Anthology 4, de The Beatles

Otra dosis de nostalgia mercenaria

Por Emiliano Fernández

Sin duda The Beatles Anthology (1995-2000) rankea en punta como el proyecto autobiográfico más ambicioso de la industria cultural de fines del Siglo XX, un trabajo multimedia que llevó varios años de preparación y logística y que es muy recordado en la comunidad de los melómanos rockeros gracias a aquella colección de tomas alternativas de estudio, registros en vivo, versiones extendidas, acústicas, caseras o instrumentales, ensayos, demos, zapadas y remezclas del montón y finalmente algunos temas inéditos a escala oficial aunque muy pirateados con el transcurso de los años, sin olvidarnos de canciones que más adelante irían a parar a los proyectos solistas de los integrantes, como Junk, Teddy Boy, All Things Must Pass o Not Guilty, y dos composiciones de Paul McCartney para terceros, Step Inside Love (1968) y Come and Get It (1969), entregadas respectivamente a Cilla Black y Badfinger. El eje fundamental de tamaña tarea fueron los discos dobles Anthology 1 (1995), Anthology 2 (1996) y Anthology 3 (1996), el primero cubriendo Please Please Me (1963), With the Beatles (1963), A Hard Day’s Night (1964) y Beatles for Sale (1964), el segundo consagrándose a Help! (1965), Rubber Soul (1965), Revolver (1966), Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967) y Magical Mystery Tour (1967), y el tercero abarcando The Beatles o White Album (1968), Abbey Road (1969) y Let It Be (1970), de este modo quedaba afuera la eterna oveja negra del lote, Yellow Submarine (1969), opus con seis canciones vocales y una suite orquestal de George Martin en siete movimientos, en simultáneo simpática y olvidable.

 

El proyecto despertó sentimientos encontrados entre el público y la prensa por una gigantesca redundancia que no mejoraba en casi nada las acepciones definitivas de las canciones en los discos de estudio y por cierta sorpresa en función del descubrimiento en sí de los métodos de trabajo de los ingleses, siempre en pos de una meticulosidad que -una vez más- ya era evidente en las versiones finales de los temas y en los múltiples discos piratas acumulados desde los años 70 a lo largo y ancho del globo. Los resquemores fueron en gran medida apaciguados por la apuesta a seguro de la estupenda serie documental televisiva The Beatles Anthology (1995), trabajo de Geoff Wonfor y Bob Smeaton para la cadena británica ITV y su homóloga estadounidense ABC que originalmente estuvo dividido en seis partes, estructura que luego se transformó en ocho capítulos en ocasión de una relectura extendida para el mercado hogareño, en VHS y LaserDisc en 1996 y en DVD en 2003. En última instancia llegó el libro The Beatles Anthology (2000), volumen compilado por Genesis Publications a partir de las entrevistas realizadas para el documental y algunas especialmente efectuadas para su acepción en papel, en este sentido vale aclarar que John Lennon, asesinado por Mark David Chapman en 1980, aparece en general mediante los reportajes de la década del 70, en ocasión de sus 30 y pico, y sus compañeros, McCartney, George Harrison y Ringo Starr, dicen presente a través de las reflexiones de unos cincuentones que en el primer lustro de la década del 90 decidieron que había pasado el suficiente tiempo desde la separación en 1970 por una convivencia muy agrietada, plantel al que se suman las palabras de George Martin, el productor histórico, Derek Taylor, el encargado de prensa/ relaciones públicas, y Neil Aspinall, road manager, asistente personal y jerarca de Apple Corps, la empresa de cabecera de la banda desde que fuese fundada en 1963 bajo el nombre de The Beatles Limited.

