El Otro Lado, de Alfred Kubin

El reino de los soñadores

Por Martín Chiavarino

Exponente de un expresionismo lóbrego y alegórico, el ilustrador y escritor nacido en la región de Bohemia dentro de Imperio Austrohúngaro, Alfred Kubin, se destacó por su colaboración con la vanguardia expresionista alemana El Jinete Azul (Der Blaue Reiter), fundada por el pintor y teórico de la pintura Vasili Kandinsky, y por su obra literaria, donde sobresale su única novela El Otro Lado (Die Andere Seite, 1909), que fue traducida en varias oportunidades como La Otra Parte, y es considerada su obra maestra.

 

En la novela el protagonista, un ilustrador que narra sus peripecias en primera persona, es convencido por un emisario de un amigo de su juventud de emigrar a un extraño y desconocido país llamado El Reino Soñado, ubicado en algún lugar del Asia Central. Tentado por la posibilidad de una vida de carácter espiritual y de la búsqueda activa de los sueños, el ilustrador y artista viaja con su esposa a Perla, la capital del Reino Soñado en una travesía desgastante en tren por toda Europa, en la persecución de un cuento de hadas a contrapelo de las ideas de progreso científico de la época con una visión romántica sobre el pasado. En Perla, el protagonista encuentra una ciudad cosmopolita construida a partir de edificios muy antiguos y antigüedades trasladadas desde lugares remotos para atraer a los espíritus de los soñadores que se sugestionan con sus propias ficciones. Pero también descubre una ciudad de contradicciones, con un clima ideal pero sin brillo, opaca y apagada, repleta de objetos oxidados, con un cielo todo el año cubierto de nubes que impiden disfrutar la luz del sol; un lugar donde las fantasías se vuelven realidad y donde un mono puede ser ayudante de un peluquero filósofo, por ejemplo. Así el protagonista descubre que más que una ciudad habita un gran museo para coleccionistas y anticuarios que parecen vivir en un trance alrededor de una misteriosa torre con un reloj, donde un extraño ritual con arrebatos y sucesos fuera de lo común ocurren en el anochecer crepuscular del Reino Soñado.

 

Con la llegada de un ciudadano americano de gran riqueza que comienza una campaña contra Patera el Reino Soñado comienza un proceso de decadencia. A partir de ese momento una serie de sucesos asombrosos comienzan a acaecer y la novela se transforma en un relato absolutamente fantástico donde los animales de apoderan de las ciudad tras rebelarse, los edificios, los muebles y la comida se pudren y las personas se transforman en seres viles o concupiscentes o temerosos capaces de cualquier tropelía.

 

Kubin construye así una novela sobre el mundo como fuerza de la imaginación, de contrastes y armonías que parece surgir como notas musicales de algún instrumento  antiguo donde los sentimientos pujan por apoderarse de la conciencias. Así descubrimos metáforas como el mundo como un tapiz de maravillosos colores o alegorías bíblicas sobre la figura de Patera como un ser ausente pero omnipresente a la vez. Con un estilo directo y fantástico, El Otro Lado crea una sensación claustrofóbica de encierro en un lugar indescifrable, donde la rutina ha sido desplazada por las ilusiones de los habitantes, que pasan de la euforia ante la fantasía y la libertad a un terror sordo ante los excesos de esa libertad y la falta de un orden en el caos del Reino Soñado. Kubin narra así la decadencia y el desmoronamiento de una extraña y romántica utopía que funciona como una metáfora de los sueños de la mente humana y sus anhelos, que se desmoronan ante los obstáculos de la realidad y las asperezas de la pesada cotidianeidad.

 

El Otro Lado fue editado por La Bestia Equilátera, con una gran traducción de Gabriela Adamo, la corrección de Cecilia Espósito y contiene las extraordinarias y turbulentas ilustraciones originales del propio Kubin, quien también ilustró obras de Edgar Allan Poe, Honoré de Balzac y Franz Kafka, entre otros.

 

El Otro Lado, de Alfred Kubin, La Bestia Equilátera, 2017.