El norteamericano Brett Morgen es una de las figuras más polémicas del documental actual porque con el transcurso de los años el señor fue desarrollando un estilo tan preciso como característico basado en la técnica del collage, las asociaciones temáticas o sensoriales, las abstracciones surrealistas, el cut-up dadaísta en su acepción burroughsiana, los abordajes interdisciplinarios y especialmente el videoarte de aquel Fluxus de las décadas del 60 y 70, un combo que fue in crescendo a través de las dos etapas fundamentales de su carrera. El primer y relativamente conservador capítulo de su trayectoria como documentalista abarca tres películas, primero su díptico junto a Nanette Burstein detrás de cámaras, léase On the Ropes (1999), acerca de tres boxeadores jóvenes -Tyrene Manson, Noel Santiago y George Walton- y su entrenador Harry Keitt en un periplo dentro y fuera del ring, y The Kid Stays in the Picture (2002), sobre el mítico productor Robert Evans, jerarca clave en la historia de Paramount Pictures y responsable en general de hazañas varias como El Bebé de Rosemary (Rosemary’s Baby, 1968), opus de Roman Polanski, Temple de Acero (True Grit, 1969), de Henry Hathaway, Love Story (1970), de Arthur Hiller, La Confesión (L’Aveu, 1970), de Costa-Gavras, Harold y Maude (Harold and Maude, 1971), de Hal Ashby, El Padrino (The Godfather, 1972), de Francis Ford Coppola, Sérpico (1973), de Sidney Lumet, Barrio Chino (Chinatown, 1974), también de Polanski, El Gran Gatsby (The Great Gatsby, 1974), de Jack Clayton, La Conversación (The Conversation, 1974), otra de Coppola, y Maratón de la Muerte (Marathon Man, 1976), de John Schlesinger, y en segundo lugar su propuesta de idiosincrasia híbrida Chicago 10 (2007), mixtura de animación y registros históricos en live action que se anticipaba por mucho a El Juicio de los 7 de Chicago (The Trial of the Chicago 7, 2020), dirigida por Aaron Sorkin, y que de hecho analizaba la represión policial y el proceso judicial hiper farsesco que se le siguió a los líderes de las protestas antibélicas y contraculturales durante la Convención Nacional Demócrata de 1968 en Chicago, Illinois.
Ahora bien, todo cambia con el famoso mediometraje June 17th, 1994 (2010), en términos prácticos un capítulo de una serie documental de ESPN, 30 for 30 (2009-2022), que se diferenciaba mucho del enfoque expositivo habitual de su tronco televisivo porque optaba por retratar el tópico de turno, concretamente el circo mediático alrededor de la cobertura de la ya legendaria persecución policial sobre O.J. Simpson de aquel día de junio de 1994 a raíz del asesinato de su ex esposa Nicole Brown y del amigo de ésta Ronald Goldman, mediante ese mismo collage de yuxtaposiciones eternas que sería la marca autoral de allí en adelante de Morgen, una perspectiva de abordaje de los sucesos que favorece un retrato cuasi caótico y algo redundante -aunque íntimo, minimalista, enrevesado, participativo y a veces hasta filosófico o reflexivo- por sobre la información o los datos duros clásicos en sí, algo que en June 17th, 1994 incluso poseía un correlato a la vez conceptual, pragmático y muy explícito porque el acecho ridículo de los esbirros de la ley sobre la camioneta Ford Bronco blanca de Simpson eclipsó a una catarata de eventos relevantes del mismo día del rubro deportivo que abarcaban desde el básquet y el hockey sobre hielo hasta el golf y el fútbol, incluida nada menos que la ceremonia de apertura en Chicago de la Copa Mundial de Fútbol de Estados Unidos de 1994. Dejando de lado una película más tradicional, Jane (2017), lienzo para National Geographic alrededor de la etóloga británica Jane Goodall y su estudio sobre la conducta de los chimpancés salvajes en el Parque Nacional Gombe Stream, en Tanzania, lo que a la postre derivó en el descubrimiento de las guerras, el canibalismo, las emociones y la capacidad de crear herramientas de los simios, a posteriori la producción artística del realizador se volcó hacia las biopics rockeras de alto perfil y específicamente a una trilogía documental que incluye a Crossfire Hurricane (2012), sobre los primeros 20 años en la trayectoria de The Rolling Stones, Cobain: Montage of Heck (2015), acerca de la vida del líder de Nirvana, y Moonage Daydream (2022), sobre David Bowie (1947-2016).
