Cadenas de Roca (Ace in the Hole)

El reverso de la noticia

Por Martín Chiavarino

Un año después del éxito de Sunset Boulevard (1950) se estrenaba Cadenas de Roca (Ace in the Hole, 1951), o As en la Manga, el noveno largometraje de la extraordinaria carrera cinematográfica de Billy Wilder. El film, que significó la primera incursión de Wilder en el triple rol de director, guionista y productor, tuvo un recibimiento negativo por parte de la crítica y el público. Renombrada a último momento The Big Carnival, El Gran Carnaval, por un ejecutivo de Paramount Pictures sin consultar a Wilder, la película fue la primera obra del realizador sin la colaboración de Charles Blackett en el guión, y narra las acciones de un ambicioso y escabroso periodista que encuentra un acontecimiento trágico que convierte en una noticia de interés público, generando un verdadero circo patético alrededor del sufrimiento de un hombre atrapado en una cueva. El film también tuvo su cuota sensacionalista posterior a su estreno con un juicio por plagio en una demanda del guionista Victor Desny contra Billy Wilder, donde el primero alegaba que le había propuesto oralmente retratar la historia del explorador de cavernas Floyd Collins, caso que se menciona en Ace in the Hole, a la secretaria de Wilder, situación rebuscada que habría inspirado el film y que finalmente tuvo su recompensa económica.

 

Kirk Douglas interpreta aquí a Chuck Tatum, un periodista caído en desgracia, despedido de once diarios por su vida licenciosa plagada de escándalos para la época, que desembarca en un periódico local de Albuquerque, desde donde intenta abrirse paso para conseguir la noticia que lo devuelva a las grandes ligas mediáticas. Pero durante un año no surge ninguna nota de la que el mercenario mediático pueda nutrirse para hacer despegar nuevamente su carrera, hasta que es enviado junto a un joven e inexperto fotógrafo a cubrir una cacería de serpientes de una ciudad de Nuevo México, una tradición local sin interés para Tatum. En el camino descubre por casualidad que un hombre ha quedado atrapado en una caverna utilizada como tumba por antiguas tribus hace cuatrocientos años mientras buscaba vasijas y otras ofrendas para venderlas en su tienda. Tatum presiente la oportunidad en sus entrañas, basándose en el recuerdo de una noticia de mitad de los años veinte, y acude a la caverna desafiando los peligros de derrumbe para encontrarse con Leo Minosa (Richard Benedict), el hombre atrapado en esa cueva a punto de derrumbarse. Tatum logra convencer al dueño del diario de la importancia de la noticia y rápidamente se convierte en un acontecimiento de interés público, generando la presencia del comisario, contratistas, voluntarios, periodistas y miles de turistas que se agolpan y acampan para estar cerca del lugar de los hechos.

 

Tatum encuentra un alma gemela en Lorraine (Jan Sterling), la esposa de Leo, una atractiva y cínica mujer de ciudad sofocada por la dura vida familiar en el desierto de Nuevo México, a quien debe convencer de quedarse a interpretar su papel de esposa compungida mientras se seca las lágrimas contando el dinero que gana con la desgracia del marido. Entre ambos crece una complicidad insolente y los dos tienen intereses que parecen converger pero que en realidad se revelan muy diferentes, generando una tensión que deviene en violencia por parte del periodista hacia la mujer. Pero la culpa y el castigo siempre llegan y el circo se termina para que todo vuelva a la normalidad y el ciclo dramático vuelva a comenzar.

 

Ace in the Hole desentraña de la forma más simple y cruda la alianza de poder entre la policía, los medios y los empresarios en una conversación en la que Tatum ofrece publicidad al comisario corrupto a cambio de exclusividad, mientras que entre ambos convencen al ingeniero empresario de que utilice un método que retrasará el rescate una semana, lo que les permitirá a los tres beneficiarse de la miseria de Leo. Mientras que los dueños no paran de hacer dinero, los rescatistas trabajan de modo voluntario en un retrato realmente brutal del capitalismo en el que la explotación es una costumbre en la que unos pocos ganan mucho y el resto pierde incluso la vida para el beneficio de los que con su ambición actúan inescrupulosamente para engañar a los crédulos turistas que acuden a presenciar el evento mediático que se teje alrededor, lo que compone un verdadero cóctel capitalista del espanto.

