Veneciafrenia

Contra los turistas

Por Martín Chiavarino

Hace ya muchos años que en todas las capitales europeas y en todas sus ciudades principales hay un creciente rechazo hacia el turismo. Esto se debe a la afluencia descontrolada de personas hacia los mismos lugares, sitios históricos o de interés público, que se vuelven insoportables e inviables por las aglomeraciones, lo que entre otras cosas impide disfrutar realmente y encima crea un desbarajuste entre metrópolis de un mismo país. Para los individuos que viven en estas ciudades los alquileres se vuelven onerosos por la demanda de viviendas para alquileres temporarios, y el bullicio de las personas vacacionando es realmente insufrible. Desde que el turismo se ha vuelto una industria masiva los efectos secundarios han impulsado movimientos anti-turistas, incluso dentro de la propia industria, para promover un cambio de comportamiento, lo que por supuesto no tuvo hasta ahora demasiado efecto. Para colmo, las restricciones de movimiento ante la pandemia desataron una oleada de viajeros desesperados tras el final del confinamiento obligatorio, lo que generó que una situación que ya era fastidiosa mutase en completamente intolerable.

 

Álex de la Iglesia retoma esta cuestión en su última película, Veneciafrenia (2021), escrita junto a uno de sus colaboradores más cercanos, Jorge Guerricaechevarría, para crear una historia de terror alrededor del popular carnaval de máscaras veneciano. Isa (Ingrid Garcia Jonsson) llega a Venecia de vacaciones en un crucero junto a sus amigos, Arantza (Goize Blanco) y Javi (Nicolás Illoro), su hermano, José (Alberto Bang), y Susana (Silvia Alonso), para encontrarse con una enconada manifestación de vecinos venecianos contra los cruceros y el turismo masivo que genera. La chica, que está a punto de casarse con su novio, el cual no ha podido viajar por cuestiones laborales que lo tienen encerrado en Londres, se toma junto a sus amigos una lancha para ir a la ciudad. Desde su llegada los turistas comienzan a comportarse como energúmenos hasta que son interrumpidos por un desvergonzado bufón (Cosimo Fusco) que los invita a una representación de una ópera del compositor italiano Giuseppe Verdi, Rigoletto (1851), poco antes de ser lanzado de la lancha a una boya por su mal comportamiento por el dueño de la embarcación, Giacomo (Enrico Lo Verso). Disfrazados para cenar en el hotel, el grupo es invitado por un hombre caracterizado de doctor medieval de la época de la peste negra (Fusco de nuevo) a una fiesta privada exclusiva, a la que luego de dudar asisten. En esa descontrolada celebración empiezan todos los problemas de los protagonistas, quienes terminarán en las garras de un grupo de psicópatas que secuestra turistas creyendo que generando miedo lograrán que los cruceros llenos de visitantes dejen de llegar.

 

Veneciafrenia combina elementos del slasher y del giallo al estilo de Dario Argento con todos los toques visuales y el desenfado al que De la Iglesia nos tiene acostumbrados desde hace ya muchos años, a lo que se suman varias tomas espectaculares de Venecia, un nivel de exageración exasperante y un guión sin demasiado sentido que no intenta crear coherencia, pero que cumple con su función de entretener y ofrecer un poco de susto, sangre y personajes bastante bobos que terminan a merced de sanguinarios vengadores.

 

La llegada de los turistas españoles a Italia inmediatamente traslada al espectador del género a la trama de Hostel (2005), el film de Eli Roth, pero rápidamente da cuenta de que aquí hay algo más, que los psicópatas no necesariamente actúan por deleite de hacer sufrir sino por una causa que los mueve, un principio que une a casi todos los vecinos venecianos ante las innumerables faltas de decoro por parte de los turistas, los cuales no intentan ni por casualidad respetar ningún tipo de norma de convivencia básica, lo que genera la ira de toda Venecia contra los no bienvenidos forasteros, quienes hasta son comparados con la peste negra.

 

La trama crea dos modelos de resistencia ante el avance del turismo salvaje, el del bufón, que representando un espectáculo callejero maltrata, golpea y hasta asesina a turistas a plena luz del día ante un público que cree estar ante un espectáculo que los entretiene en su incansable búsqueda de una foto de sí mismos en algún lugar de interés, y el de su hermano gemelo, el doctor, que planea una venganza minuciosa para sembrar el miedo. Estos dos modelos son contrapuestos con turistas completamente enajenados por su capricho de disfrutar sin pensar en nada, menos que menos en el prójimo y en el daño que causan con su actitud.

 

La edición de Domingo González es demasiado caótica y desenfrenada. Hay una mínima construcción de personajes que permite que el espectador conozca a los protagonistas, pero la trama es tan vertiginosa que cuando desacelera da la sensación de perderse en su propio laberinto. La música de Roque Baños, otro colaborador cercano a Álex de la Iglesia, contribuye a la sensación de anarquía que transmite toda la obra. El film constituye la primera entrega de una futura serie de películas de miedo, The Fear Collection, que emulan a las ya famosas Historias para no dormir, del hijo del extraordinario actor español Narciso Ibáñez Menta, Narciso Ibáñez Serrador, y las más recientes Películas para no dormir, opus para televisión que comenzaron hace ya más de quince años con La Habitación del Niño (2006), precisamente del realizador de El Día de la Bestia (1995).

 

Álex de la Iglesia combina muy bien la cuestión social con el terror, sin embargo la propuesta en cuestión tiene demasiados baches narrativos, personajes que no agregan nada a la trama y un desarrollo pobre y rebuscado, con resultados que no siempre son logrados. Veneciafrenia promete más de lo que entrega y desaprovecha las posibilidades que ofrece Venecia para generar terror, al contrario de clásicos del gótico como Venecia Rojo Shocking (Don’t Look Now, 1973), de Nicolas Roeg, y Almas Perdidas (Anima Persa, 1977), de Dino Risi, no obstante al fin y al cabo es una propuesta de género correcta para aquellos que disfrutan de una obra en piloto automático que tan solo busca mantener a flote algo que se hunde inexorablemente, la mirada del autor.

 

Veneciafrenia (España/ Italia, 2021)

Dirección: Álex de la Iglesia. Guión: Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría. Elenco: Cosimo Fusco, Ingrid García Jonsson, Silvia Alonso, Goize Blanco, Nicolás Illoro, Alberto Bang, Enrico Lo Verso, Caterina Murino, Armando De Razza, Nico Romero. Producción: Álex de la Iglesia, Carolina Bang, Ignacio Salazar-Simpson y Ricardo Marco Budé. Duración: 99 minutos.

Puntaje: 5