21° Festival de Cine Alemán

Una muestra del mejor cine alemán

Por Martín Chiavarino

El Festival de Cine Alemán de Buenos Aires, dirigido por Gustav Wilhelmi, regresa por vigésima primera vez consecutiva para ofrecer al público argentino algunas de las mejores películas de la cinematografía alemana. Este año el festival retoma su formato presencial tras los condicionamientos producto de las restricciones de la pandemia y se realizará entre el 16 y el 22 de septiembre de 2021 en el Cinépolis Recoleta, ubicado en la calle Vicente López 2050 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En esta oportunidad la muestra contará con la sección Mujeres en Camino, en el marco del foco del Goethe Institut, entidad dirigida por Friso Maecker. La responsable de la cinemateca del Goethe Institut en Buenos Aires, Inge Stache, participó de la selección de las tres películas que integran el foco puesto en el viaje de las mujeres en pos de su empoderamiento, Walchensee Forever (2020), un documental de la realizadora Janna Ji Wonders sobre la historia de cuatro mujeres de su familia, The Case You (2020), documental de Alison Kuhn acerca del abuso sexual del que fue víctima junto a otras mujeres, con testimonios desgarradores de cada una de ellas, y Felicidad (Glück, 2021), un film sobre una difícil historia de amor entre dos féminas. El festival contará con otros cuatro films, La Caja de Cristal (Das Glaszimmer, 2020), de Christian Lerch, un director de larga trayectoria televisiva en Alemania, obra para toda la familia sobre la toma de conciencia de la locura bélica durante el final de la Segunda Guerra Mundial en un pueblo bávaro, Co-Pilot (Die Frau des Piloten, 2021), el estremecedor film de Anne Zohra Berrached sobre una pareja de inmigrantes en Alemania a fines de la década de los noventa, Undine (2020), la nueva película del aclamado realizador Christian Petzold, y Cortex (2020), la ópera prima como director y guionista del conocido actor Moritz Bleibtreu. El festival cuenta con el apoyo de la Embajada de la Republica de Alemania en Buenos Aires, el Goethe Institut y German Films y tendrá nuevamente en su grilla el ciclo de cortos Next Generation Short Tiger 2021, una selección de los mejores cortos del cine alemán del último año.

 

La Caja de Cristal (Das Glaszimmer, 2020), de Christian Lerch:

En su segundo largometraje de ficción, el realizador alemán Christian Lerch se adentra en el final de la Segunda Guerra Mundial en un pequeño pueblo bávaro que mira la guerra de lejos mientras las tropas aliadas se acercan a sus bucólicos parajes. El pequeño Félix (Xari Ximbauer), de once años, y su madre, Anna (Lisa Wagner), se mudan a una casa en un pueblo rural en las afueras de Múnich después de que su hogar en la ciudad fuera destruido por los bombarderos aliados. Allí Félix hará nuevos amigos con los que jugará en el ático de su nueva casa, un refugio de la realidad donde le escribirá una carta a Hitler junto a su amiga, Martha (Hannah Hagg), solicitándole al delirante líder de la Alemania nazi que dé por finalizada la guerra para que su padre vuelva del frente, lo que enfurecerá a los trastornados nacionalsocialistas locales. Cuando el padre de Félix deserta su muerte le es comunicada a Anna, lo que la sume en una profunda depresión, pero el hombre llega al pueblo y se esconde hasta que puede reunirse finalmente con su familia. Mientras tanto Félix profundiza su amistad con Karri (Luis Vorbach), otro niño un poco mayor que él, que milita en las juventudes nazis y que es el hijo del líder de la localidad. Lerch construye aquí un drama humanista alrededor de unos niños que representan las distintas visiones alemanas sobre el nazismo, la del mocoso que quiere creer que su padre ha muerto como un héroe y abraza el nacionalismo telúrico alemán para pertenecer, la de la niña cuyo padre se ha suicidado para no regresar al frente y es considerado un cobarde, la del niño inmigrante rumano que es marginado como extranjero y la del niño cuyo padre intenta mantener los ominosos valores nazis en medio de la debacle. Cuando Félix descubre que su padre está vivo y es el desertor fugitivo que las hordas nazis buscan para ajusticiar, su mundo se destruye y deberá actuar para salvarlo o denunciarlo. El film utiliza el final de la Segunda Guerra en medio del apacible campo para narrar los juegos de los niños alrededor de los bombardeos, la mirada infantil ante la muerte y las ilusiones de los adultos nacionalsocialistas que aún creían que era posible ganar la contienda a pesar de tener a los aliados muy próximos. La Caja de Cristal (Das Glaszimmer, 2020) es una fábula humanista sobre la construcción ideológica nazi y la toma de conciencia por parte de la población alemana ante la inminente derrota, mezclando la mirada infantil con la adulta en una obra que no llega a explotar del todo sus premisas pero que propone una buena mirada pedagógica para compartir y reflexionar en familia sobre los traumas del pasado que aún hoy acechan a la sociedad alemana.