 

The Beatles Anthology no surgió de la nada y entre los proyectos pioneros están dos un tanto complementarios, hablamos de 1962-1966 o Red Album (1973) y 1967-1970 o Blue Album (1973), las primeras recopilaciones -cada una un disco doble- que oficiaron de “grandes éxitos” oficiales propiamente dichos, y The Beatles at the Hollywood Bowl (1977), trabajo en directo de la banda que unifica recitales de 1964 y 1965 con el griterío de las fans de fondo como ruido blanco símil proto noise rock, y dos auténticamente cruciales, Past Masters (1988), mítico compilado doble de singles y rarezas que no fueron a parar a los discos de estudio que todos conocemos, y Live at the BBC (1994), registro de las actuaciones en vivo en el servicio público de radio del Reino Unido entre 1963 y 1965. Si nos concentramos en la andanada de trabajos discográficos pertenecientes al revival posterior a los tres volúmenes de Anthology, no se pueden obviar Yellow Submarine Songtrack (1999), popurrí de canciones remezcladas que aparecieron en el clásico animado de 1968 de George Dunning del título, 1 (2000), otra colección de grandes éxitos pero en esta ocasión aglutinando en una sola placa la enorme mayoría de números uno en los mercados del Reino Unido y yanquilandia, Let It Be… Naked (2003), capricho banal de McCartney vinculado a eliminar la producción de Phil Spector del maravilloso álbum original de 1970, Love (2006), soundtrack del show del mismo nombre de Dominic Champagne y la compañía teatral/ circense canadiense Cirque du Soleil alrededor de la música de The Beatles, y On Air- Live at the BBC Volume 2 (2013), efectivamente la segunda -e inferior- parte del compilado de 1994.

 

Tampoco se puede pasar por alto el rubro audiovisual durante el nuevo milenio y más allá de las sucesivas versiones restauradas de las cinco películas del grupo, léase A Hard Day’s Night (1964) y Help! (1965), ambas de Richard Lester, Magical Mystery Tour (1967), telefilm dirigido y escrito por ellos mimos, la citada Yellow Submarine (1968), de Dunning, y Let It Be (1970), joya documental de Michael Lindsay-Hogg, pudimos disfrutar de The Beatles: Eight Days a Week- The Touring Years (2016), análisis para Hulu a cargo de Ron Howard de los años de presentaciones en vivo desde 1962 hasta 1966, The Beatles: Get Back (2021), miniserie en tres partes de Peter Jackson para Disney+ construida alrededor del material tanto usado como descartado por Lindsay-Hogg para Let It Be, en esencia registrando la génesis de las canciones de la placa homónima y Abbey Road, y Beatles ’64 (2024), otro documental para Disney+ aunque de la dupla de David Tedeschi y Martin Scorsese y consagrado a explorar la primera fase de la Beatlemanía y el impacto cultural de los muchachos en la cultura estadounidense del período, sobre todo en función de su debut en 1964 en The Ed Sullivan Show (1948-1971), el programa de la cadena CBS que les dio una visibilidad fundamental ya que sus presentaciones en directo y luego sus semi videoclips terminaban vendiéndose a otras emisoras del globo.

 

Disney+, en asociación con Apple Corps, desempolvó The Beatles Anthology y en 2025 relanzó el libro y la serie documental, en este último caso reeditando una vez más el material y entregando una versión una hora más corta que la extendida de 1996 a pesar de que agregaron un noveno episodio al lote, capítulo escrito y dirigido por Oliver Murray que resulta muy interesante porque es una suerte de backstage de esa reunión del grupo en los 90 y sobre todo de la “cocina” de las dos canciones inéditas que irían a parar a Anthology 1 y 2, Free as a Bird (1995) y Real Love (1996), composiciones que nacieron de dos cassettes que Yoko Ono, la viuda de Lennon, le entregó a McCartney en 1994 con cuatro demos de John del año 1980 y/ o fines de la década del 70, siendo las otras dos canciones Grow Old with Me, la cual iría a parar a un famoso álbum póstumo de Lennon y Ono, Milk and Honey (1984), y Now and Then, trabajo que en un primer momento se quiso incluir en Anthology 3 como tercera “novedad” pero eventualmente fue descartado debido a su naturaleza esquemática/ embrionaria, un zumbido fuerte en el audio casero de John y la idea de Harrison de que el tema en sí no era tan bueno como Free as a Bird y Real Love y requería mucho más trabajo del que estaba dispuesto a realizar con sus dos ex compañeros de correrías, con los que definitivamente en algún momento resurgieron los roces del pasado.

