Mike & Nick & Nick & Alice

La comedia aglutinante

Por Emiliano Fernández

Contra todo pronóstico ya que la comarca parecía muerta por el lamentable nivel de calidad de tantos ejemplos de años previos, la comedia en los últimos meses ha experimentado un sutil resurgimiento gracias a una industria cultural que en parte le ha perdido el miedo al género, fundamentalmente de nicho porque el público en el Siglo XXI está fragmentado y ya no pueden producirse las comedias masivas de otros tiempos, como aquellas nihilistas de los 70, las familieras de los 80 y las cínicas de la década del 90 e inicios del nuevo milenio. Para compensar lo anterior, tanto el indie como el mainstream optaron por incluir chispazos de comedia en muchísimas películas a su vez enroladas en otros géneros símil licuadora con ingredientes heterogéneos en su interior, en este sentido la graduación de propuesta en propuesta es muy diferente aunque la incorporación de risas siempre se hace notar sin que importe la coyuntura, pensemos en la ciencia ficción estrafalaria modelo Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary, 2026), de Phil Lord y Christopher Miller, El Sobreviviente (The Running Man, 2025), de Edgar Wright, y Bugonia (2025), de Yorgos Lanthimos, o el terror con marcada orientación mordaz de Te van a Matar (They Will Kill You, 2026), de Kirill Sokolov, Boda Sangrienta 2 (Ready or Not 2: Here I Come, 2026), de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, Inclinada (Slanted, 2025), de Amy Wang, Vieja Loca (2025), de Martín Mauregui, Alerta Extinción (Cold Storage, 2026), de Jonny Campbell, Caparazón (Shell, 2024), de Max Minghella, El Vengador Tóxico (The Toxic Avenger, 2023), de Macon Blair, y Juntos (Together, 2025), de Michael Shanks, entre muchas otras películas semejantes con un acento puesto en la causticidad de índole satírica, costumbrista o esperpéntica a secas.

 

Si bien Hollywood no deja de bombardearnos con bodrios en línea con Anaconda (2025), de Tom Gormican, Spinal Tap II: The End Continues (2025), de Rob Reiner, Honey Don’t! (2025), de Ethan Coen, Nadie 2 (Nobody 2, 2025), de Timo Tjahjanto, ¿Y Dónde Está el Policía? (The Naked Gun, 2025), desastre de Akiva Schaffer, y El Esquema Fenicio (The Phoenician Scheme, 2025), de Wes Anderson, tampoco se puede pasar por alto el buen nivel de Dust Bunny (2025), de Bryan Fuller, Jugada Maestra (How to Make a Killing, 2026), de John Patton Ford, ¡Ayuda! (Send Help, 2026), de Sam Raimi, Cuando el Cielo se Equivoca (Good Fortune, 2025), de Aziz Ansari, Los Hilos del Crimen (Sew Torn, 2024), de Freddy Macdonald, Maldita Suerte (Ballad of a Small Player, 2025), de Edward Berger, Oh, Hi! (2025), de Sophie Brooks, Lecciones de un Pingüino (The Penguin Lessons, 2024), de Peter Cattaneo, y Americana (2023), de Tony Tost, o las cúspides -asimismo eclécticas, de variados ejes- de Amores Materialistas (Materialists, 2025), de Celine Song, Eddington (2025), de Ari Aster, Atrapado Robando (Caught Stealing, 2025), de Darren Aronofsky, Si Tuviera Piernas te Patearía (If I Had Legs I’d Kick You, 2025), opus de Mary Bronstein, Un Buen Ladrón (Roofman, 2025), de Derek Cianfrance, Pillion (2025), de Harry Lighton, Amistad (Friendship, 2024), de Andrew DeYoung, La Hora de la Desaparición (Weapons, 2025), de Zach Cregger, Eternidad (Eternity, 2025), de David Freyne, El Agente Secreto (O Agente Secreto, 2025), faena de Kleber Mendonça Filho, No hay Otra Opción (Eojjeolsuga Eobsda, 2025), de Park Chan-wook, y aquel díptico del polaco Jan Komasa, Heel (2025) y Aniversario (Anniversary, 2025), dos joyas rodadas dentro del enclave anglosajón actual.

