El Fantástico Señor Zorro (Fantastic Mr. Fox)

La supervivencia de lo insólito

Por Emiliano Fernández

Genera mucha frustración que en Argentina no podamos disfrutar en pantalla grande de películas tan encantadoras como El Fantástico Señor Zorro (Fantastic Mr. Fox, 2009), primera incursión animada del irreverente Wes Anderson. Haciendo uso de una infinidad de marionetas y construyendo escenarios exquisitos, el equipo del estadounidense lleva el sustrato artesanal del stop motion a niveles pocas veces vistos en el Hollywood reciente: sólo basta con decir que gracias al capricho de filmar a doce cuadros por segundo queda de manifiesto la técnica en sí, explicitada en los movimientos etéreos de los cabellos que recubren el rostro de los protagonistas. La fotografía resalta por su preciosismo sutil, enarbola la delicadeza como bandera estilística y fundamentalmente vuelve a estar marcada por nobles tonos marrones, naranjas y amarillos, todos rasgos característicos del realizador.

 

El guión de Noah Baumbach y el propio Anderson, basado a su vez en una novela infantil del mítico Roald Dahl, nos presenta la historia de la familia encabezada por el Señor Zorro (George Clooney) y su esposa, la afable Felicity (Meryl Streep). Con un hijo adolescente llamado Ash (Jason Schwartzman) que pide a gritos ser escuchado, el jefe del hogar se gana el sustento como columnista de un periódico local pero en el fondo de su alma siente que no puede resistir el impulso de revivir el éxtasis que despertaba su antigua profesión, nada más ni nada menos que el robo de gallinas. Mientras que el clan se muda de la madriguera a un árbol gigantesco y Ash ve con recelo la visita del primo Kristofferson (Eric Chase Anderson), un atleta que pone en evidencia su enclenque condición, el Señor Zorro une fuerzas con la zarigüeya conserje Kylie (Wallace Wolodarsky) para retornar a las fechorías.

 

Precisamente las “victimas” serán sus tres vecinos humanos Walter Boggis (Robin Hurlstone), Nathan Bunce (Hugo Guinness) y Franklin Bean (Michael Gambon): el primero se dedica a criar pollos, el segundo gansos y el tercero elabora sidra. Sin embargo dura muy poco la alegría de degustar una presa y dejarse llevar por un instinto ancestral. El verdadero problema se produce cuando la locura desproporcionada detrás de las represalias de los hombres afecta a toda la comunidad de animales de la zona… Apelando tanto a chicos como a adultos, el film no descuida las aventuras aunque en esencia adopta un matiz de comedia entre absurda y existencialista para adentrarse en tópicos diversos como la explotación de la naturaleza, los conflictos en las familias disfuncionales, el inconformismo profesional, la obstinación más presuntuosa y la responsabilidad sobre nuestras decisiones.

 

Más allá del cúmulo de cameos de viejos conocidos como Bill Murray, Willem Dafoe, Owen Wilson, Roman Coppola y Adrien Brody, aquí se destaca en especial la excelente labor en voces de George Clooney y Meryl Streep, quienes tuvieron que soportar los singulares métodos de trabajo de Anderson. Esto fue así al punto de que a la clásica grabación en estudio se la complementó con registros sonoros en exteriores para encausar la espontaneidad de los intérpretes según las necesidades específicas de la trama. Otro elemento que merece ser tenido en cuenta es la ausencia total de inconvenientes en lo que respecta a la diagramación visual y la sincronía del elenco en su conjunto: en una pieza tan minimalista como la presente la prolijidad formal debe correr a la par de la dirección de actores ya que hablamos de norteamericanos recreando una obra británica por antonomasia.

 

Como suele ser habitual en el cine de Anderson, el relato ofrece un sinnúmero de sentencias apasionadas, intercambios delirantes y situaciones que saben indagar en el carácter y las motivaciones de los distintos personajes. Considerando que estamos ante un proyecto destinado al público masivo, llama la atención que haya conseguido imponer su voluntad manteniendo el control de la realización: desde el timing narrativo, repleto de impasses y salidas exquisitas, hasta la utilización de la música, devaneos siempre rigurosos (las perlas en esta ocasión pasan por la participación del genial Jarvis Cocker y las secuencias que involucran a The Beach Boys y The Rolling Stones). La sensibilidad anómala del autor brinda una vez más por la supervivencia de lo insólito y entrega otro placebo para el corazón de los marginados, esos cuya salvaje belleza destruye la estupidez de la mayoría.

 

El Fantástico Señor Zorro (Fantastic Mr. Fox, Estados Unidos, 2009)

Dirección: Wes Anderson. Guión: Wes Anderson y Noah Baumbach. Elenco: George Clooney, Meryl Streep, Jason Schwartzman, Bill Murray, Wallace Wolodarsky, Eric Chase Anderson, Michael Gambon, Willem Dafoe, Owen Wilson, Jarvis Cocker. Producción: Wes Anderson, Allison Abbate, Jeremy Dawson y Scott Rudin. Duración: 87 minutos.

Puntaje: 9