De todos los héroes tontuelos de cómics que lograron un sorpresivo éxito masivo con una propuesta de clara idiosincrasia infantil o por lo menos muy inmadura, un rubro en el que aquel Hombre Araña (Spider-Man) de Stan Lee y Steve Ditko lleva la bandera gracias al eterno marco púber del personaje y su perdurable aceptación entre el público, las Tortugas Ninja o Tortugas Ninja Mutantes Adolescentes (Teenage Mutant Ninja Turtles) fueron el caso más llamativo porque la intención primordial de Kevin Eastman y Peter Laird, los creadores de los personajes allá entre 1983 y 1984, fue cranear una historieta ridícula -algo sintetizado en el mismo título- que en esencia parodiase ítems varios de dos franquicias de Marvel, X-Men y Daredevil, lo que derivó primero en el humilde cómic homónimo sobre cuatro tortugas radioactivas que fueron criadas por su sensei/ maestro, la rata mutante antropomórfica Splinter, hablamos de los inefables Leonardo, Michelangelo, Donatello y Raphael, y a posteriori en una enorme popularidad a caballo de una serie animada que aligeró el tono violento y amenazante original, Las Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles, 1987-1996), un famosísimo videojuego de Konami para Nintendo, Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles, 1989), y por supuesto esa sutil andanada de juguetes y/ o distintas figuras coleccionables de la gigantesca empresa Playmates Toys, de Hong Kong.
Todos los que crecimos con estos neoyorquinos de caparazón y tez verde, siempre fanáticos de la pizza y luchando contra las huestes de los dos supervillanos principales de la saga, el alienígena grotesco Krang y el líder ninja del Clan del Pie (Foot Clan), Shredder, tenemos muy presente la trilogía de films originales en live action por los extraordinarios diseños de Jim Henson en materia de trajes y animatronics, nos referimos a la decente Las Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles, 1990), de Steve Barron, y sus dos horrendas secuelas de 1991 y 1993, a cargo respectivamente de Michael Pressman y Stuart Gillard, no obstante el asunto no terminó allí y los cambios pronunciados en nuestra franquicia cinematográfica fueron moneda corriente una vez que Eastman en el 2000 le vendió su parte de los derechos a Laird y éste a su vez dejó de controlar a los reptiles parlanchines cuando se los entregó en 2009 a Viacom, una compañía multinacional de entretenimiento propietaria de Paramount Pictures y Nickelodeon. El vendaval empresarial desencadenó una propuesta cuasi seria y bastante anodina en CGI, TMNT (2007), de Kevin Munroe, y dos tristes mamarrachos en live action producidos por Michael Bay y estelarizados por la sosa Megan Fox como April O’Neil, reportera amiga por antonomasia de los cuatro mutantes, Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles, 2014), de Jonathan Liebesman, y su secuela del 2016 de Dave Green.
Luego del monumental éxito en taquilla de dos propuestas híbridas recientes que se movían entre la animación digital y los dibujos tradicionales de vieja escuela, las mediocres aunque sumamente vistosas Spider-Man: Un Nuevo Universo (Spider-Man: Into the Spider-Verse, 2018), de Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman, y Spider-Man: A través del Spider-Verso (Spider-Man: Across the Spider-Verse, 2023), de Joaquim Dos Santos, Kemp Powers y Justin K. Thompson, resultaba más que evidente que Hollywood aplicaría la misma exacta fórmula a ese otro producto que desde el vamos grita “colorinche” y “frenesí adolescente” por todos lados, estas simpáticas criaturas radioactivas de las alcantarillas de la Gran Manzana, así hoy nos tenemos que comer Tortugas Ninja: Caos Mutante (Teenage Mutant Ninja Turtles: Mutant Mayhem, 2023), otro trabajo olvidable aunque relativamente ameno del mainstream contemporáneo que no llega a ser malo pero decididamente tampoco bueno, ubicándose una vez más en esa medianía insoportable de buena parte de los convites ATP del Siglo XXI. En plan de bildungsroman o crónica de aprendizaje o coming of age, aquí las tortugas tienen apenas quince años (voces de Nicolas Cantu, Shamon Brown Jr., Micah Abbey y Brady Noon), viven con un avejentado Splinter (Jackie Chan), conocen de a poco a O’Neil (Ayo Edebiri) y deben enfrentarse a un cruel mutante, Superfly (Ice Cube).
Tortugas Ninja: Caos Mutante, dirigida por el dúo de Jeff Rowe y Kyler Spears, conocidos por productos rutinarios de la gran industria de hoy en día como La Familia Mitchell vs. las Máquinas (The Mitchells vs. the Machines, 2021) y la serie Amphibia (2019-2022), cuenta con diálogos muy flojos, demasiadas referencias a la cultura chatarra yanqui, secuencias de acción un tanto mediocres y un gigantismo muy poco original -que por supuesto termina de despuntar en el desenlace- a mitad de camino entre Godzilla (1954), de Ishirô Honda, y Los Cazafantasmas (Ghostbusters, 1984), el opus de Ivan Reitman. En lo que atañe a los puntos a favor, se agradece el humanismo en el armado de la historia, algunos chistes potables del montón, un excelente trabajo en voces por parte de Ice Cube y Jackie Chan, ese villano creíble del primero -una mosca antropomórfica con ansias de genocidio citadino para curar la intolerancia de los homo sapiens- y el estupendo diseño de personajes, movimientos y fondos en consonancia con una animación que juega con el look de los típicos bosquejos apresurados de los animadores para combinarlo con el antinaturalismo exacerbado de las tomas imposibles del cine de acción del nuevo milenio, donde el mentado fotorrealismo se autosatiriza sin proponérselo mediante planos delirantes e innecesariamente aparatosos. Lamentablemente el film demuestra ser muy básico a nivel narrativo y no tener la paciencia suficiente para generar una empatía que se tendría que construir con los sucesos de la trama y no con los latiguillos verbales en secuencia o la pose canchera/ soberbia/ engreída, más allá de compensaciones variopintas por estas torpezas como una inesperada cita a Oldboy (Oldeuboi, 2003), de Park Chan-wook, y un excelente soundtrack rockero de Trent Reznor y Atticus Ross que calza de maravillas con el clásico popurrí hiphopero de los 80 y 90…
Tortugas Ninja: Caos Mutante (Teenage Mutant Ninja Turtles: Mutant Mayhem, Estados Unidos/ Japón/ Canadá, 2023)
Dirección: Jeff Rowe y Kyler Spears. Guión: Jeff Rowe, Seth Rogen, Evan Goldberg, Dan Hernández y Benji Samit. Elenco: Micah Abbey, Nicolas Cantu, Shamon Brown Jr., Brady Noon, Ayo Edebiri, Jackie Chan, Ice Cube, John Cena, Paul Rudd, Rose Byrne. Producción: Seth Rogen, James Weaver y Evan Goldberg. Duración: 100 minutos.