 

Como la máquina nostálgica no detiene su marcha, Now and Then fue retomada en el Siglo XXI y editada como single en 2023 y como track final de la reedición extendida de ese año de 1967-1970, en esencia generando una canción apenas correcta que carece del espíritu beatlesco más marcado de Free as a Bird y Real Love a raíz de la ausencia de Harrison, que falleció de cáncer de pulmón en 2001, y del responsable máximo de aquellas dos, Jeff Lynne, el cual recibió un diplomático crédito de “producción adicional” que subraya por elevación que los que controlaron en soledad la versión editada de Now and Then fueron McCartney y Giles Martin, hijo bobo de George Martin que -nepotismo sin talento mediante- se especializa en remezclas entre sacrílegas e irrelevantes en sintonía con los mash-ups de Love, bajo el control de su progenitor, y las curiosidades de Yellow Submarine Songtrack, en esta oportunidad gracias a un Peter Cobbin que por lo menos corría con la ventaja contextual de una época en la que todavía circulaban las primeras y lamentables ediciones en CD del catálogo de The Beatles, esas de 1987 que luego serían reemplazadas por las remasterizaciones de 2009, ya por fin ofreciendo al melómano ediciones en estéreo y en mono bajo la forma de box sets y placas individuales para el primer formato. Lamentablemente el frenesí nostálgico en torno a The Beatles Anthology también tuvo su pata discográfica y cuando nadie lo esperaba apareció Anthology 4 (2025), un trabajo cuya portada, un compendio ultra perezoso de los tres maravillosos collages de Klaus Voormann para los volúmenes previos, anticipa a todas luces el poco o nulo esmero detrás y el carácter intrascendente de este flamante álbum doble, de hecho mucho menos atractivo que la otra novedad vinculada al proyecto, el noveno episodio televisivo de Murray, este último un cuasi bonus track que por cierto enfatiza que aquel documental de definitivo no tenía nada por la fuerte carga subjetiva de cada perspectiva individual y la falta de un Lennon que siempre aportaba las reflexiones más maduras, demostrando una sabiduría precoz en sus 30 y pico que recién asomaría en el resto del grupo 25 años después de la separación, en 1995, por ello Harrison en uno de los pasajes afirma sentir pena por John debido a no poder estar con ellos frente a las cámaras hablando con la distancia del tiempo -una más extensa- a su favor.

 

Es precisamente ese noveno episodio de The Beatles Anthology para Disney+ el que pone de manifiesto todo lo que está mal en Anthology 4 y la Now and Then de 2023 redondeada con Inteligencia Artificial, una tecnología que se vende al público como “limpiadora” del audio cuando en realidad recrea/ sustituye los segmentos faltantes imitando la voz y el piano de Lennon, en este sentido pensemos que Free as a Bird y Real Love se realizaron en 1994 y 1995 con la sombra insoslayable de John a cuestas, desde la atrofia por no poder reemplazarlo ni siquiera sumando las otras tres voluntades, y que los tres primeros Anthology obedecieron a un repaso cronológico sistemático con la curaduría de George Martin, algo que en el cuarto eslabón brilla por su ausencia ya que en términos generales toma la forma de un compilado sutilmente volcado a la etapa psicodélica y construido a partir de las ediciones aniversario o deluxe -en suma remezcladas con IA, espíritu original artesanal doblemente licuado/ traicionado de por medio- de Revolver (2022), Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (2017), The Beatles (2018), Abbey Road (2019) y Let It Be (2021), más los grandes éxitos 1962-1966 (2023) y 1967-1970 (2023), todas a cargo de un Giles Martin que vuelve a comandar este insulso Anthology 4 repleto de temas de esas mismas versiones y por ello incapaz de justificar su existencia. Para colmo de males en un primer momento se anunció que el compilado no tendría salida física individual y sólo estaría disponible como parte de un costoso box set que agruparía los cuatro volúmenes en su conjunto, detalle que generó la furia y el boicot de unos fanáticos que rápidamente salieron victoriosos, logrando una edición estándar o independiente de los tres discos dobles anteriores.