Moonage Daydream, la faena que nos ocupa, funciona como una especie de síntesis y de exacerbación hacia lo abstracto de todos los latiguillos que Morgen ha venido empleando, puliendo y decantando a lo largo del tiempo, nuevamente optando por dejar de lado una construcción histórica pormenorizada -alternativa descartada en una época como la nuestra de saturación informativa y ruido subsiguiente omnipresente- y por sumarse a la andanada de documentales que fetichizan las palabras del propio retratado en registros visuales y/ o sonoros de diversa envergadura, sustitutos en la praxis retórica de las viejas “figuras de autoridad” como críticos, periodistas, historiadores, aficionados, testigos o allegados que contextualizaban los dichos o pareceres del protagonista, gremio que abarca films recientes como Listen to Me Marlon (2015), de Stevan Riley, acerca de Brando, Maria by Callas (2017), de Tom Volf, sobre la soprano griega Maria Callas, Elvis Presley: The Searcher (2018), de Thom Zimny, acerca del Rey del Rock and Roll, Pavarotti (2019), de Ron Howard, en torno al tenor italiano Luciano Pavarotti, Zappa (2020), joya de Alex Winter sobre Frank Zappa, y Val (2021), exégesis de Leo Scott y Ting Poo alrededor del actor Val Kilmer. El documental, sin hacer referencia a ningún disco en particular en una movida muy controvertida, hace foco principalmente en la metamorfosis mental de Bowie desde su impronta glam de choque cultural de principios de los 70, pasando por la mitologización norteamericana del plastic soul y el sustrato experimental e inquieto de su etapa berlinesa de mediados y fines de aquella década, hasta llegar a la sensación de vacío en la masividad planetaria de los 80 y la posterior paz existencial/ creativa/ artística que sobrevino gracias a su matrimonio de 1992 con la bella modelo somalí Zara Mohamed Abdulmajid alias Iman Abdulmajid alias simplemente Iman, su compañera definitiva después de un matrimonio turbulento con Mary Angela Barnett durante los 70, vida en esencia marcada por el apego para con el quid de la fragmentación, la vanguardia y el caos culto que enriquece el alma.
Morgen sale airoso en lo que se propone, la construcción de un retrato antojadizo, bizarro, ambicioso e incompleto cercano al videoarte y las instalaciones multimedia en donde el viaje es más introspectivo y/ o espiritual que biográfico mainstream tradicional, no obstante no aporta nada nuevo que no haya sido trabajado antes por biografías literarias, entrevistas de TV, muestras itinerantes o películas, desde la suprema Velvet Goldmine (1998), de Todd Haynes, hasta el bodrio Stardust (2020), de Gabriel Range, por ello resulta trasnochada su idea de combinar los videoclips del álbum Outside (1995), las pinturas del querido David, chispazos de metraje ficcional símil 2001: Odisea del Espacio (2001: A Space Odyssey, 1968), de Stanley Kubrick, bastante material de Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1979), concert film de D.A. Pennebaker, registros del Serious Moonlight Tour de 1983, a cargo de David Mallet, y de El Hombre Elefante (The Elephant Man, 1977), obra teatral de Bernard Pomerance, una infinidad de clichés de toda la historia del séptimo arte y mucho metraje de El Hombre que Cayó a la Tierra (The Man Who Fell to Earth, 1976), de Nicolas Roeg, evidente ídolo de Morgen, amén de clips de Christiane F. (Christiane F.- Wir Kinder vom Bahnhof Zoo, 1981), de Uli Edel, El Ansia (The Hunger, 1983), de Tony Scott, Furyo (Merry Christmas, Mr. Lawrence, 1983), de Nagisa Ôshima, Laberinto (Labyrinth, 1986), de Jim Henson, y Absolute Beginners (1986), de Julien Temple. Al igual que en Crossfire Hurricane y Cobain: Montage of Heck, el director y guionista empalma el pastiche visual cual artefacto posmoderno con una mezcla de sonido a tono que cuenta con la curaduría de Tony Visconti, gran productor de Bowie, y nos regala algunas canciones completas como el remix de Pet Shop Boys de Hallo Spaceboy, Wild Eyed Boy from Freecloud, Rock ‘n’ Roll with Me, Cracked Actor, Moonage Daydream, Heroes, Let’s Dance y una Starman sobre los títulos de cierre, redondeando un trabajo digno y no mucho más que tuvo una cocina de cinco años, incluido un infarto en 2017 de Morgen que lo dejó en coma por una semana…
Moonage Daydream (Estados Unidos/ Alemania, 2022)
Dirección y Guión: Brett Morgen. Elenco: David Bowie, Mick Ronson, Brian Eno, Carlos Alomar, Iman Abdulmajid. Producción: Brett Morgen. Duración: 135 minutos.