Encerrado (Locked)

La camioneta del psicópata

Por Emiliano Fernández

Si bien los directores y guionistas argentinos Mariano Cohn y Gastón Duprat aún detentan el invicto a nivel de la calidad de su producción ficcional cinematográfica porque todo lo hecho en el rubro ha sido muy interesante, léase la retahíla de El Artista (2008), El Hombre de al Lado (2009), Querida, Voy a Comprar Cigarrillos y Vuelvo (2011), El Ciudadano Ilustre (2016), Competencia Oficial (2021) y sus dos aventuras en solitario en lo que atañe a la realización, esa de Cohn de la mano de 4×4 (2019) y aquella otra de Duprat mediante Mi Obra Maestra (2018), lamentablemente ya no se puede decir lo mismo de la faceta televisiva de su carrera porque luego de la excelente primera temporada de El Encargado (2022-2024) llegaron dos más francamente horrendas y otros productos de incompetencia y puro reciclaje lastimoso, en especial Nada (2023) y Bellas Artes (2024), amén de bodrios de distinta envergadura -todos también para Disney o más precisamente Star+, su servicio de streaming para adultos- como Terapia Alternativa (2021-2024), El Galán (2022), Limbo (2022), Horario Estelar (2023) y Coppola, el Representante (2024). Como tantísimas veces entre los profesionales de la industria audiovisual contemporánea, el dejo prolífico reciente de la dupla deja entrever la mediocridad de todas las obras resultantes, la tendencia a repetir fórmulas satíricas/ de comentario social y sobre todo la codicia comercial sin miramientos de fondo, digna del mercenario que vende su alma por los muchos billetes del mainstream.

 

Otro signo de esta devaluación de la trayectoria de Cohn y Duprat, otrora expertos en la ironía inteligente que se burlaba tanto del “arte elevado” como de la cultura popular, es quizás más indirecto o con una menor carga de responsabilidad de los señores aunque no por ello más perdonable, hablamos de las remakes de su odisea más clasicista en términos del cine de género modelo hollywoodense, 4×4, fábula de tono neutro -y por consiguiente, derechoso- sobre la tortura de un ladronzuelo del montón, Ciro Bermúdez (Peter Lanzani), por parte de un burgués psicópata que lo encerraba en su camioneta de lujo, Enrique Ferrari (Dady Brieva), así las cosas nos tuvimos que comer tres reinterpretaciones al hilo como si de sucursales de un emporio se tratase, primero la acepción brasileña, La Jaula (A Jaula, 2022), de João Wainer, luego esa de la India, Cuidado con los Ladrones (Dongalunnaru Jagratta, 2022), de Satish Tripura, y hoy por hoy la infaltable estadounidense para tontitos, Encerrado (Locked, 2025), obra fallida de David Yarovesky que previsiblemente se olvida de aquel desenlace vinculado a un circo mediático símil Cadenas de Roca (Ace in the Hole, 1951), de Billy Wilder, o Tarde de Perros (Dog Day Afternoon, 1975), de Sidney Lumet, sin duda lo más atractivo del film original, y opta por delirar alrededor de la “conducción remota” del vehículo por parte del chiflado fascistoide para encarar un raid homicida que pareciera homenajear muy a lo lejos a Christine (1983), obra maestra de John Carpenter.

 

La idea de base es prácticamente la misma de antes, eso de refritar la coacción a la distancia de Enlace Mortal (Phone Booth, 2002), de Joel Schumacher, y Celular: La Llamada Final (Cellular, 2004), de David R. Ellis, el raudo aislamiento de epopeyas como La Habitación del Pánico (Panic Room, 2002), de David Fincher, y Enterrado (Buried, 2010), de Rodrigo Cortés, y aquel vigilantismo de los años 70 -aunque en una versión cómoda posmoderna- de Harry, el Sucio (Dirty Harry, 1971), de Don Siegel, Perros de Paja (Straw Dogs, 1971), de Sam Peckinpah, Pisando Fuerte (Walking Tall, 1973), de Phil Karlson, Foxy Brown (1974), de Jack Hill, y El Vengador Anónimo (Death Wish, 1974), de Michael Winner, entre muchas otras. Aquí el médico que nada en dinero y posee una camioneta tuneada para el tormento se llama William Larsen (Anthony Hopkins), un payaso burgués que se quedó sin su hija durante un robo, Emma, y supuestamente por ello -y a raíz de seis veces previas que asaltaron su esperpéntica camioneta, una Dolus- decidió instalar una picana en sus asientos e incorporar un mando a distancia para el manejo, el aire acondicionado, el equipo de música y por supuesto el teléfono de a bordo y las múltiples cámaras internas. El ladrón de gallinas es Eddie Barrish (Bill Skarsgård), joven que ingresa en el vehículo con ánimo de pillaje porque no cuenta con el capital suficiente para pagar la reparación de su propia camioneta, con la que suele ir a buscar al colegio a su hijita, Sarah (Ashley Cartwright).

 

Yarovesky, un asalariado anodino e intercambiable con cualquier otro autómata del indie o el mainstream del Siglo XXI como ya lo demostrase holgadamente en La Colmena (The Hive, 2014), Brightburn: Hijo de la Oscuridad (Brightburn, 2019) y Cuentos al Caer la Noche (Nightbooks, 2021), aquí por un lado reproduce el mantra que lo viene acompañando desde su reinterpretación de Superman desde el horror, Brightburn: Hijo de la Oscuridad, la noción interesante mal desarrollada, y por el otro lado hace lo que puede a escala visual con el paupérrimo guión del también mediocre Michael Arlen Ross, quien como decíamos antes trabaja sobre el original de Cohn y Duprat y reemplaza el desarrollo minimalista/ escalonado de personajes y la guerra civil barrial del desenlace por un discurso pirotécnico desde el vamos y un marco ultra inverosímil de thriller de acción, con Larsen conduciendo la camioneta a la distancia, matando de noche a un par de criminales y amenazando a la hija de Barrish a puro sadismo, además del hambre y la sed. En este sentido la bella fotografía de Michael Dallatorre, el trabajo correcto de Skarsgård y Hopkins y las buenas intenciones discursivas de fondo, sintetizadas en la lucha de clases entre la indignación egoísta y risible del privilegiado y la desesperación del menesteroso, no pueden ocultar el hecho de que la película es melosa, redundante y sermoneadora como toda remake yanqui innecesaria, para colmo a veces confunde la justicia sin moralidad con la venganza más ramplona del loco…

 

Encerrado (Locked, Estados Unidos/ Canadá, 2025)

Dirección: David Yarovesky. Guión: Michael Arlen Ross. Elenco: Bill Skarsgård, Anthony Hopkins, Ashley Cartwright, Michael Eklund, Navid Charkhi, Ricardo Pequenino, Gaston Morrison, Reese Alexander, Emma Kombe, Jodi Pongratz. Producción: Sam Raimi, Zainab Azizi, Petr Jákl, Ara Keshishian y Sean Patrick O’Reilly. Duración: 95 minutos.

Puntaje: 3