 

El álbum comienza con I Saw Her Standing There y Money (That’s What I Want), dos pasajes del patético The Beatles Bootleg Recordings 1963 (2013), una selección de descartes de estudio y sesiones para la BBC que fue editada de manera exclusiva en iTunes Store para evitar que las grabaciones entren en dominio público en la Unión Europea y garantizar dos décadas más de control sobre el material por parte de Universal Music Group, todo por el requisito legal de una edición concreta. This Boy la refritaron del single de Free as a Bird, correspondiente a Anthology 1, en vez de incluir la recordada Christmas Time (Is Here Again), una rareza en serio de la tanda de 1995/ 1996 que ofició de Lado B del lanzamiento en cuestión. Luego se suceden una seguidilla de tomas inéditas aunque poco memorables de Tell Me Why, If I Fell, Matchbox, Every Little Thing, I Need You, I’ve Just Seen a Face e In My Life. Nowhere Man quiebra el patrón porque constituye una versión mayormente instrumental y bastante heterodoxa del tema, la primera acepción “desnuda” de voz en Anthology 4 que llama la atención dentro de un grupete muy interesante que incluirá joyas de la talla de She’s Leaving Home, de la 50th Anniversary Edition de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, Something, extraída de la 50th Anniversary Edition de Abbey Road, y la trilogía de I Am the Walrus, Hey Bulldog y The Fool on the Hill, las tres supuestamente no editadas hasta este momento y las dos primeras con la voz de Lennon muy atrás -casi inaudible- en la mezcla. El tradicionalismo modelo Anthology regresa con todo en ocasión de Got to Get You into My Life y Love You To, ambas de la Special Edition de Revolver, Strawberry Fields Forever, ya escuchada en la 50th Anniversary Edition de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, y las inéditas Baby, You’re a Rich Man y All You Need Is Love en versión ensayo durante la mítica grabación de Our World (1967), el primer especial satelital de TV en vivo transmitido a gran parte del planeta.

 

Pronto se acumulan una catarata de canciones que vieron la luz en la 50th Anniversary Edition de The Beatles o White Album, específicamente Good Night, While My Guitar Gently Weeps, (You’re So Square) Baby I Don’t Care, Helter Skelter, I Will, Can You Take Me Back? y Julia, destacándose únicamente (You’re So Square) Baby I Don’t Care, cover en medio de una zapada del tema cantado por Elvis Presley en Jailhouse Rock (1957), célebre film de Richard Thorpe, y Can You Take Me Back?, aquella coda de McCartney para una canción compuesta por Lennon, Cry Baby Cry, típico ejemplo de la sintonía entre ambos incluso trabajando por separado como era común en los años finales de la banda. En el tramo final del disco encontramos un popurrí de la Special Edition de Let It Be, Get Back, una Octopus’s Garden ensayada e hiper descontracturada y Don’t Let Me Down, y de la 50th Anniversary Edition de Abbey Road, You Never Give Me Your Money, Here Comes the Sun y la mencionada Something. El desenlace llega homologado a la redundancia más dolorosa porque nos tenemos que comer la retahíla de Free as a Bird, Real Love y Now and Then, las dos primeras ahora remezcladas -o más bien masacradas- por un Jeff Lynne metamorfoseado con Giles Martin que, como era de esperar, “limpia” la voz de John y elimina o entierra aportes de George al extremo de sabotear por completo el encanto del sonido rústico de los demos y de los tracks originales en general de Anthology 1 y 2, de por sí entre póstumos y frankensteineanos como la misma Now and Then, aquí en su tercera e innecesaria aparición en apenas dos años luego del single y su presencia en 1967-1970.