 

Mike & Nick & Nick & Alice (2026), obra escrita y dirigida por BenDavid Grabinski para Hulu y Disney+, es un nuevo agregado al lote aunque desde una óptica creativa un poco más “pura” porque nuestra odisea invierte el asunto al elegir a la comedia como elemento aglutinante para hacer que los otros géneros se muevan a su alrededor, lo que incluye desde ciencia ficción y neo noir mafioso hasta romance y cine de acción. En el convulsionado relato encontramos a un par de amigos, el sicario Mike (James Marsden) y el usurero Nick (Vince Vaughn), ambos parte de un sindicato criminal bajo el mando de un negro llamado Sosa (Keith David), quien celebra la salida de prisión luego de seis años de su único hijo, el adoptado y blanquito Jimmy Boy (Jimmy Tatro). Mike, que desea abandonar la profesión porque se cansó de la violencia y los cadáveres y porque está enamorado de la esposa de Nick, Alice (la mexicana Eiza González), acepta ayudar a su amigo en una noche bizarra que empieza con el secuestro de un sujeto que resulta ser la versión del presente del mismo Nick (Vaughn de nuevo), al cual el Nick del futuro pretende convencer de que no incrimine a Mike -desquite por su affaire con Alice- a ojos de Sosa, en suma señalándolo como un soplón que denunció a Jimmy Boy ante la policía. El trasfondo tiene que ver con el hecho de que Nick dentro de seis meses se sube a una máquina del tiempo creada por un nerd al que le prestó dinero, Symon (Ben Schwartz), y por culpa retroactiva puso como fecha de destino el día de la muerte de Mike, precisamente asesinado por un sicario caníbal y bien misterioso, El Barón (cameo de Dolph Lundgren), que es contratado por Sosa para regalarle una sorpresa a su hijo, un tarado que salta de la fiesta de liberación a sucesivos after parties.

 

La faena, la primera atendible de un Grabinski que apenas si había firmado el guión de la mediocre Una Pareja Despareja (Jue di tao Wang, 2016), de Renny Harlin, y había escrito y dirigido una propuesta olvidable, Felizmente (Happily, 2021), por un lado aprovecha una primera mitad verdaderamente brillante, esa que a posteriori se va desinflando a medida que el desarrollo cae en fórmulas largamente patentadas de la súper acción y la comedia romántica y de enredos, y por el otro lado saca partido con inteligencia de la química entre los tres actores principales, Marsden, González y un Vaughn veterano que no hace tanto tiempo había demostrado una presencia escénica hasta entonces inusitada, recordemos la segunda temporada de True Detective (2015) y sus dos colaboraciones con S. Craig Zahler, Pelea en el Pabellón 99 (Brawl in Cell Block 99, 2017) y Arrastrado a través del Concreto (Dragged Across Concrete, 2018). Entre referencias a Alf (1986-1990), Ratatouille (2007), Doctor Who (1963-2025), Las Chicas Gilmore (Gilmore Girls, 2000-2007) y la franquicia de Disney que empezase con Winnie the Pooh y el Árbol de Miel (Winnie the Pooh and the Honey Tree, 1966), de Wolfgang Reitherman, la propuesta sorprende con algo de cámara lenta lírica a lo John Woo, leitmotiv de las escenas de acción, aprovecha un par de clásicos de The Chemical Brothers y Oasis, respectivamente Block Rockin’ Beats (1997) y Don’t Look Back in Anger (1995), y cita en su título a Bob & Carol & Ted & Alice (1969), lugar común del recordado Paul Mazursky, y en su afiche/ poster a Dos Espías en mi Cama (La Totale!, 1991), film de Claude Zidi luego reversionado por James Cameron como Mentiras Verdaderas (True Lies, 1994), cinefilia culta para el Hollywood estúpido contemporáneo…

 

Mike & Nick & Nick & Alice (Estados Unidos, 2026)

Dirección y Guión: BenDavid Grabinski. Elenco: Vince Vaughn, James Marsden, Eiza González, Keith David, Dolph Lundgren, Jimmy Tatro, Ben Schwartz, Emily Hampshire, Arturo Castro, Lewis Tan. Producción: Andrew Lazar. Duración: 107 minutos.

Puntaje: 6