Nitram

Crónica de una masacre anunciada

Por Martín Chiavarino

Al igual que en su ópera prima como director, Snowtown (2011), el realizador australiano Justin Kurzel nos propone en Nitram (2021) una historia escabrosa sobre un trauma que aún no sana en Australia, la Masacre de Port Arthur, ocurrida a fines de abril de 1996 en Tasmania, una isla que pertenece a Australia, evento trágico en el que un joven asesinó a sangre fría a 35 personas, hiriendo a 23 más en uno de los crímenes más atroces perpetrados en Australia que tuvo como consecuencia un cambio en la regulación de la portación de armas en ese país.

 

Harto de la violencia psicológica de su madre, un joven fanático de los fuegos artificiales y con un bajo coeficiente intelectual y serias dificultades sociales, apodado Nitram (Caleb Landry Jones), intenta ganar dinero para salir de su incómoda situación en el hogar cortando el césped de sus vecinos en la isla de Tasmania al sureste del continente. Por pura casualidad entabla amistad con una excéntrica y solitaria millonaria de cincuenta años rodeada de una manada de perros y gatos en su descuidada casa y se muda a vivir con ella ante el asombro de los padres del joven, que mantenían una relación de codependencia con su hijo que afectaba el humor de todos en la casa. La hostilidad de la madre (Judy Davis) contrasta con el amor incondicional del padre (Anthony LaPaglia) y la afinidad con Helen (Essie Davis), la millonaria que cumple la mayoría de los deseos de Nitram comprándole autos, ropa y todo lo que pide, menos armas, a cambio de su atenta compañía. Cuando Helen fallece en un accidente automovilístico le deja todo a Nitram, que se desmorona primero por la falta de su amiga y después por la muerte de su padre, un hombre deprimido por no haber logrado comprar la propiedad de sus sueños, una casa con un campo cerca del océano. Nitram comienza entonces a acumular armas y a practicar intensamente tiro en un camino que tiene un final anunciado que deja al espectador petrificado.

 

El film recorre con parsimonia y detalle los distintos momentos en la vida de Nitram, reconstrucción del devenir de Martin Bryant (Nitram al revés), narrando el dolor del joven, sus pérdidas, la falta de un propósito, las burlas y el desprecio de toda la comunidad en un retrato desesperanzador sobre la naturaleza humana. Nitram es un film visceral, traumático, lleno de dolor, un réquiem a una sociedad de la intimidación y el maltrato al otro y al distinto, una crítica feroz a las consecuencias del amedrentamiento y la burla al que se aprecia como débil en un intento por demostrar superioridad, en realidad una expresión de inferioridad que emerge como agresión.

 

Lo más destacable del film de Kurzel son las brillantes actuaciones de Caleb Landry Jones, Judy Davis, Essie Davis y Anthony LaPaglia, interpretaciones muy profundas de personajes heridos por la vida que se desquitan con sus seres queridos, destruyendo a los que más aman a la vez que se autodestruyen a sí mismos. Si Nitram es un joven agredido constantemente por un entorno extremadamente abusivo del que solo se salva parcialmente el padre, la madre es una persona agria que se debate constantemente entre el amor que desea tener por su único hijo y un encono muy profundo producto de una convivencia difícil con un chico al que nunca ha comprendido. Helen, por su parte, es una mujer que se ha cerrado a la vida, incapaz de mantener relaciones sociales con gente normal. Recluida en su cuna de oro y alejada del mundo ve en Nitram a un joven inocente, que no la juzga por su excentricidad y con el cual puede estar sin necesidad de sentirse usada. El padre de Nitram es un hombre que vive para su sueño y que al perderlo abandona todo su interés por la vida, que adora a su hijo pero a veces le cuesta comprender sus motivaciones y lidiar con los problemas familiares entre su esposa y su vástago.

 

El guión del escritor australiano Shaun Grant, que ya había colaborado con Kurzel en Showtown y en The True History of Kelly Gang (2019), recorre la trayectoria del intento de socialización fallido de Nitram con su entorno, el resentimiento que surge de ese fracaso y la proyección y ejecución de una violenta y absurda venganza, una masacre que por supuesto no será comprendida por una sociedad que nunca ve a las personas como sujetos sociales insertos en un contexto particular, que se niega a ver incluso el más mínimo destello de una verdad que contradiga sus preceptos, para encerrarse en la oscuridad de sus certezas más rancias y reaccionarias.

 

Cada una de las escenas del film va construyendo su camino hacia la conclusión, presentando situaciones que podrían parecer banales y nimias a simple vista pero que van creando el rechazo en el corazón de Nitram. El sentimiento de estar fuera de las normas de lo social, de no encajar sin entender bien el por qué, constituye la base de esta obra que busca la controversia, el debate y la reflexión acerca de la educación y el trato para con el otro, además de la necesidad de poner freno a la discriminación social y a la venta masiva de armas.

 

La actuación de Caleb Landry Jones ex extraordinaria y soporta muy bien los primeros planos con una mirada extraviada y una expresión de desorientación ante todo lo que ocurre a su alrededor, completamente ajeno a las consecuencias de sus acciones. Kurzel logra así sacar lo mejor de cada actor en la que es sin duda alguna su mejor película hasta la fecha. En clave de realismo descarnado y drama trágico, Nitram recuerda a obras como We Need to Talk About Kevin (2011), el perturbador film de Lynne Ramsay protagonizado por Tilda Swinton basado en la novela de la escritora británica Lionel Shriver, Targets (1968), la gran ópera prima de Peter Bogdanovich protagonizada por Boris Karloff y Tim O’Kelly, y Elephant (2003), de Gus van Sant, trabajos que promueven la discusión sobre un tema que deja heridas que nunca sanan y que desencadenan preguntas sobre la ferocidad de la naturaleza humana.

 

El film ahonda en un evento complejo y trágico para ofrecer todas sus facetas con paciencia y sensibilidad, tomando una posición muy clara en contra de la portación indiscriminada de armas en su país y del maltrato y la intimidación, presentando a Nitram en toda su dimensión de victima a victimario, de joven ultrajado psicológicamente a asesino sanguinario y brutal en una línea muy fina sobre la que es imposible opinar sin caer en juicios estúpidos y simplistas que reducen un debate muy rico sobre la comunidad global que estamos creando.

 

Nitram (Australia, 2021)

Dirección: Justin Kurzel. Guión: Shaun Grant. Elenco: Caleb Landry Jones, Judy Davis, Anthony LaPaglia, Phoebe Taylor, Sean Keenan, Conrad Brandt, Jessie Ward, Annabel Marshall-Roth, Ethan Cook, Essie Davis. Producción: Justin Kurzel, Shaun Grant, Virginia Whitwell y Nick Batzias. Duración: 112 minutos.

Puntaje: 10