 

El horrible sonido sintetizado/ artificial de la 2025 Mix de Real Love, con la voz de Lennon recreada de manera burda por la Inteligencia Artificial que Peter Jackson y su WingNut Films utilizaron para restaurar el audio y la imagen de los registros de Lindsay-Hogg en ocasión de The Beatles: Get Back, constituye un buen ejemplo de las reediciones cutres posteriores a las remasterizaciones de 2009, todas igual de triviales, fofas o superfluas en su condición de productos que arreglan lo que no estaba roto para continuar reciclando un catálogo que ya no admite nuevas relecturas porque todo lo que podía hacerse para ampliar o corregir los errores del entramado comercial de antaño ya se hizo. Lo verdaderamente paradójico del asunto es que este tipo de movidas improvisadas y ejecutadas a los apurones tampoco responden al “fan service” estandarizado del Siglo XXI debido a que los melómanos rockeros atesoran tomas descartadas favoritas que siguen sin editarse de manera formal e incluso se podría decir que la aparición inesperada de Anthology 4 por milésima vez trae al candelero la polémica alrededor del mérito o no de Carnival of Light, track avant-garde de 14 minutos que McCartney ensambló durante las sesiones de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band bajo petición de los organizadores de un festival volcado a los espectáculos lumínicos y la proto música electrónica de los años 60, The Million Volt Light and Sound Rave, evento que tuvo lugar entre enero y febrero de 1967 y que constituyó el único ámbito en el que pudo escucharse el collage ya que continúa sin difundirse a escala masiva hasta el día de la fecha, incluido un intento fallido en 1996 de editarlo en Anthology 2 desde la insistencia de un Paul narcisista a más no poder que pretendía -y todavía pretende- ocupar el lugar de John en los anales de la historia rockera como el vanguardista empedernido de The Beatles, podio hegemonizado por Lennon por su tríptico experimental con Ono, Unfinished Music No. 1: Two Virgins (1968), Unfinished Music No. 2: Life with the Lions (1969) y Wedding Album (1969), y desde ya por aquella Revolution 9, realizada después de Carnival of Light e incluida en el White Album.

 

Por supuesto que la música aglutinada en Anthology 4 es magistral y eterna aunque el “envase” exuda una inoperancia lastimosa e inoportuna, digna de las movidas mercenarias capitalistas sin un gramo de legitimidad artística ya que toda la idea de relanzar The Beatles Anthology arrastra el tufillo de otra dosis de reposicionamiento de marca en favor de Disney+ cual intento de vinculación automática en la cabecita del consumidor lobotomizado promedio contemporáneo, un tarado sin ningún tipo de interés cultural, entre los cuatro de Liverpool y el conglomerado imperialista de Mickey Mouse y compañía.

 

Anthology 4, de The Beatles (2025)

Tracks:

  1. I Saw Her Standing There (Take 2)
  2. Money (That’s What I Want) (RM7 Undubbed)
  3. This Boy (Takes 12 & 13)
  4. Tell Me Why (Takes 4 & 5)
  5. If I Fell (Take 11)
  6. Matchbox (Take 1)
  7. Every Little Thing (Takes 6 & 7)
  8. I Need You (Take 1)
  9. I’ve Just Seen a Face (Take 3)
  10. In My Life (Take 1)
  11. Nowhere Man (First Version- Take 2)
  12. Got to Get You into My Life (Second Version- Unnumbered Mono Mix)
  13. Love You To (Take 7)
  14. Strawberry Fields Forever (Take 26)
  15. She’s Leaving Home (Take 1- Instrumental)
  16. Baby, You’re a Rich Man (Takes 11 & 12)
  17. All You Need Is Love (Rehearsal for BBC Broadcast)
  18. The Fool on the Hill (Take 5- Instrumental)
  19. I Am the Walrus (Take 19- Strings, Brass, Clarinet Overdub)
  20. Hey Bulldog (Take 4- Instrumental)
  21. Good Night (Take 10 with a Guitar Part from Take 5)
  22. While My Guitar Gently Weeps (Third Version- Take 27)
  23. (You’re So Square) Baby I Don’t Care (Studio Jam)
  24. Helter Skelter (Second Version- Take 17)
  25. I Will (Take 29)
  26. Can You Take Me Back? (Take 1)
  27. Julia (Two Rehearsals)
  28. Get Back (Take 8)
  29. Octopus’s Garden (Rehearsal)
  30. Don’t Let Me Down (First Rooftop Performance)
  31. You Never Give Me Your Money (Take 36)
  32. Here Comes the Sun (Take 9)
  33. Something (Take 39- Instrumental- Strings Only)
  34. Free as a Bird (2025 Mix)
  35. Real Love (2025 Mix)
  36. Now and Then