Rescate Imposible (Land of Bad)

La guerra a control remoto

Por Emiliano Fernández

Un indudable signo de lo mal que estamos en el Siglo XXI en términos de entretenimiento masivo planetario pasa por el hecho de que el lugar de aquel cine de acción imaginativo de los años 60, 70 y 80 hoy lo ocupa el acervo tedioso e infantiloide de los superhéroes, rubro de capa caída como lo demuestran los últimos bodrios/ fracasos de Marvel, léase Morbius (2022), de Daniel Espinosa, y Madame Web (2024), de S.J. Clarkson, y los últimos de DC, Aquaman y el Reino Perdido (Aquaman and the Lost Kingdom, 2023), de James Wan, y The Flash (2023), opus de Andy Muschietti, y mejor ni hablar de la basura bombástica de Netflix como el mamotreto espacial de Zack Snyder, Rebel Moon (2023), o los vehículos comerciales de la N roja para Chris Hemsworth, Misión de Rescate (Extraction, 2020) y su secuela del 2023, ambas dirigidas por Sam Hargrave, y para la inexpresiva Gal Gadot, esas Agente Stone (Heart of Stone, 2023), de Tom Harper, y Alerta Roja (Red Notice, 2021), de Rawson Marshall Thurber. Frente al desinterés creciente del público para con la fantasía estrambótica y/ o las “propuestas en pose cool”, Hollywood en su conjunto evidentemente atraviesa una crisis identitaria y no sabe cómo reaccionar ya que los idiotas del marketing y los tarados de las grandes productoras están quemando sus dos o a lo sumo tres ideas por año -todas robadas, desde ya- y por ello “dejan hacer” a artesanos de diversa envergadura para ver si surge alguna fórmula ganadora en el terreno de las odiseas de bajo presupuesto.

 

El resultado de esta decadencia del artificio tanto digital como publicitario/ videoclipero/ de especial televisivo se resume en un puñado de películas muy distintas que se dividen en dos grupos, uno interesante conformado por El Pacto (The Covenant, 2023), de Guy Ritchie, El Asesino (The Killer, 2023), de David Fincher, y John Wick 4 (John Wick: Chapter 4, 2023), de Chad Stahelski, y otro anodino compuesto por Venganza Silenciosa (Silent Night, 2023), de John Woo, Beekeeper: Sentencia de Muerte (The Beekeeper, 2024), de David Ayer, y la presente Rescate Imposible (Land of Bad, 2024), obra de William Eubank que recupera de manera relativamente minimalista la premisa de “operación militar que sale muy mal y se transforma en un operativo de rescate” de La Caída del Halcón Negro (Black Hawk Down, 2001), de Ridley Scott, y su clara antecesora, Bat*21 (1988), producto hoy casi olvidado de Peter Markle con Gene Hackman y Danny Glover. El film de Eubank, efectivamente, sigue la estela de mediocridad de sus trabajos previos en otros géneros, desde la ciencia ficción de Amor (Love, 2011) y La Señal (The Signal, 2014) hasta aquel terror de Amenaza en lo Profundo (Underwater, 2020) y Actividad Paranormal: Vínculos Familiares (Paranormal Activity: Next of Kin, 2021), opus variopintos que responden a la impersonalización tanto del indie como del mainstream del nuevo milenio debido al conservadurismo comercial y la pobre formación intelectual y como consumidores de los artistas y del público en general.

 

El guión del realizador y David Frigerio, socio suyo en La Señal, retrata la primera misión de importancia de un sargento inexperto encargado de oficiar de enlace entre el operativo en tierra y los pilotos de los drones de combate, J.J. “Playboy” Kinney (Liam Hemsworth, hermano menor de Chris), quien forma parte de un pelotón que se tira en paracaídas en alguna isla del Mar de Jolóo o Mar de Sulu, en Filipinas, bajo el mandato de extraer a un agente de la CIA que fue descubierto y capturado por un traficante de armas, Alexander Petrov (Jack Finsterer), ruso que desata la ira de uno de sus clientes debido a la posible filtración de datos a los yanquis de mierda, Saeed Hashimi (Robert Rabiah), líder de Abu Sayyaf, un movimiento separatista de Filipinas vinculado al Estado Islámico. La misión deriva en desastre porque Hashimi decapita con un machete a la esposa de Petrov (Anna Loren) y parece que todos los milicos estadounidenses fallecen salvo Kinney, quien es conducido hacia una zona segura por el Capitán Eddie “Reaper” Grimm (Russell Crowe), encargado de pilotar los drones mientras la Sargento Nia Branson (Chika Ikogwe) controla las lecturas del terreno vía satélite. El helicóptero no puede aterrizar por fuego enemigo y eventualmente el protagonista es capturado por los muchachos de Abu Sayyaf, sin embargo un compañero de la nada lo libera, el Sargento John “Sugar” Sweet (Milo Ventimiglia), y lo convence de intentar salvar a otro cautivo y miembro del pelotón, Bishop (Ricky Whittle).

 

Los 113 minutos de duración por momentos se hacen interminables debido a diálogos muy malos, personajes estereotipados, chispazos cómicos bobos y la inverosimilitud del tercer acto, no obstante a Eubank hay que reconocerle cierta pericia en materia de esas escenas de combate -una cada media hora, más o menos- sostenidas en tomas subjetivas, cámara en mano, una edición inteligente, movimientos certeros símil micro travellings e incluso unos ralentís que retoman al enorme Sam Peckinpah. Algo anacrónica y curiosa en el contexto casi siempre aburrido del Siglo XXI aunque sin ser particularmente vitalista o atractiva, la película administra muy bien el suspenso previo a las escaramuzas y ofrece una historia redundante y de corazoncito old school ochentoso con enemigos armados intercambiables, sin un villano de peso -recién en el desenlace, ya demasiado tarde, se pretende aprovechar el carácter despiadado de Hashimi- y con la idea de fondo de combinar la guerra tradicional con su homóloga a la distancia o tecnófila cobarde, desde ya con el acento puesto en esta última variante porque lo hecho por Crowe, aquí un huracán anímico en una base castrense, supera por mucho al desempeño apenas correcto de Hemsworth, además el film por suerte critica a las Fuerzas Armadas actuales de Estados Unidos por inútiles y tan impersonales como el resto de la cultura globalizada, en pantalla unos lelos obsesionados con un partido de básquet mientras Grimm ayuda con ahínco a Kinney a salir con vida de las Filipinas…

 

Rescate Imposible (Land of Bad, Estados Unidos, 2024)

Dirección: William Eubank. Guión: William Eubank y David Frigerio. Elenco: Russell Crowe, Liam Hemsworth, Milo Ventimiglia, Robert Rabiah, Jack Finsterer, Ricky Whittle, Chika Ikogwe, Luke Hemsworth, Daniel MacPherson, Gunner Wright. Producción: William Eubank, David Frigerio, Ryan Winterstern, Nathan Klingher, Petr Jákl, Michael Jefferson, Arianne Fraser, Mark Fasano y Adam Beasley. Duración: 113 minutos.

Puntaje: 4