Comparada con la última película de Zack Snyder, la desastrosa Rebel Moon aka Rebel Moon: Parte 1- La Niña del Fuego (Rebel Moon: Part One- A Child of Fire, 2023), su obra anterior, aquella El Ejército de los Muertos (Army of the Dead, 2021), es prácticamente una maravilla ya que por lo menos era entretenida y no caía tan pero tan abajo en términos de calidad al momento de ofrecerle un combo de acción esperpéntica y muy steampunk al espectador menos exigente de hoy en día, amén del hecho de que ambas fueron productos originales de la “gran marca” o boca de expendio de la chatarra cultural/ artística del Siglo XXI, Netflix, todo un sinónimo de productos idiotas intercambiables como Marvel, Disney y casi todas las franquicias para retrasados mentales del mainstream del nuevo milenio símil las que empezasen con Rápido y Furioso (The Fast and the Furious, 2001), de Rob Cohen, y Harry Potter y la Piedra Filosofal (Harry Potter and the Philosopher’s Stone, 2001), el mega bodrio de Chris Columbus. Rebel Moon es también la confirmación de los problemas profesionales y creativos que viene atravesando su director y guionista porque desde el suicidio de su hija Autumn en 2017 no consigue levantar cabeza del todo, algo que de todos modos ya estaba prefigurado en la inmunda Batman v Superman: El Origen de la Justicia (Batman v Superman: Dawn of Justice, 2016) y se extendería a Liga de la Justicia (Justice League, 2017), aquel soporífero “director’s cut” de esta última del 2021 para HBO Max y El Ejército de los Muertos, obra que tampoco era una joya del cine ni mucho menos.
Dicho de otro modo, muy lejos quedaron los días de productos polémicos aunque aun así relativamente interesantes como El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead, 2004), 300 (2006), Watchmen (2009), Ga’Hoole: La Leyenda de los Guardianes (Legend of the Guardians: The Owls of Ga’Hoole, 2010), Sucker Punch (2011) e incluso su primera y hasta simpática incursión en el universo de DC Comics, El Hombre de Acero (Man of Steel, 2013), todos films con un mínimo grado de coherencia estructural y personalidad propia como jamás exhibe Rebel Moon, pastiche francamente impresentable de latiguillos robados de manera burda y bastante caótica de lugares comunes como La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977), de George Lucas, Flash Gordon (1980), de Mike Hodges, Heavy Metal (1981), de Gerald Potterton, Pecados de Guerra (Casualties of War, 1989), de Brian De Palma, El Quinto Elemento (Le Cinquième Élément, 1997), de Luc Besson, The Matrix (1999), de los por entonces hermanos Larry y Andy Wachowski, Duna (Dune, 2021), de Denis Villeneuve, y sobre todo Los Siete Samuráis (Shichinin no Samurai, 1954), la obra maestra de Akira Kurosawa con Toshirô Mifune de la que podríamos decir Rebel Moon es una remake maquillada y sin reconocerlo, situación idéntica con respecto al archiconocido éxito de taquilla de Lucas de 1977 y otra faena exquisita del cineasta japonés, La Fortaleza Oculta (Kakushi-toride no San-akunin, 1958), lo que oficia de indicativo del vampirismo/ apropiación cultural abusiva de Hollywood y su tendencia a no pagar compensación alguna.
Todo transcurre en una galaxia gobernada por un linaje de soberanos de dejo conquistador, genocida e imperialista, el Mundo Madre/ Motherworld, que hace poco sufrió el asesinato de la familia real y el ascenso al poder de un senador llamado Balisarius (Fra Fee) que se autodeclaró regente, psicópata que no ve con buenos ojos que varios de los planetas bajo su yugo aprovechen la confusión política y militar para iniciar movimientos independentistas y por ello envía a un esbirro sádico con aires del Barón Harkonnen, el Almirante Atticus Noble (Ed Skrein), para eliminar de cuajo cualquier idea de revolución. El tal Noble, con un look filonazi indisimulable y un gustito por reventar cabezas a golpes con un estandarte disfrazado de bastón, se aparece en el planeta agrícola Veldt y reclama los excedentes de la última cosecha porque los dos jefes rebeldes, los hermanos Darrian y Devra Bloodaxe (Ray Fisher y Cleopatra Coleman), han destruido las provisiones de los contrarrevolucionarios al mando del regente. Desde ya que las tropas de invasión matan al líder local, Sindri (Corey Stoll), y de inmediato dos aldeanos del montón, el burócrata de los granos Gunnar (Michiel Huisman) y la ex soldado imperial Kora (una anodina Sofia Boutella, la cuasi protagonista de este relato coral), deben abandonar Veldt para reclutar a un seleccionado de campeones de la libertad que los ayuden a defenderse, entre ellos la androide asiática Némesis (Bae Doona), el indígena implícito Tarak (Staz Nair), el morocho y otrora general Titus (Djimon Hounsou) y un homólogo patético del Han Solo de Harrison Ford, Kai (Charlie Hunnam).
Lamentablemente Snyder no hace casi nada bien en esta odisea de redundancias y torpezas de toda índole gracias a CGIs muy mediocres, diálogos horribles, un misticismo irrisorio y forzado, secuencias de acción rutinarias, personajes caricaturescos, música boba y hasta por momentos new age, un tono solemne descolocado, un Anthony Hopkins desperdiciado como la voz de un robot sensible cualquiera, Jimmy, y mucha cámara lenta intrusiva que vuelve a señalar la obsesión del realizador con el recurso como si quisiese autocompararse con monstruos sagrados de la talla de Sam Peckinpah o aquel John Woo modelo Matanza Heroica/ Heroic Bloodshed, además del hecho de que la película se pasa de sermoneadora, cursi, lenta y derivativa hasta el hartazgo y realmente nunca sabe bien qué hacer con este quid identitario esquizofrénico que se mueve entre la space opera, el western, el melodrama bélico, el péplum, las aventuras clasicistas y el chanbara o cine de samuráis. Sin duda los tres pecados imperdonables de Rebel Moon pasan primero por ser demasiado aburrida, en sí tan obsesionada con parecerse a una historieta o gesta de acción ochentosa como ineficaz en ello mismo, segundo por no ofrecer ni una gota de sangre a pesar de supuestamente estar orientada al público adulto, idiotez absoluta que se pretende corregir a posteriori de manera trasnochada con un “extended cut” más agitado que de nada sirve después de este sabor de boca amargo del inicio, y tercero por no saber despertar entusiasmo alguno por la segunda parte de la trama en cuestión, film que llegará en 2024 y sinceramente a nadie le importa…
Rebel Moon (Estados Unidos/ Hungría/ Suecia/ Dinamarca/ Reino Unido, 2023)
Dirección: Zack Snyder. Guión: Zack Snyder, Kurt Johnstad y Shay Hatten. Elenco: Sofia Boutella, Djimon Hounsou, Ed Skrein, Michiel Huisman, Bae Doona, Ray Fisher, Charlie Hunnam, Staz Nair, Cleopatra Coleman, Anthony Hopkins. Producción: Zack Snyder, Deborah Snyder, Eric Newman y Wesley Coller. Duración: 136 minutos.