurre sobre el contrapunto entre los jóvenes tímidos y los extrovertidos, las psicosis colectivas y el atractivo de las personas que parecen llevarse el mundo por delante frente a la apatía de los reflexivos. En medio de este estado de pánico y de las alucinaciones, Hannah será la que guíe a Fauvel a encontrar la verdad en el bosque, superando su pánico a dejarse llevar y entregarse a una causa o alguien, para lograr sobreponerse a su miedo inmanejable y transformar su vulnerabilidad en una fuerza.

 

Phoebe Hadjimarkos Clarke intenta iluminar las zonas más oscuras de nuestra relación con el cuerpo, la naturaleza y lo desconocido construyendo un relato centrado en los pensamientos de la protagonista, rodeada de personajes muy disímiles pero que tienen una misma característica, todos buscan escapar de un presente que parece aciago y de una sociedad en la que no encuentran su lugar. A través de la acción de cuidar a Hannah, Fauvel descubre lo que es tener a otro ser vivo a su cargo, la responsabilidad, el amor incondicional canino. Cada uno de los personajes representa un arquetipo de la transición a la adultez, adultos de treinta años que aún se sienten jóvenes, desencantados del presente, con pocas previsiones sobre el futuro, que viven en la inmediatez constante, que son incapaces de construir relaciones duraderas, que escapan de la responsabilidad y se sienten abrumados por ella.

 

La autora logra aquí un gran análisis sobre la ascendencia del patriarcado en la vida rural francesa, las estructuras sociales de validación de los liderazgos dentro de estos esquemas del machismo y la identidad como colección de datos físicos aleatorios asociados al placer y al dolor, átomos fugaces que se disipan en el éter. Además, la historia se adentra en los mitos populares locales para abordar los problemas y la psique del presente, el machismo de la caza y principalmente la incapacidad de las personas para comunicarse, el ensimismamiento y el necesario padecimiento de las discusiones dolorosas cuando las cosas salen mal. A través de la psicología de cada personaje, Hadjimarkos Clarke penetra en sus sentimientos y sensaciones, haciendo hincapié en la instantaneidad de las emociones evanescentes.

 

Otro de los elementos más destacados que la novela trabaja es la unión milenaria entre el hombre y el perro, esa conexión que se transforma en amor incondicional, y que aquí contrasta con las perturbadoras y desequilibradas relaciones humanas. Alejada del entramado social humano, Fauvel se va pareciendo cada vez más a Hannah, adorando su forma de ser feroz, deseando en algún punto que sea ella la que mata a los animales y destroza los campos, aplaudiéndola por atacar el control humano en nombre de lo salvaje.

 

El título de la novela, Aliène, es un neologismo, una conjugación femenina para apelar a la alienación o a la definición de alguien como alien, en este caso en su propia cultura, un vocablo para referirse a la enajenación de la protagonista respecto del mundo, pero también es una alegoría de la locura que la rodea, una demencia que parece haberse apoderado de la comunidad.

 

Como sostenían el poeta romántico alemán Friedrich Hölderlin y luego su coterráneo Martin Heidegger desde la filosofía, para la protagonista de la novela la salvación reside en aquello que es la fuente del peligro y la violencia solo puede ser combatida en el centro mismo donde esa lógica se gesta y reproduce. La violencia transforma y la única forma de intervenirla es adentrarse en ella, escuchar cómo el rugido de la fábrica altera la vibración y el temblor del bosque, y comprender sus causas y efectos como un solo movimiento.

 

Publicada en castellano por la editorial independiente argentina Compañía Naviera Ilimitada, Aliène, de Phoebe Hadjimarkos Clarke, es un conjuro inquietante contra el miedo que asfixia, una mirada sobre las nuevas formas de entender la relación de la humanidad con la naturaleza, influenciada por el pensamiento de Donna Haraway, y un dispositivo literario para atravesar la incertidumbre del mundo actual. Traducida por Claudia Ramón Schwartzman, la novela mantiene el suspenso y la ambigüedad alrededor de lo que ocurre con gran maestría, en una obra que combina sólidamente la realidad social de una generación con la ciencia ficción de corte ecologista del escritor inglés J.G. Ballard, más el policial fantástico y el terror con algunas técnicas experimentales, la tradición gótica y las reflexiones existenciales mezcladas con pinceladas de poesía.

 

Aliène, de Phoebe Hadjimarkos Clarke, Compañía Naviera Ilimitada, 2025.