 

Co-Pilot (Die Frau des Piloten, 2021), de Anne Zohra Berrached:

El último film de la realizadora germana Anne Zohra Berrached, Co-Pilot (Die Frau des Piloten, 2021), es una película sobre una joven pareja turco libanesa de estudiantes que se casan en secreto en Hamburgo a pesar del rechazo de la madre de la chica, que por una cuestión cultural no quiere que su hija esté en pareja con un árabe. Asli (Canan Kir) y Saeed (Roger Azar) se conocen mientras estudian y comparten su tiempo libre fuera de la Universidad de Medicina, donde ella estudia para convertirse en doctora y él en dentista. A lo largo de cinco años el film escrito por Berrached en colaboración con Stefanie Misrahi narra las vicisitudes de la pareja, sus crisis desde que se conocen e inician su idilio hasta que el joven Saeed radicaliza sus ideas a fines de la década de los noventa y desaparece misteriosamente durante varios meses en un viaje a Yemen que estremecerá las vidas de ambos. Berrached indaga aquí en los alcances del amor y el desconocimiento de lo que pasa por la mente de la persona que se tiene al lado. Asli es una joven turca cuyo padre ha fallecido recientemente y cuya madre tradicionalista intenta que se case con algún hijo de las familias que conoce y aprecia, pero la chica se enamora de Saeed, un apasionado compañero de su grupo de amigos estudiantes que proviene de una numerosa familia de la clase alta libanesa. La parentela de Saeed espera que éste se convierta en odontólogo pero él en cambio sueña con ser piloto de aviación. Saeed finalmente abandona odontología y comienza a estudiar ingeniería aeroespacial pero sus compromisos adquiridos y su crecimiento ideológico islámico vía una mezquita de Hamburgo lo vuelven cada vez más irascible, alejándose de sus amigos para seguir por un camino muy distinto del que su familia pretende para él. La madre de Asli rechaza la relación de plano mientras que la familia de Saeed la acepta pero queda convulsionada cuando descubren que Asli no sabe dónde está su marido, que ha desaparecido sin dejar rastro en Yemen. Co-Pilot narra desde la perspectiva de Asli los cambios que las ideas radicalizadas de los grupos extremistas musulmanes generan en Saeed, un joven alegre que se convierte en un hombre iracundo que ataca la cultura occidental, a los Estados Unidos, y defiende las ideas islámicas con vehemente ardor. El film expone la desesperación de la chica ante la inquietante desaparición de su marido en un intento de captar hasta dónde es posible amar a otra persona de la que no se sabe realmente dónde se encuentra ni qué hace. La punzada del desconocimiento del paradero la lleva a iniciar una búsqueda infructuosa y desmoralizante, que se convertirá en rabia que explotará cuando Saeed finalmente regrese. Co-Pilot cuenta con extraordinarias actuaciones de su elenco protagónico y de sus intérpretes secundarios, amén de una fotografía muy lograda basada en los contrastes de las ciudades que sus personajes recorren, Hamburgo, Beirut y Miami, una gran construcción dramática y un manejo agudo de la acción. El film se posiciona así, desde la mirada de la esposa de un extremista, para intentar comprender lo que piensa una persona que elige el camino de la radicalización. Becharred se adentra en una historia real que impacta y que genera zozobra en el espectador en un film que realmente se dimensiona y se comprende completamente a partir de sus sorprendentes escenas finales, que conmocionan para dejar en claro que la locura tiene muchas caras antagónicas.


 

Undine (2020), de Christian Petzold:

El conocido realizador alemán Christian Petzold, que ha contado con la colaboración del director alemán Harun Farocki en dos de sus mejores films, Barbara (2012) y Phoenix (2014), regresa después de su última obra, la desconcertante Transit (2018), con Undine (2020), un film fantástico sobre una apasionada mujer que se debate entre el amor y la maldición que la persigue. Undine (Paula Beer) es una joven historiadora que trabaja como freelancer en un museo de historia urbana de Berlín que expone maquetas de los cambios de la inquieta ciudad, visiones de los urbanistas que la soñaron y diseñaron a lo largo de los años, puntos que Undine aborda con vehemente interés, cautivando a su versátil público. El film comienza cuando Johannes (Jacob Matschenz), el novio de Undine, la abandona, ante lo cual ella lo amenaza con matarlo si se retira del café en que discuten sin cambiar su actitud y lo invita a retractarse de sus intenciones para salvarlo de su trágico destino. Mientras Undine busca a Johannes en el café después de una exposición en el museo conoce a Christoph (Franz Rogowski), un buzo industrial del que se enamora perdidamente y con quien entabla una bella relación romántica, olvidando así a su anterior pareja. El noviazgo de Undine y Christoph se consolida en sus rituales amorosos pero se resiente cuando Undine ve por casualidad a Johannes con otra mujer. Esa misma noche Christoph la llama por teléfono para que defina sus sentimientos pero al día siguiente Undine se entera que es imposible que Christoph la haya llamado dado que éste tuvo un accidente de trabajo buceando y ha sido diagnosticado con muerte cerebral. Con su maldición a cuestas, Undine decide matar a Johannes, que desea volver con ella, y regresar al mar para que Christoph pueda vivir, un acto de valentía y abandono de sí misma pero también un regreso a su solitario hogar anfibio, desde donde cuidará de su amado buzo a la distancia. Cuando Christoph despierte intentará encontrar a Undine, que ha desaparecido de la faz de la tierra, lo que lo lleva a rehacer su vida con su socia, Monika (Maryam Zaree). Undine retoma el mito griego de la ninfa acuática recuperado para la cultura occidental y reinventado por un filósofo, alquimista y teólogo del Renacimiento, Paracelso. Petzold construye una historia de amor perfecta marcada por la tragedia de la maldición y lo fantástico en un film encantador cargado de símbolos mitológicos y de la historia de una ciudad que se ha convertido en un museo urbano. Undine hace carne esa frase de que el amor todo lo puede en un relato dramático que juega con lo fantástico para finalmente dejarse llevar por el mito, permitiendo que lo fantástico tome el control. Al igual que en Transit, Paula Beer y Franz Rogowski logran una química extraordinaria en una película inquietante sobre el poder del amor, los mitos griegos y urbanos y la imposibilidad de olvidar las relaciones que marcan el corazón.