El realizador David F. Sandberg empezó su derrotero en el terreno del largometraje con un par de propuestas de horror muy dignas, hablamos de la prodigiosa Lights Out (2016) y la simpática Annabelle: Creation (2017), sin embargo luego vendió su alma en ocasión de un par de productos bastante bobos destinados a demostrar en Hollywood que podía entregar blockbusters a toda pompa, hablamos por supuesto de las insoportables Shazam! (2019) y Shazam! Fury of the Gods (2023), sin contar el hilarante gesto que constituye el núcleo de I Flip You Off for Four Hours (2020), humorada en la que el sueco literalmente le hace “fuck you” a la cámara durante la friolera de cuatro horas. Hastiado de la basura de superhéroes, el señor hoy regresa al querido terror de la mano de Until Dawn (2025), producto curioso inspirado en el videojuego homónimo de 2015 de Supermassive Games para PlayStation, trabajo que aunaba las sagas de las consolas iniciadas por Resident Evil (1996) y Silent Hill (1999), también convites para PlayStation, y que a su vez utilizaba al séptimo arte como gran referencia porque efectivamente se movía en el campo del horror de supervivencia en tercera persona y cada decisión del jugador cambiaba sustancialmente la experiencia lúdica siguiendo los principios del efecto mariposa -o determinismo caótico- y de un misterio de fondo según la tradición del slasher y las películas de fantasmas/ maldiciones/ posesiones.
Si antes saltábamos desde lo narrativo clásico de la gran pantalla hacia lo interactivo de las consolas para el producto de Supermassive Games, Sandberg en esta ocasión apuesta a la paradoja de regresarnos al relato voyeurista cinematográfico para continuar homenajeando al séptimo arte pero ahora desde el mismo séptimo arte. Los detalles cambiaron aunque el eje es casi idéntico: en pantalla son cinco los protagonistas, Clover (Ella Rubin), su ex novio, Max (Michael Cimino), dos amigas, Megan (Ji-young Yoo) y Nina (Odessa A’zion), y la pareja de esta última, Abe (Belmont Cameli), quienes justo un año a posteriori de la desaparición de la hermana de Clover, Melanie (Maia Mitchell), arriban a un centro de visitantes de un pueblo minero, Glore Valley, lugar extraño que está deshabitado y cercado por una lluvia torrencial que afecta sólo los alrededores. De inmediato quedan atrapados en un bucle temporal que empieza una y otra vez a lo largo de esas trece vidas/ oportunidades que tienen para sobrevivir a la noche o esquivar la clara posibilidad de quedar varados allí para siempre, entre por un lado el acecho de un psicópata monstruoso (Tibor Szauervein), algún fantasma y muchos wendigos -criatura mitológica de los aborígenes de Canadá- y por el otro lado la contingencia de explosiones espontáneas debido a la ingesta de agua maldita, todo cortesía de los experimentos con el miedo y la depresión del Dr. Hill (Peter Stormare).
A pesar de que como epopeya basada en videojuegos Until Dawn sinceramente cae en la misma bolsa de mediocridad o sustrato desparejo de Silent Hill (2006), de Christophe Gans, Assassin’s Creed (2016), de Justin Kurzel, A Minecraft Movie (2025), de Jared Hess, y los tres pivotes del rubro de Paul W.S. Anderson, léase Mortal Kombat (1995), Resident Evil (2002) y Monster Hunter (2020), de hecho lejos de la más atractiva Warcraft (2016), de Duncan Jones, tampoco se puede pasar por alto que el producto en ningún momento llega a los “bajos fondos” de Super Mario Bros. (1993), de Rocky Morton y Annabel Jankel, Street Fighter (1994), de Steven E. de Souza, Lara Croft: Tomb Raider (2001), de Simon West, Doom (2005), de Andrzej Bartkowiak, Hitman (2007), de Xavier Gens, Max Payne (2008), de John Moore, Prince of Persia: The Sands of Time (2010), del inglés Mike Newell, Need for Speed (2014), de Scott Waugh, Rampage (2018), bodrio de Brad Peyton, Five Nights at Freddy’s (2023), de Emma Tammi, Borderlands (2024), de Eli Roth, y desde ya House of the Dead (2003) y Alone in the Dark (2005), ambas del alemán Uwe Boll. El guión de Blair Butler y el también productor Gary Dauberman, con quien Sandberg trabajó en Annabelle: Creation, aprovecha relativamente bien la idea del loop ofreciendo diferentes muertes para nuestro quinteto martirizado mientras descubren que se convierten de a poco en wendigos.
En plan de construir una suerte de tren fantasma símil antología muy poco original pero intensa y a veces hasta afable, la película nos regala un excelente nivel de gore, un villano tenebroso modelo slasher, otro antagonista inmundo semejante a un científico loco, un contexto interesante de casa embrujada y un gracioso cameo del director como uno de los desaparecidos en la pizarra del inmueble donde transcurre todo, efectivamente reciclando con cariño y sin tanta ironía posmoderna esa atmósfera siniestra etérea de The Fog (1980), de John Carpenter, la anatomía explosiva de Scanners (1981), de David Cronenberg, el horror surrealista y adicto al pánico de A Nightmare on Elm Street (1984), de Wes Craven, los engendros y aquellas carnicerías variopintas de The Descent (2005), de Neil Marshall, los laberintos existenciales de Triangle (2009), joya de Christopher Smith, y la parafernalia metadiscursiva y claustrofóbica de The Cabin in the Woods (2011), de Drew Goddard, más algo del found footage a lo The Blair Witch Project (1999), de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, y Rec (2007), de Jaume Balagueró y Paco Plaza. Until Dawn resulta tan derivativa y tontuela como humilde y en líneas generales entretenida, en simultáneo caracterizada por personajes, diálogos y actuaciones insustanciales, el dilema entre salvarse a uno mismo o salvarnos todos juntos y una sinceridad ultra Clase B que por momentos recuerda a la fauna lovecraftiana de la Trilogía de las Puertas del Infierno de Lucio Fulci, City of the Living Dead (Paura nella Città dei Morti Viventi, 1980), The Beyond (E tu Vivrai nel Terrore! L’Aldilà, 1981) y The House by the Cemetery (Quella Villa Accanto al Cimitero, 1981), tres trabajos profundamente desconcertantes como la odisea de Sandberg aunque enrolados en una furia creativa que el mainstream del Siglo XXI prácticamente desconoce porque el dejo aniñado o inofensivo todo lo abarca y hoy en día a lo mejor que podemos aspirar como fans del terror es a propuestas nostálgicas -pero no burdas o retrofetichistas- como la presente…
Until Dawn (Estados Unidos/ Hungría, 2025)
Dirección: David F. Sandberg. Guión: Blair Butler y Gary Dauberman. Elenco: Ella Rubin, Michael Cimino, Odessa A’zion, Belmont Cameli, Ji-young Yoo, Maia Mitchell, Peter Stormare, Tibor Szauervein, Lotta Losten, Mariann Hermányi. Producción: David F. Sandberg, Gary Dauberman, Roy Lee, Lotta Losten, Mia Maniscalco, Asad Qizilbash y Carter Swan. Duración: 103 minutos.