Terror en el Amazonas (Beware Boiúna)

La torpeza de siempre

Por Emiliano Fernández

El realizador estadounidense Mike P. Nelson se parece a su colega británico Scott Mann, ambos con cuatro películas a la fecha en su haber, en el hecho de hacer gala de una carrera redundante todo terreno que sin embargo arrastra una mínima pretensión de brindar alguna novedad al espectador entre tantos robos desvergonzados, sin embargo todo queda en la nada a raíz de la torpeza y falta de talento de ambos cineastas, como muchísimos colegas del paupérrimo Siglo XXI bienintencionados pero mediocres a más no poder. Pensemos que Mann nos regaló La Competencia (The Tournament, 2009), cruza de Carrera contra la Muerte (The Running Man, 1987), trabajo de Paul Michael Glaser, y Batalla Real (Batoru Rowaiaru, 2000), de Kinji Fukasaku, Bus 657: El Escape del Siglo (Heist, 2015), un rip-off de Máxima Velocidad (Speed, 1994), de Jan de Bont, Atentado en el Estadio (Final Score, 2018), reformulación de Duro de Matar (Die Hard, 1988), de John McTiernan, y Muerte Súbita (Sudden Death, 1995), de Peter Hyams, y finalmente Vértigo (Fall, 2022), esa copia apenas maquillada de Muerte bajo Cero (Frozen, 2010), de Adam Green, que hace poco tuvo una secuela, Vértigo 2: Punto Muerto (Fall 2: Deadpoint, 2026), escrita por el inglés y dirigida por los hermanos Michael y Peter Spierig, hoy atravesando una clara decadentica.

 

En el caso de Nelson el señor supo aparecerse con un par de reboots, Sendero al Infierno (Wrong Turn, 2021) y Noche de Paz, Noche de Horror (Silent Night, Deadly Night, 2025), que ensayaban algún tipo de variación conceptual -siempre esquemática y mal desarrollada- y reenviaban a películas evidentemente superiores, Camino hacia el Terror (Wrong Turn, 2003), de Rob Schmidt, y Sangriento Papá Noel (Silent Night, Deadly Night, 1984), de Charles E. Sellier Jr., para después entregar un díptico de supuestos trabajos originales que por supuesto también escondían robos poco sutiles de fondo y dejaban mucho que desear por su falta de imaginación, hablamos de Los Domésticos (The Domestics, 2018), refrito de Mad Max (1979), joya de George Miller, y Terror en el Amazonas (Beware Boiúna, 2026), una relectura heterodoxa aunque relectura al fin de Anaconda (1997), aquella trasheada del peruano Luis Llosa con Jennifer López, Ice Cube, Jon Voight, Eric Stoltz y Owen Wilson. La introducción posee estética de found footage especializado en monstruos y nos presenta a una guerrilla de indígenas y colombianos que ataca un campamento minero en medio de la selva y deja a la lacra en cuestión atada para que sea devorada por Boiúna o Boyuna, una gigantesca serpiente mitológica del folklore aborigen del Amazonas que resulta muy voraz.

 

La historia propiamente dicha de Terror en el Amazonas comienza con la labor humanitaria de tres médicos, Miguel (Juan Pablo Shuk), Alli (Jessica Rothe) y Callum (Will Close), que viajan en un barco a lo largo del río para ofrecer asistencia gratuita a los diversos pueblos, en uno de los cuales se topan con un equipo yanqui de topografía liderado por los hermanos Brennan (Logan Marshall-Green) y Shawn Malloy (Jackson Bews), quienes escudriñan la jungla para la futura construcción de una ruta. Alli, que condena la destrucción de la flora y la fauna para que el ser humano siga rapiñando el planeta, en la noche intenta desamarrar el barco de los topógrafos pero es descubierta por un Shawn borracho en soledad que intenta violarla como venganza, instante en el que interviene la mecánica del navío de los doctores, Lena (Kiana Madeira), quien mata accidentalmente al muchacho debido al impacto de su cabeza contra el muelle, suceso que llega a oídos de Brennan a través de un mocoso que presencia el episodio, a su vez coronado por las dos señoritas empujando el cadáver a las aguas. Los matasanos se niegan a entregar a las responsables y por ello se adentran en la selva mientras Brennan y los suyos los persiguen en los distintos brazos del Amazonas, lo que desde ya provoca que todos confluyan en el mismo punto y a su vez se encuentren con Boiúna, una verdadera máquina de matar que engulle a la protagonista inicial, Alli, para dejarle paso a la suplente de impronta local, Lena, que debe asociarse con su enemigo para sobrevivir a los embates del colosal reptil, Brennan, y para colmo se topa con su hermano largamente desaparecido, Jorge (Sergio Herrera), parte de la milicia ecologista del principio que lucha contra todos los esbirros del extractivismo capitalista apestoso del nuevo milenio.

 

Nelson, una vez más, demuestra su trasfondo atolondrado, cleptómano y cobardón como cineasta porque nada de lo que ofrece en Terror en el Amazonas termina de funcionar en interrelación con el resto del arsenal, en este sentido se van acumulando una primera parte símil exploitation tropical de Perros de Paja (Straw Dogs, 1971), de Sam Peckinpah, un acto intermedio de acecho semejante a Tiburón (Jaws, 1975), de Steven Spielberg, y ese último capítulo que parece funcionar como una amalgama con sobredosis de jungla de Depredador (Predator, 1987), de John McTiernan, El Salario del Miedo (Sorcerer, 1977), de William Friedkin, y la citada Anaconda, la cual para colmo hace poco tuvo una remake metadiscursiva y fallida de la mano del film homónimo de 2025 a cargo de Tom Gormican y con las actuaciones protagónicas de Jack Black y Paul Rudd, amén de la idea de recuperar el recurso de la protagonista asesinada promediando el metraje de Psicosis (Psycho, 1960), de Alfred Hitchcock, en esta oportunidad la bonita Rothe, aquella de Feliz Día de tu Muerte (Happy Death Day, 2017) y su secuela, Feliz Día de tu Muerte 2 (Happy Death Day 2U, 2019), ambas de Christopher Landon. Lamentablemente todo se va al demonio gracias al exceso de CGI de muy baja calidad y unas fotografía y edición, de Nick Junkersfeld y Tom Elkins, honestamente desastrosas porque en los planos nocturnos no se ve casi nada, hay un exceso de cámara movediza durante casi todo el metraje, suelen faltar tomas amplias para contextualizar/ situar a la acción y por cierto el montaje resulta igual de caótico o más bien descuidado, como si el equipo técnico hubiese tenido una fecha límite y por ello optaron por hacer pasar el mamarracho por algo buscado a escala creativa, adrede desde el vamos…

 

Terror en el Amazonas (Beware Boiúna, Estados Unidos/ Alemania, 2026)

Dirección: Mike P. Nelson. Guión: Alan B. McElroy. Elenco: Kiana Madeira, Jessica Rothe, Logan Marshall-Green, Jackson Bews, Will Close, Juan Pablo Shuk, Sergio Herrera, Mateo Moreno, Vicente Peña, Jaime Newball. Producción: Jeremy Bolt y Robert Kulzer. Duración: 104 minutos.

Puntaje: 3