 

El eje de la historia es la creación de las noticias, la forma en la que son construidas a partir de acontecimientos reales que se convierten en noticia una vez que el periodista los retrata, cambiando completamente los hechos a gusto de un público ávido de sucesos trágicos y emotivos que movilicen su escabrosidad. La crítica a los grandes medios y sus editores, a su genuflexión ante el dinero, fue una de las cuestiones que en su momento cayó muy mal entre la crítica cinematográfica que luchaba por mantener su mote de seriedad. El film también da cuenta del nihilismo de los poderosos que no creen en nada en contraste con las creencias mágicas de los humildes, que se persignan ante los malos espíritus y temen por la cólera de los antepasados por la profanación y el saqueo de los sitios mortuorios.

 

A diferencia de la mayoría del cine actual, literal hasta el nivel del insulto a la inteligencia del espectador, Ace in the Hole recurre a la memoria y al intelecto, no subestima a su público, y en el final demuestra el temple de los personajes, sus verdaderas intenciones. Mientras que el periodista es un paradigma exacerbado del sensacionalismo más vil, el comisario es el verdadero corrupto y el ingeniero su cómplice subalterno, un camionero devenido en empresario y contratista del Estado en contubernio con el comisario, que solo busca su reelección en el cargo.

 

El guión de Wilder junto a Lesser Samuels y Walter Newman tiene frases memorables en la boca de Tatum como que “las buenas noticias no son noticias y las malas noticias son las que venden los diarios” o cualquiera de las lecciones de periodismo salvaje y mercenario que Tatum le ofrece al fotógrafo, un estudiante de periodismo encandilado con la personalidad arrolladora del personaje compuesto de forma brillante por el ampuloso Kirk Douglas. Las actuaciones de todo el elenco son impecables, incluso maravillosas, de una materialidad estremecedora. La fotografía de Charles Lang es exquisita, creando planos al servicio de la veracidad de la historia, de la locura que se cierne sobre el desierto y de la tragedia transformada en carnaval mediático que tiene su apoteosis en la escena de la caída final de Tatum. La música de Hugo Friedhofer, un verdadero artesano con cientos de composiciones en su haber, aporta la vibración y la conmoción que la trama demanda al espectador ante los turbios acontecimientos narrados.

 

En Ace in the Hole el cine negro se mezcla con la ridiculez de las turbas y la corrupción del poder tiene su sostén en la estupidez del público. Wilder emprende así una crítica feroz del periodismo sensacionalista y también -o aún más- del público que lo alimenta, contraponiendo el periodismo crítico que busca denunciar los abusos y la corrupción con las noticias amarillistas de supuesto interés popular. La noticia aparece aquí como una construcción sobre la que siempre hay capas de verdades y mentiras escondidas en la narración. Siempre hay una historia detrás de la historia. La tragedia deviene circo, y el carnaval farsa de unos pocos que sin querer encuentran el as en la manga para cumplir sus sueños: el comisario su reelección, Lorraine el dinero y Tatum recuperar su puesto en el New York Times, tres formas de poder que componen una triada que se mantendrá encumbrada por mucho tiempo más, hasta que el dinero finalmente reemplace al poder y la fama y se convierta en un bien en sí mismo en la era del nuevo capitalismo financiero.

 

Cadenas de Roca (Ace in the Hole, Estados Unidos, 1951)

Dirección: Billy Wilder. Guión: Billy Wilder, Lesser Samuels y Walter Newman. Elenco: Kirk Douglas, Jan Sterling, Robert Arthur, Porter Hall, Frank Cady, Richard Benedict, Ray Teal, Lewis Martin, John Berkes, Frances Domínguez. Producción: Billy Wilder. Duración: 111 minutos.

Puntaje: 10