Withnail and I

Errando en el malestar

Por Martín Chiavarino

El realizador y actor inglés Bruce Robinson venía de destacarse con el guión de The Killing Fields (1984), hasta ahora el mejor film sobre los guerrilleros camboyanos, los temidos Khmer Rouge, liderados por el psicópata genocida Pol Pot, cuando dirigió su primer largometraje, una comedia con tintes autobiográficos situada a fines de la década del sesenta en Londres. Withnail and I (1987) narra las disparatadas peripecias de dos actores desempleados sin demasiadas perspectivas a punto de cumplir treinta años que deciden emprender unas vacaciones en la casa del tío del susodicho Withnail en la campiña inglesa.

 

Paranoicos hasta la ridiculez, sumidos en sus vicios y descontentos el uno con el otro, Withnail y Marwood, dos actores fracasados, esperan ansiosos hasta la desesperación ser contactados por sus respectivos agentes para alguna obra mientras se drogan con los potentes estimulantes que consiguen de su proveedor y gurú, alucinan extravagancias y vagabundean sin rumbo por las calles y los parques de la húmeda capital inglesa. Para escapar al menos por unos días de sus absurdos y alejarse de la casa alquilada vetusta, sucia y signada por la indolencia en la que habitan, logran que el adinerado tío de Withnail, Monty, un actor homosexual retirado, les preste una cabaña en el norte de Inglaterra para refugiarse por un tiempo de la hostilidad urbana. Allí se apartan de las tentaciones de la ciudad y de la bohemia en un infructuoso intento de rehabilitación para descubrir en disparatadas escenas que la vida agreste en el campo puede tener sus complicaciones para unos jóvenes acostumbrados a las comodidades de la ciudad.

 

Entre lo patético y lo cómico Withnail and I exacerba la miseria de los personajes a través de su vestimenta y del caos de su hogar, resaltando el contraste de los dos jóvenes zaparrastrosos e inadaptados, acostumbrados a la marginalidad, con la conservadora campiña inglesa en ácidas e hilarantes escenas que inspirarán años más tarde la pluma de Irvine Welsh en ocasión de su primera novela, Trainspotting (1993), y su posterior adaptación cinematográfica a cargo de Danny Boyle del año 1996.

 

Withnail and I marcó el inicio de la prolífica carrera de Richard E. Grant (Withnail) y también fue la primera actuación cinematográfica de Paul McGann (Marwood), que no correría con la suerte del grandilocuente Grant, que protagonizaría a su vez el segundo largometraje de Bruce Robinson, How to Get Ahead in Advertisement (1989), otra comedia cáustica sobre el mundo de la publicidad en Inglaterra. El simpático Richard Griffiths interpretando al Tío Monty, y el delirante Ralph Brown como un dealer sin hogar, completan el elenco de un film caracterizado por su teatralidad, no exento de las típicas diatribas ampulosas shakesperianas cortesía de la solemne idiosincrasia artística inglesa, que aquí es satirizada y deconstruida para reformularla a través de los efectos de las drogas, el alcohol y un malestar social que se agravaría con el pasar de los años, acrecentando la decadencia y la descomposición del Imperio Británico.

 

A lo largo de las tres décadas desde su estreno Withnail and I se convirtió en un film de culto sobre la bohemia de Camden Town, aunque no fue filmada allí sino en Notting Hill, en una casa ya demolida. Con un lunfardo juvenil inglés mordaz, excelentes actuaciones y divertidas escenas, el film de Bruce Robinson encontró la voz de los muchachos desaliñados de la década del sesenta que abandonaban desencantados los años de la libertad juvenil para entrar en una adultez indeseada y pospuesta hasta su límite. Withnail and I es una metáfora sobre esa transición hacia el mundo de las responsabilidades y los cambios en la bohemia producto de los avatares sociales en la Inglaterra previa al ascenso de la horrenda Dama de Hierro, Margaret Thatcher. Robinson tampoco se priva de visibilizar la extendida homosexualidad de los círculos artísticos ingleses representada en la obsesión del Tío Monty por el personaje de Marwood, comportamiento sexual ilegal vivido en la clandestinidad en el país de los añejos valores conservadores.

 

Withnail and I condensa así el fin de una etapa y el comienzo de otra en una dupla despareja que expone en su dinámica los problemas de Inglaterra, la relación de Londres con el resto del país y el descontento de la Inglaterra rural para con las urbes y viceversa, lo que prefigurará unos años después los cambios que llevarán a Thatcher al poder y que incluso puede ofrecer un marco para analizar el Brexit a partir del pensamiento conservador y de la dialéctica entre el fracaso del progresismo laborista y el ascenso de los conservadores neoliberales.

 

Withnail and I (Reino Unido, 1987)

Dirección y Guión: Bruce Robinson. Elenco: Richard E. Grant, Paul McGann, Richard Griffiths, Ralph Brown, Michael Elphick, Daragh O’Malley, Michael Wardle, Una Brandon-Jones, Noel Johnson, Irene Sutcliffe. Producción: Paul M. Heller. Duración: 107 minutos.

Puntaje: 10