Invictus

Una joya del humanismo

Por Martín Chiavarino

La política es una de las formas de construcción de una comunidad. En esta ecuación social el balance entre la democracia y el liderazgo es una línea en tensión muy frágil que de estirarse de más puede romperse. Clint Eastwood parece haber encontrado en una especie de humanismo nihilista el punto de equilibrio en la construcción de un mundo en común.

 

Invictus (2009), la última película del director, relata la historia del comienzo de la presidencia de Nelson Mandela (Morgan Freeman) al frente de Sudáfrica y su amistad con el capitán del equipo de rugby sudafricano (Springbocks), François Pienaar (Matt Damon).

 

Al finalizar el sistema del apartheid que privaba de la vida política (“apartheid” significa segregación y el esquema implantado bajo este sistema implicaba una discriminación económica, social y racial) a la mayoría negra del país todos pensaron que había llegado el momento de la revancha, del castigo. Las expectativas de los negros oprimidos eran tan grandes como el miedo de los blancos. Todos actuaban bajo esa lógica menos un hombre que había pasado veintisiete años en prisión por luchar contra un sistema que lo discriminaba por su color de piel. Ese hombre resultó electo presidente en 1994, un año antes del Mundial de Rugby, cuya sede era Sudáfrica. Mandela vio la importancia del deporte en la unión de un país y no dejó pasar esta oportunidad para desarrollar su política de perdón  y reconciliación.

 

El film es una joya del humanismo que expone la visión de los guardaespaldas de Mandela, sus allegados más íntimos, los jugadores de los Springbocks y sus familias, en una suerte de deconstrucción de las ideologías cotidianas que funcionan como prejuicios. En momentos en que el concepto de memoria esta a la orden del día en países como Argentina y Sudáfrica, que han sufrido dictaduras que cubrieron de sangre la historia del país, este film se convierte en una pieza clave de nuestro presente/ futuro.

 

Eastwood demuestra una vez más que es un maestro de ajedrez cinematográfico al recorrer todos los matices del proyecto de reconciliación entre blancos y negros en Sudáfrica llevado a cabo por Mandela. El eje de la historia es la actuación de los Springbocks en el mundial de Rugby bajo la idea de que pequeñas medidas de reconciliación pueden generar grandes resultados en el momento justo.

 

El humanismo de Eastwood nos vuelve a sorprender donde más nos duele, en nuestras convicciones políticas, demostrándonos una vez más que las decisiones basadas en la serenidad y el espíritu de reconocimiento del otro como persona son la base de la construcción de una Nación.

 

Invictus (Estados Unidos, 2009)

Dirección: Clint Eastwood. Guión: Anthony Peckham. Elenco: Morgan Freeman, Matt Damon, Tony Kgoroge, Patrick Mofokeng, Matt Stern, Julian Lewis Jones, Adjoa Andoh, Marguerite Wheatley, Leleti Khumalo, Patrick Lyster. Producción: Clint Eastwood, Robert Lorenz, Lori McCreary y Mace Neufeld. Duración: 134 minutos.