Dos de los rasgos más insufribles de la industria cultural contemporánea son primero la desesperación por construir franquicias a partir de productos ya largamente asentados en el inconsciente colectivo de los consumidores, lo que implica que cualquier rubro es bueno en el reino de la pereza marketinera que evita a toda costa crear personajes e historias nuevas o por lo menos con alguna pretensión lejana de originalidad, y segundo la falta de talento o de destreza para narrar, capacidad que en otras épocas era posible hallar en prácticamente todos los rincones del mainstream y el indie aunque hoy en gran medida desapareció por el analfabetismo cultural, político e histórico de todos los profesionales vinculados al emporio de turno, en el cine desde la prensa y los productores hasta los guionistas y los realizadores, estos últimos los que más quedan en primer plano al momento de responsabilizarse por los bodrios que saturan nuestra cartelera, desde la porquería burguesa del underground hasta un blockbuster de pretensiones planetarias como Super Mario Galaxy: La Película (The Super Mario Galaxy Movie, 2026), una vez más escrita por Matthew Fogel y dirigida en créditos por Aaron Horvath y Michael Jelenic, yanquis que no aportaron mucho porque todo se hizo en Illumination Studios París bajo el control de los franceses Pierre Leduc y Fabien Polack.
Secuela de Super Mario Bros.: La Película (The Super Mario Bros. Movie, 2023) y basada a lo lejos en Super Mario Galaxy (2007) y Super Mario Galaxy 2 (2010), sin duda dos de los mejores videojuegos de plataformas del Siglo XXI, el film resulta dinámico y vistoso a nivel visual -es lo mínimo que se espera con un presupuesto de 110 millones de dólares- pero otra vez cae en la intrascendencia por una trama genérica, chistes bobos o ineficaces y un gigantismo hollywoodense patológico que cansa rápido en su sucesión de estupideces dignas del cine catástrofe y las épicas más banales. Aquí es Bowser Jr. (Benny Safdie), hijo del tremendo Bowser (Jack Black), el villano de siempre, quien secuestra a la Princesa Rosalina (Brie Larson), hermana mayor de aquella Princesa Peach (Anya Taylor-Joy), para usarla como combustible en su “cañón apocalíptico” para vengarse del Reino Champiñón y conquistar el universo, por ello Peach y su lacayo favorito, Toad (Keegan-Michael Key), abandonan el Reino Champiñón para rescatarla sin saber que Bowser Jr. está en camino para liberar a su progenitor, ese Rey de los Koopas que permanece reducido en tamaño y al cuidado no sólo de Mario (Chris Pratt) y Luigi (Charlie Day), los plomeros de Brooklyn, sino también del dinosaurio Yoshi (Donald Glover), hoy flamante amigo de los hermanos.
La epopeya, justo como ocurría con anterioridad, no llega a ser mala pero tampoco buena y acumula algunos puntos a favor como un buen montaje de autohomenaje vía plataformas con los hermanos gobernando/ atendiendo las múltiples necesidades del Reino Champiñón, la graciosa escena de presentación del presidio donde se encuentra Bowser, en esencia una casita de muñecas semejante a un castillo tenebroso, y la premisa de corte melodramático, eso de la hermana menor saliendo al auxilio de la mayor y el hijo del malvado obsesionado con liberar a papi, dos relaciones tendientes a una reconstrucción sin pelea facilista previa ya que los cuatro debieron alejarse por la coyuntura y no por decisiones propias, en el caso de las ninfas por un atacante desconocido y en lo referido a los villanos por sus andanzas y esta reclusión en el Reino Champiñón de Peach. Nuevamente en Super Mario Galaxy: La Película tenemos una amalgama de dulzura pueril, comicidad estándar lela del mainstream y la ridiculez narrativa de los videojuegos de la compañía japonesa Nintendo, por suerte manteniendo en una posición relegada ese cinismo posmoderno que empapa tantas odiseas animadas y en live action del Hollywood de nuestros días, casi siempre cayendo en el tedio y mucho más cuando se trata de gestas cósmicas o semi surrealistas como la que nos ocupa.
Un ingrediente que tira al film muy hacia abajo es el desempeño vocal de los protagonistas, los anodinos Pratt y Day, quienes nada pueden hacer frente a Taylor-Joy, Key, Safdie y en especial Black y un desaprovechado Glen Powell como Fox McCloud, personaje central de la saga de Nintendo que empezó con Star Fox (1993) y en pantalla una especie de copia berreta de Han Solo (Harrison Ford), aquel mercenario y contrabandista de La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977) y sus secuelas. Los derroteros de la princesa buscando a su hermana y de los italoamericanos más Yoshi dando vueltas por el universo pierden peso de a poco ante la subtrama más interesante, la de la familia Bowser con ganas de recuperar el tiempo perdido, y algunas escenas se sienten casi improvisadas en su levedad, como las de la Reina Abeja (Issa Rae) y Wart (Luis Guzmán), un sapo dueño de un casino en la Galaxia Puerta Celestial, aunque la propuesta por lo menos no incluye payasadas musicales símil Disney, deja de lado a las féminas mandonas de antaño y algunas secuencias logran superar el triste promedio, como la hilarante de la bazuca que convierte a sus víctimas en bebés y esas batallas estelares que parecen una cruza de anime y La Guerra de las Galaxias, amén de un desenlace bastante decente con más plataformas y aquel bastón pincel de Bowser Jr…
Super Mario Galaxy: La Película (The Super Mario Galaxy Movie, Estados Unidos/ Japón, 2026)
Dirección: Aaron Horvath, Michael Jelenic, Pierre Leduc y Fabien Polack. Guión: Matthew Fogel. Elenco: Chris Pratt, Jack Black, Charlie Day, Anya Taylor-Joy, Keegan-Michael Key, Benny Safdie, Donald Glover, Glen Powell, Brie Larson, Luis Guzmán. Producción: Christopher Meledandri y Shigeru Miyamoto. Duración: 98 minutos.