A pesar del moderado pero sólido éxito que Pavement, la banda liderada por el talentoso cantante y guitarrista californiano Stephen Malkmus, cosechó durante la década del noventa y acrecentó legendariamente con los años, nunca consiguió el clamor del público masivo, por lo que sus presentaciones se ciñen al ámbito de los teatros locales y el circuito independiente, reafirmando el carácter indie con el que desarrollaron toda su carrera musical bajo el sello Matador Records. Testigo de esta situación fue el estreno de Pavements (2024) en el Buenos Aires Festival de Cine Independiente (BAFICI) con salas colmadas.
Luego de la separación en el año 2000 tras la gira de su último y correcto álbum, Terror Twilight (1999), sucesor de los estupendos Slanted and Enchanted (1992), Crooked Rain, Crooked Rain (1994), Wowee Zowee (1995) y Brighten the Corners (1997), debido al agotamiento de Malkmus a raíz de los problemas en la convivencia con sus compañeros y la presión por parte de la industria por componer, sacar discos y salir de gira lo antes posible, Pavement se reunió diez años más tarde para una nueva gira, que incluyó al baterista original de la banda, Gary Young, recientemente fallecido, y que incluso tuvo un documental hace un par de años, Louder than you Think (2023), pero no produjo ningún material nuevo. Si la primera reunión fue una brisa de una era perdida, un eco del indie de la década del noventa, la segunda reunión se convirtió en una prueba de perseverancia. Los primeros conciertos en los que la banda iba a participar, en el Festival Primavera Sound de Oporto y Barcelona, se cancelaron por la cuarentena debido a la pandemia de COVID en 2020 y finalmente la reunión se postergó hasta 2022. Pero el regreso vino acompañado por cómplices inesperados.
La propuesta del documental no le cayó bien a Malkmus de entrada, por lo que aclaró que no quería participar en un documental tradicional, así Alex Ross Perry, el elegido para llevar el barco a buen puerto por la compañía discográfica, planeó un modelo híbrido que finalmente se transformó en un mejunje de géneros, en el que se combina el documental sobre el regreso de Pavement a los escenarios y la historia de la banda en general con un registro del musical de Broadway Slanted! Enchanted! A Pavement Musical (2022) y un documental sobre una supuesta biopic con Joe Keery como Malkmus y Jason Schwartzman como Chris Lombardi, el fundador de Matador Records. Por si lo anterior no fuera suficiente, a ello se suma la cobertura de una muestra sobre la historia del grupo en Nueva York, Pavements 1933-2022: A Pavement Museum (2022).
Perry se las arregla para salir indemne de este maremágnum de Pavement y narrar lo acontecido desde los inicios de la banda en Stockton hasta su ruptura debido al hastío de Malkmus, repasando los momentos claves como los lanzamientos de los discos, el retiro intempestivo del Lollapalooza en West Virginia en 1995 -tras recibir lodo y tierra por parte del público- y las presiones de la industria discográfica para seguir un camino musical más “amable” con el público masivo que los haga despegar del nicho independiente en el que la banda se sentía a gusto, reviviendo los sentimientos y las circunstancias de todos los actores de esta historia. También tenemos imágenes de la reunión de 2022, la apertura de la muestra en Nueva York y las dramatizaciones de los actores que supuestamente están rodando la biopic de la banda titulada Range Life, como la canción homónima de Crooked Rain, Crooked Rain.
El hilo conductor de toda la propuesta pasa por intentar entender la influencia de la banda en la fragmentada cultura independiente actual, pero el tono que predomina en toda la película es el humor satírico, especialmente en las escenas de la falsa biopic, con los actores jugando a ser estrellas de rock. El musical de Broadway funciona a su vez como una demostración de las formas en que los artistas de distintos rubros reinterpretan y transforman las obras de los colegas que aman, ofreciendo una nueva capa de sentido para una banda que, aunque es considerada una leyenda por sus seguidores, es prácticamente desconocida por el público mainstream.
La conjugación de estas obras en el mismo momento del regreso de la banda a los escenarios, léase el musical, la muestra y la biopic, parece la resurrección y entronización de un grupo que en su momento tuvo su cuota de seguidores, que aún mantiene por supuesto, pero más que un acto de justicia del público para con Pavement, Pavements es un film que celebra y promueve esta feliz coincidencia, un fenómeno más relacionado con la nostalgia y la decadencia de la experiencia musical luego de la aparición del formato digital y el modelo de acceso instantáneo a toda la discografía de cualquier colectivo musical, con la consiguiente pérdida del aura del objeto disco y la experiencia de la canción.
La película capta muy bien el caos que era Pavement, el tono contestario y proto nihilista de la década del noventa, su convicción a la hora de crear letras profundas y su combinación de distorsiones grunge con melodías pegadizas, más reminiscencias post punk, esquema que la convirtió en una abanderada del lo-fi o baja fidelidad, una respuesta alternativa a la búsqueda de perfección comercial que proponían las grandes discográficas en conjunto con los fabricantes de equipos de audio.
El realizador y todo el elenco juegan aquí con los mandatos del mercado de construir una canción que llegue al tope de los rankings, de lograr el éxito fugaz, apoyándose en el carisma parsimonioso de Malkmus, la simpatía de Mark Ibold y Scott Kannberg, la experiencia de Chris Lombardi y la dejadez juvenil de Joe Keery, también músico además de actor. Ante todo, Pavements es una película divertida que reflexiona sobre el derrotero del rock & roll y sus derivados y sobre la imposibilidad de duplicar la masividad que tuvieron agrupaciones como The Beatles, The Rolling Stones o Queen, ante un mercado musical realmente abrumador en el que las discográficas han dado un paso al costado en la promoción de nuevos talentos. Dado que Pavement nunca aceptó adaptarse a lo que el mercado le proponía y mantuvo siempre una búsqueda musical que los llevó a convertirse en una banda emblemática del indie, gracias a su talento y su desinterés por la distribución masiva que la firma con una gran discográfica les hubiera conseguido, Pavements asimismo funciona como una excusa para repensar la cultura independiente, ponderar sus éxitos y fracasos y mirar el pasado para analizar el presente y el futuro. Y por supuesto para disfrutar de las canciones de Pavement, con una sorpresa para los fanáticos, y de su legado en la cultura, que por fin empieza a dar sus frutos.
Pavements (Estados Unidos, 2024)
Dirección y Guión: Alex Ross Perry. Elenco: Stephen Malkmus, Scott Kannberg, Mark Ibold, Steve West, Bob Nastanovich, Michael Esper, Zoe Lister-Jones, Joe Keery, Fred Hechinger, Jason Schwartzman. Producción: Alex Needles, Peter Kline, Danny Gabai, Arrow Kruse, Robert Greene, Craig Butta y Lance Bangs. Duración: 128 minutos.
