Double Date

Virgen a los 30

Por Ernesto Gerez

Hay un momento de Double Date (2017) en el que a Jim, el virgo antihéroe protagonista (interpretado por Danny Morgan, también guionista) le agarra una especie de insight o de epifanía barata, y empieza a decir que toda su vida huyó de los problemas y que es hora de enfrentarlos; en ese momento de diálogo banal, de manual de autoayuda, Kitty (Kelly Wenham, una de las dos chicas a las que hace alusión el título con lo de “cita doble”), le da un palazo en la cabeza. Esa escena resume bastante bien a Double Date en su brutalidad y en su complejidad, porque acá no hay lugar para frases hechas: la ñoñez y los lugares comunes de los diálogos, de las situaciones y del género (de la comedia y del horror pero también de lo sexual) que se suman en el relato, a la vez se restan con las contradicciones de los personajes, sobre todo las de Alex (Michael Socha, el amigo de Jim), la imbecilidad pero con corazón de oro, y también las de Lulu (Georgia Groome, la otra chica y hermana de Kitty), la mala pero buena. El guión de Morgan, redondito, bien clásico en sus causalidades, a pesar de empezar a contar la historia con unos cuchillazos brutales, se estructura alrededor de la comedia y no del horror. Porque aunque las premisas sean dos (la de las chicas asesinas y su ritual con los muertos y la del virgo protagonista que busca ponerla), la de Jim -que por decantación se presta más a la comedia- es la que tiene más peso en una trama donde las transiciones entre géneros están notoriamente delimitadas, pero no hacen ruido en sus saltos.

 

Tampoco hacen ruido los momentos viajeros que dan ganas de ir a Londres y meterse bien puesto en el boliche donde los cuatro van antes de ir a la mansión de las chicas (porque además de comedia y horror y cuchillazos y rituales de iniciación, hay una mansión) y donde está tocando en vivo G.O.A.T., los suecos encargados de la banda sonora que se meten en la diégesis con sus máscaras y la onda “derrite cerebros” de su tema Run to Your Mama. Secuencia viajera que se hermana con otra que también apuesta por el goce visual librado de todo, una pelea entre la asesina Kitty y el canchero de Alex que tiene una duración que no encaja con el ritmo de las escenas precedentes; paradójicamente, esa arritmia es la que la hace perfecta, una secuencia larga de piñas que se pasa por el culo la corrección estético-política del mainstream audiovisual y que recuerda a otras largas epopeyas de trompadas como aquella inoxidable de They Live (1988) donde Rody Piper y Keith David se iban del espacio-tiempo a los roscazos. El director Benjamin Barfoot y el mencionado Danny Morgan (ópera prima tanto para el director como para el guionista) armaron un relojito narrativo con unos chistes tan nabos como geniales injustamente subvalorado incluso por la prensa especializada en terror que pareciera hacerse la paja todas las noches con una foto de Edgar Wright.

 

Double Date (Reino Unido, 2017)

Dirección: Benjamin Barfoot. Guión: Danny Morgan. Elenco: Danny Morgan, Georgia Groome, Michael Socha, Kelly Wenham, Dougie Poynter, Brooke Norbury, Maria Barr, Tanika Beckford, Benny Bereal, Kerrieanne Booker. Producción: Maggie Monteith y Matthew James Wilkinson. Duración: 89 minutos.

Puntaje: 8